Por: Mariel Varela
De Nelson Pino para las mujeres. El cantante aspira a tirar por tierra esa afirmación que califica al tango como excesivamente "machista" y elige la reivindicación a través de un homenaje al género femenino. "Pino y las mujeres del tango" es el nombre de su último espectáculo a realizarse el viernes 3 de diciembre en la Sala Teatro Movie Center. Allí saca a relucir otra faceta artística, su porte de actor. El dramaturgo Dino Armas es el responsable de guionar esta nueva modalidad de show que Pino eligió para realizar sus presentaciones, y combina tango, música con relato de historias y teatro. No es la primera vez que incurre en este mecanismo particular. Ya lo utilizó con resultados exitosos en ocasión del show "Entre tanto tango", que tuvo como motivación la historia personal y carrera del músico. Hoy la razón y puesta en escena es bien distinta y está ligada al género femenino.
El año próximo cumplirá tres décadas en el mundo de la canción, y dos de ellas las pasó de avión en avión, entre Norteamérica, Europa y Latinoamérica. A partir de abril de 2008, las giras aumentaron en creces producto de su incorporación en la Orquesta Sinfónica Panamericana de Washington: "Ya llevo seis idas a Estados Unidos y una a Europa este año. Me llama la atención que me llamen tan seguido. Es mucho para un cantante de tango", confirma.
Descendió hace apenas un mes del último avión, y hoy ajusta detalles para el espectáculo. El cantante e intérprete Nelson Pino recibió a Sábado Show para dialogar a propósito de su vuelta a la escena montevideana, los pormenores de su presentación en la Sala Teatro Movie Center, y esas idas y venidas al exterior.
género. La noche del 3 de diciembre, el tango distingue a las féminas. "No hay ninguna mujer cantando sobre el escenario", se encarga de aclarar, dado que es una pregunta recurrente. Tangos escritos por mujeres, con nombre de mujer (como Malena, Gisel) o que la mencionen en buenos términos. Tres consignas que van por un mismo camino y siguen un espíritu concreto: enaltecer al género femenino. "Tratamos junto con el productor (Sergio Dotta) de seleccionar temas que hablaran muy bien de la mujer, y que fueran más bien románticos", cuenta Pino. Y confirma que en su próximo disco la selección de temas se mueve por la misma línea: "Todo va por el lado romántico. Me agarró el romanticismo en el tango, y me encanta porque va con mi personalidad".
alternativa. Tango - teatro es el combo que Pino prefiere para sus shows, y supone una novedad. El cantante de tango suele salir a escena, mencionar el autor del tema que interpretará y nada más. Este formato plantea algo diferente e innovador en el ámbito del arrabal al intercalar canciones y relatos: "Mecho historias con la música. Son relatos de tango, de mujeres cantantes que tuvieron que ver con algunos músicos, algunas relaciones extra matrimoniales. Pero son todas biografías autorizadas", expone y aclara el intérprete.
afuera. Canadá, Estados Unidos, España y Japón: algunos de los destinos que figuran en el pasaporte de Pino. "El tango le gusta al mundo entero", reafirma. Un género que trasciende fronteras, idiomas y culturas: "La gente piensa que sólo el baile atrae mucho, pero el canto también. Y quieren que lo hagas en español", dice quien encuentra la clave de su éxito en el exterior en "la forma de interpretación de los temas".
Algún "speech en inglés" es la única adaptación que Pino realiza cuando actúa en la otra punta del mundo. No más que eso, y un "repertorio conocido, que esté en los oídos del público" basta para captar la atención de la audiencia extranjera. "Nombrás tango y es increíble", menciona. Y es inaudito que haya pegado también en Japón: "Es llamativo que les guste el tango porque, si a vos te ponen música japonesa, tal vez no te guste. Pero les apasiona al punto de que tienen una orquesta de tango", cuenta.
¿Acá o allá? "Es diferente, pero acá es más responsabilidad porque conocen mucho. Yo voy a actuar al exterior y me siento bárbaro porque hacen buen marketing y los teatros están llenos, pero me encanta cantar acá también en una Sala Zitarrosa o en Fun Fun, donde lo hago hace mucho tiempo", redondea quien ya era habitué del clásico bar de la Ciudad Vieja de "chiquilín".