Si uno se guía por el ritmo inicial y la forma tan sencilla cómo se resuelven los problemas de la trama, podría suponer que este regreso de Los Muppets apunta a un público infantil de baja edad. Pero conforme avanza la historia y aparecen caras conocidas que dan lugar a guiños cinematográficos, así como referencias a características de los personajes que sólo los que hoy son adultos podrían conocer, se puede decir que el abanico se abre y todos se divierten. Para la vuelta de la Rana René (aparece con su nombre original: Kermit) y cía., libretada por Jason Segel -también protagonista- se crea el personaje de Walter, un muñeco fanático de Los Muppets. Cuando va con su hermano y novia (Amy Adams) a conocer los abandonados estudios de sus ídolos, descubre que un empresario (Chris Cooper) quiere demolerlos para extraer petróleo. La salvación es reunir U$S 10 millones, para lo cual la idea es montar un show estilo teletón. Eso posibilita el desfile de estrellas haciendo de sí mismas (Jack Black, Whoopi Goldberg, Selena Gómez) y otras interpretando personajes (Alan Arkins, Jim Parsons, Zack Galifianakis, Emily Blunt). Musicales con las viejas canciones del programa completan un film para pasar un buen rato y ponerse nostálgicos.