Natalie se acerca al Oscar

2011 podría ser el año de Natalie Portman. Ganó el Globo de Oro y el SAG, aspira al Oscar, será madre por primera vez, y estrenará cuatro películas.

 20110204 187x600

Por: Analía Filosi

Tenía 12 años cuando filmó El perfecto asesino y, a pedido de sus padres, la película de Luc Besson debió suprimir una escena de desnudo y otras en la que su personaje se fascinaba con la violencia. Rechazó hacer Lolita, por su alto contenido sexual, y La tormenta de hielo, por lo siniestro del papel. Y en Cambio de vida obligó a eliminar las escenas en las que aparecía desnuda. Lo paradójico de todo este asunto es que el éxito del cual disfruta por estos días Natalie Portman responde a un personaje tan sexual y oscuro como las escenas o papeles que rechazó en sus inicios como actriz.

Es cierto que, con 18 años y ya independizada de sus padres, se animó a su primera escena de amor en ¿Dónde quedó el amor?; que en Closer tuvo escenas de alto contenido erótico como bailarina nudista, y que hace tres años apareció totalmente desnuda en el corto Hotel Chevalier, de Wes Anderson, que se proyectaba antes del film Viaje a Darjeeling.

Pero su Nina, de El cisne negro, parece resumir buena parte de lo que rechazó al comienzo de su carrera. Es una bailarina completamente dedicada a la danza que aparenta ser la indicada para reemplazar a la bailarina que abandona el protagónico de El lago de los cisnes (Wynona Ryder). Para el papel se necesita a alguien que pueda tanto interpretar al Cisne Blanco, con inocencia y gracia, como al Cisne Negro, que representa la astucia y la sensualidad. Nina se ve perfecta como el Cisne Blanco, pero la irrupción de Lilly (Mila Kunis), una seria competidora para el personaje, terminará por hacer aflorar el lado oscuro de aquella, su Cisne Negro, conduciéndola por un camino que amenaza con destruirla.

Por este thriller psicológico dirigido por Darren Aronofsky (El luchador), Portman viene de ganar el Globo de Oro a Actriz de Drama, lo cual la coloca como seria candidata a quedarse con el Oscar, para el que está nominada. Su principal rival es Annette Bening que, como los Globo de Oro separan entre Drama y Comedia, no fue competencia en esos premios porque aspiraba a la estatuilla en el rubro Comedia, que finalmente ganó por Mi familia. Pero ahora las actrices se enfrentan en una misma categoría y, si bien Portman ya le ganó el premio del Sindicato de Actores (SAG), igual no está todo dicho.

Mientras el 27 de febrero no llega, Portman prefiere disfrutar de su promisorio presente, hoy mediatizado fuertemente gracias a su trabajo en El cisne negro. El film no sólo le viene dando muchos premios y elogios de la crítica, sino que también es responsable de su feliz presente personal. Fue en su rodaje en el que conoció a Benjamin Millepied, el coreógrafo francés que la preparó para ser Nina y del que se terminó enamorando al punto de que hoy esperan un hijo. Como anécdota, vale contar que Millepied aparece en la película y su personaje se niega a acostarse con Nina. "¡El es el mejor actor! No es verdad. Sí quiere acostarse conmigo, absolutamente", bromeó Portman al respecto al recibir el Globo de Oro, el segundo de su carrera luego del de Actriz Secundaria por Closer. Pero este comentario no fue recibido con la misma gracia por la prensa porque, viniendo de una actriz que se jactó siempre de salvaguardar su vida privada, se olvidó de que la relación sentimental comenzó cuando el coreógrafo aún estaba en pareja.

Entretelones al margen, para interpretar a Nina, Portman entrenó su físico cinco horas al día, todos los días, durante diez meses. Ayudó que de niña había estudiado ballet, lo que le facilitó alcanzar un nivel que sorprendió hasta a sus profesores, entre ellos Mary Helen Bowers, ex integrante del ballet de Nueva York. "Fue un reto increíble tratar de meterse a la danza a los 28 años de edad. Aún cuando ya hayas tomado clases de baile, uno no se da cuenta de cuánto se requiere para entrar al nivel de los profesionales. Cada pequeño gesto tiene que ser muy específico, lleno de ligereza y gracia. Sabía que sería un reto, pero nunca esperé lo físicamente duro que resultaría ser", contó la actriz.

También fue clave el entrenamiento psicológico, para lo cual colaboró el hecho de que Portman se haya graduado en psicología en Harvard y siga estudiando en la materia, interesada especialmente por la activación del lóbulo frontal derecho de los niños ante un objeto. "Vi a Nina como atrapada en un ciclo de obsesión y compulsión", diagnosticó. "El lado positivo de los artistas y bailarinas es que, al enfocarse tanto, se pueden convertir en virtuosos; pero luego hay un lado mucho más oscuro, un lado insano en el cual te puedes perder por completo. Ahí es a donde tuve que llevar a Nina".

