Por: Analía Filosi
A partir del martes a las 23 horas, la exitosa serie de A&E Mundo, Intervención, estrenará episodios hechos por y para América Latina. Pionera en su género y ganadora del Emmy, comenzará por presentar ocho historias producidas en México, para luego seguir con otros países de la región.
En una coproducción con Endemol, estos ocho primeros episodios mostrarán sin censura los esfuerzos de amigos y familiares por salvar a sus seres queridos de todo tipo de adicciones y comportamientos compulsivos por medio de un efectivo y precursor proceso de rehabilitación.
Los programas mantienen el formato del Intervención ya visto, enfocado en la solución y en la rehabilitación a largo plazo. Cada capítulo cuenta la historia de un adicto, mostrando una visión íntima en el día a día de la persona sumida en el comportamiento autodestructivo y el sufrimiento que viven sus familiares, hasta el punto en el que se llega a una solución.
Lejos de ser un proceso agresivo o forzado, una intervención es un proceso en el que seres queridos le demuestran su amor y preocupación a la persona involucrada en algún tipo de comportamiento autodestructivo, llevando a la participación de una serie de especialistas (en este caso, el Dr. César Ponce, intervencionista de la clínica Humanidad Limpia, de la ciudad de Puebla, y el Dr. José Guillermo Rodríguez, intervencionista de la clínica Monte Fénix, de Ciudad de México). Los especialistas se acercan al adicto y a su círculo más cercano para hacerles entender el problema y convencerlos de aceptar ayuda.
"En Estados Unidos, esta serie ha movilizado a miles de personas a darle un cambio a sus vidas. El éxito del proceso de Intervención no sólo se refleja en los niveles de audiencia, sino también en el impresionante índice de adictos recuperado: de las 169 intervenciones, 134 personas no han recaído en la adicción. Las adicciones traspasan fronteras y estamos seguros de que Latinoamérica está lista para crear una solución a cada adicción", aseguró César Sabroso, vicepresidente de Mercadeo de A&E Ole Networks.
"Desde el estreno de Intervención, hemos podido constatar cómo nuestros televidentes han utilizado nuestras plataformas digitales no sólo para buscar ayuda, sino que también ha servido como un instrumento para informar y compartir experiencias con otros y encontrar una solución a cada adicción", agregó Sabroso.
LOS CASOS. A partir del próximo martes, estas serán las historias que estarán en pantalla de A&E Mundo:
Armando (12 de abril): Tiene 42 años y vive con sus padres. Es alcohólico y fuma marihuana. Actualmente, está comprometido con su prima. Sus padres siempre pusieron en él muchas expectativas debido a su inteligencia, y él siempre sintió esto como una presión. Su padre fue muy estricto con él. Fue internado en varias clínicas, pero ninguna dio resultado. Cuando no tiene dinero, en la desesperación consume alcohol de 96 grados. En su familia hay antecedentes de alcoholismo muy fuertes.
Christopher (19 de abril): Tiene 23 años, y vive con su madre, su hermana y su sobrino. Es alcohólico y consume marihuana. Estudia Administración de Empresas Turísticas en una universidad rodeada de bares, lugares donde comienza a beber con sus amigos. Debido a su adicción, ha tenido un pre infarto y ha estado internado varias veces. Su padre es un militar retirado que se fue de la casa cuando su hijo era un niño, dado que tenía otra familia. Christopher nunca pudo perdonarlo y lo rechaza. Tiene un conflicto con su sexualidad y nadie en su familia lo sabe.
Adela (3 de mayo): Tiene 68 años y es escritora. Vive con su hijo y sus dos asistentes. Es la hija del famoso director de cine Emilio "El Indio" Fernández. Es alcohólica, siempre estuvo en contacto con el alcohol ya que su padre se lo daba desde niña. Ella repitió la historia con su hijo, que hoy sufre el mismo problema, y esto la mortifica. Compró un auto que nunca pudo manejar debido a su adicción. Su alcoholismo hace que no pueda siquiera seguir escribiendo, su asistente tiene que hacerlo por ella. Su casa funciona como Centro Cultural y mantenerla cuesta mucho dinero. La adicción de Adela podría hacer que la pierda y eso también genera un conflicto en ella ya que es el legado de su padre.
Mario (10 de mayo): Tiene 61 años, vive con su mujer y su hijo menor. Es alcohólico. Comenzó con su adicción a los 16 años, repitiendo la historia de su padre. Si bien tuvo etapas en las que dejó de beber, volvió a consumir hasta la actualidad. Hoy en día, llega hasta a aspirar algodones con alcohol de 96 grados ya que esto lo mantiene despierto. El médico le diagnosticó hepatitis alcohólica y poco tiempo de vida si no deja de beber.
Más adelante se conocerá a:
Rogelio: Tiene 32 años y vive con su madre. Adicto a la cocaína y al crack, es hijo del famoso payaso Bozo. Sus padres trabajaron mucho durante su infancia, por lo que se crió con su abuela. Cuando ella muere, Rogelio entra en un fuerte pozo depresivo y en ese momento empieza a consumir incitado por su hermano mayor. De pequeño nunca tuvo límites y hoy siente no tenerlos. No tiene pareja, ni amigos. No sale, sólo vive en su casa consumiendo. Es consciente de que su adicción lo está llevando a la muerte, pero no hace nada para evitarlo.
Estefanía y Daniel: Esta pareja vive con la familia de Daniel. Él tiene 34 años y ella 19. Consumen crack, alcohol y PVC. Tienen una hija, Génesis, que está al cuidado de los padres de Estefanía. Ellos la tuvieron los primeros meses, pero su adicción hizo que no pudiesen seguir criándola. La madre de Estefanía rechaza a Daniel y llegó a amenazarlo de muerte. La infancia de ambos fue muy dura, con fuertes maltratos y alcohol de por medio. Ellos se conocieron en un anexo, Daniel fue violado y golpeado en varias oportunidades en ese tipo de lugares. Su padre lo abandonó, su familia lo desprecia y eso lo marcó notablemente. Ninguno de los dos puede vivir sin consumir.
Blanca: Tiene 45 años, es alcohólica, fuma piedra y toma pastillas. Antes de empezar a consumir tenía todo, vivía en Acapulco con sus hijas y gozaba de una buena posición económica. Hace 7 años probó la marihuana y a partir de ahí no pudo parar con las drogas. Hoy vive en el DF en un cuarto alquilado, con su hija y su nieto. Su familia la abandonó por su adicción. Claramente su nivel de vida dio un vuelco de 180 grados.
Jorge: Tiene 34 años. Toma cocaína y alcohol. Vive con su madre, su hermana y su hermano. Es abogado. Cuando está intoxicado, se pone muy agresivo y éste es el mayor problema que provoca en su familia. Estuvo recluido en clínicas en varias oportunidades pero no puede parar con su adicción.