ATAREADA. Si bien El cisne negro ha puesto a esta actriz nacida en Israel en el candelero, no es el único film por el que debe dar entrevistas a la prensa por estos días. También está el estreno de la comedia Amigos con derechos, que protagoniza con Ashton Kutcher, con el que dan vida a una pareja que quiere tener una relación exclusivamente sexual. "Es la rara comedia en la que las mujeres pueden reírse", afirmó Portman y agregó que durante mucho tiempo estuvo buscando un personaje femenino que fuera divertido. "Siento que en las comedias románticas las chicas por lo general lucen lindas ropas y quieren casarse al final, lo que siempre es divertido ver, pero no necesariamente es un reto o algo emocionante a la hora de actuar".

El director de Amigos con derechos, Ivan Reitman, se dio cuenta enseguida de que Portman era la actriz que estaba buscando. Incluso fue ella la que le pidió el papel. "Es tan inteligente como este personaje… Pero más aún, tiene la fuerza de esta chica y tiene la complejidad para interpretar a esta persona que es un poco desquiciada", afirmó el director sobre un personaje completamente opuesto a la bailarina reprimida, infantil y temerosa de El cisne negro.

"Estoy muy, muy emocionada. Me siento muy afortunada", ha dicho Portman de su presente, pero también reconoció que protagonizar cuatro películas al mismo tiempo en que comienza una familia, como le ocurre hoy, es "un poco alocado".

Pero ella, siempre bien dispuesta para las entrevistas y muy cuidadosa de su arreglo personal para los distintos eventos que la invitan, ha aprendido a relajarse y dar a cada momento la importancia que merece. Recién mudada a Los Ángeles desde Nueva York, dijo estar relajándose con su madre y disfrutando del clima de la costa oeste.

"Creo que como están pasando tantas cosas, estoy un poco mareada", confesó la actriz de 29 años, hija única de un médico israelí y de una actriz de Cincinatti, y que desde los 3 años vive en Estados Unidos. "No sé si lo estoy procesando todo. Sólo pienso `ay, el sol está brillando. Estoy con mi mamá, estoy con mi perro. La vida es buena`", agregó esta amante de las mascotas y dueña de varios perros.

Es que la vida le sonríe. Sentimentalmente se siente muy feliz de haber encontrado el amor en Benjamin Millepied, "quien me ha ayudado a continuar con la creación de vida", según señaló emocionada al recibir su reciente Globo de Oro. Laboralmente tiene más trabajo que nunca y además está al frente de su propia productora, Handsomecharlie, con la que estrenó en Sundance su primer largometraje, Hesher, protagonizado por Joseph Gordon-Levitt. Además, produce Best Buds, sobre una futura novia que evita un ataque de nervios saliendo con sus amigas y fumando marihuana, historia que ella misma protagonizará.

"Nos gustan todo tipo de películas: drama, suspenso, ciencia ficción, comedia", contó sobre ella y su socia de producción, Annette Savitch. "Pero creo que algo definitivamente nos atrae, sólo por el hecho de que no abundan, que son las comedias de mujeres fuertes y también las de amistad entre mujeres, a diferencia de El cisne negro, donde se tiran del cabello unas a otras".

Este año se la verá además en otros dos papeles: el de guerrera en la comedia de aventuras Your Highness, con Danny McBride y James Franco, quizás rememorando papeles como el de V de Vendetta (film por el que se rapó la cabeza a cero), y el de amiga humana de un dios nórdico en Thor, en un universo más cercano a la ciencia ficción, como el que ya supo recorrer siendo la reina Padmé Amidala en La Guerra de las Galaxias.

Por si fuera poco, Portman también ha sabido estar detrás de cámara, debutando como directora en el corto-comedia Eve, en el Festival de Venecia de 2008, y luego dirigiendo el segmento que protagonizó en Nueva York, te amo, una sucesión de historias a cargo de diferentes directores.

Judía no religiosa y vegana desde los ocho años, cuando vio una demostración de cirugía láser a un pollo en una conferencia médica, a la actriz le gusta crear conciencia sobre determinados temas. Por ejemplo, participando del documental Gorilas de Ruanda, de Animal Planet, para mostrar las condiciones en las que se encuentran estos animales en peligro de extinción. O promoviendo numerosas causas humanitarias y medioambientales, como el Programa de Escolarización Tacare Girl o el Instituto Jane Goodall que investiga la vida salvaje en Tanzania.

Uno se cansa de sólo ver todo lo que hace esta inquieta estrella. Pero como cambia, todo cambia, que sus seguidores le saquen jugo a este intenso arranque de 2011 porque, cuando nazca su primogénito, Portman ya anunció que se alejará un tiempo del cine. Por el bien del espectáculo, que sea con fecha de retorno.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar