Por: Analía Filosi
Mitch Glazer nació y se crió en Miami Beach. Hijo de un ingeniero en electricidad que diseñó la iluminación de los hoteles más importantes de los años `50 -Fontainebleau, Eden Roc, Deauville-, creció en esos lugares fabulosos y hasta llegó a trabajar en las carpas de la playa del Deauville en los `70. "Yo era un niño de Miami Beach, que en ese momento era el centro de todo, tal vez lo sea todavía (…) Empecé a observar que un montón de sucesos importantes se desarrollaban en los vestíbulos de esos hoteles ostentosos. ¡Eran un cruce de caminos! Se me ocurrió que podría crear mi propia ficción a partir del poder de la historia, la personalidad, el aspecto y la belleza de esos años".
Y así fue. 2012 encuentra a Glazer como creador y guionista de Magic City, una superproducción de 56 millones de dólares de la cadena Starz que Moviecity estrena mañana (22 horas), al mismo tiempo que en Estados Unidos. Y lo hace en simultáneo por varias de sus señales: Moviecity Premieres, Moviecity Action, Moviecity Mundo, Moviecity HD y Cinecanal HD, con el plus de poder ver cada semana el capítulo estreno antes que en TV a través del sistema Moviecity Play.
Magic City cuenta una historia de ficción en una época y escenario en el que ocurrían varias cosas: Fidel Castro hacía la revolución en La Habana; la mafia tenía su base de operaciones en Miami Beach; John Fitzgerald Kennedy estaba en Palm Beach, a punto de presentarse a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, y una estructura enorme de la CIA crecía en Miami.
Con ese marco y bebiendo de las fascinantes historias que le contaron familiares y amigos, además de los recuerdos que atesoró durante décadas y la investigación que llevó adelante, Glazer creó la historia de Ike Evans, el dueño de un complejo hotelero de lujo que hace un pacto con el Diablo para poder sostener el sueño de toda su vida.
VENDER EL ALMA. Magic City nos lleva a la Miami de 1958. En la víspera de año nuevo, Ike Evans (Jeffrey Dean Morgan, recordado en TV por Grey`s Anatomy) se prepara para recibir un nuevo año en su lujoso Hotel Miramar Playa. Mientras La Habana cae ante los rebeldes de Fidel Castro, los Kennedy, la mafia y la CIA se encuentran reunidos en ese paradisíaco lugar creado por Evans, donde él es la estrella.
Pero no es fácil ser la estrella. Para financiar ese sueño, el hotelero tuvo que vender su alma a la mafia y dejar que su amado hotel se transformara en fachada de oscuros negocios, poniendo en riesgo no sólo su prestigio sino la vida de su familia.
Porque en la Miami Beach de 1959 nada es lo que parece. Durante el día, lo que se ve es puro sol y "diversión en familia", con espectáculos de payasos buceadores y clases de chachachá al lado de la piscina. Pero de noche, surge una realidad distinta, más oscura: prostitutas ofreciendo sus servicios a maridos aburridos en las mismas carpas que de día comparten con sus familias; se organizan juegos de cartas sin límites para apuestas penthouse; drogadictos, traficantes, desnudistas, gángsters y policías conviven juntos en el club nocturno Dream Lounge hasta el amanecer.
Con ese mundo de dos caras debe convivir Ike Evans para poder sostener su Hotel Miramar Playa… que en realidad ya no es suyo. Pero ese es un secreto que el empresario intentará mantener oculto: para poder financiar su sueño, le vendió el alma a Ben "El Carnicero" Diamond (Danny Huston), un mafioso oscuro y aterrador.
DUALIDADES. Convertido en el lugar perfecto para ver y hacerse ver, el Hotel Miramar Playa ofrece alojamiento, entretenimiento y los placeres más secretos que el dinero puede comprar.
Pero fachada y realidad no van de la mano. Por ejemplo, artistas negros como Ella Fitzgerald, Nat King Cole, Lena Horne y James Brown se presentan en los salones principales de los hoteles, pero no pueden alojarse en ellos. Tras dar sus conciertos en la playa, se juntan a improvisar hasta altas horas de la noche en el elegante hotel Sir John, ubicado en el Overtown, donde deben volver a dormir. Además, todos los empleados negros del hotel tienen que llevar una foto de identificación. Investigando estas historias y otras, fue que Glazer aprendió que las primeras marchas del movimiento por los derechos civiles se llevaron a cabo en Miami en 1959.
Otra doble cara es ver, escondidos en cuartos misteriosos del Atlantis Lounge del Miramar Playa, a los gobiernos secretos, la mafia y la CIA, todos confabulando para invadir Cuba con el objetivo de asesinar a Castro y armar operativos incluso más oscuros, más cerca de casa.
Al ser el `59 el año en que Fidel Castro toma el poder en Cuba, muchos cubanos se ven obligados a escapar a Miami, lo que hace que la población cubana pase de 30 mil personas en 1958 a 250 mil en 1960. Eso determina el surgimiento de una nueva cultura y un nuevo lenguaje que cambian el rostro de Miami para siempre, un detalle que es pieza central de Magic City.
Y otro dato de peso para la historia es que la victoria de Castro determina la expulsión de la mafia de Cuba, haciendo que los mafiosos judíos trasladen sus lujosos hoteles de La Habana y se instalen en Miami Beach. Son los que construyen los enormes hoteles en la Avenida Collins, con salones diseñados para convertirse en casinos de un día para el otro. "La mafia no estaba interesada en la industria hotelera (…) Ellos sostenían la hotelería en pos del juego. Pensaban que tenían que mantener los hoteles en pie, hacer que siguieran trabajando, sacarles el mejor provecho, y cuando el juego fuera legal en Miami… el negocio explotaría", cuenta Glazer.
LA FAMILIA. Ike está casado en segundas nupcias con Vera Evans (Olga Kurylenko), que fuera corista del Tropicana en La Habana. Tiene tres hijos que lo creen un hombre honesto, que logró ascender por su cuenta. E Ike quiere serlo, por eso intenta por todos los medios librarse del pacto con "El Carnicero". Pero no es tan sencillo cuando se está presionado por la mafia y por el belicoso fiscal del condado de Dade. Si la verdad sobre su vida es revelada, todo aquello que ama puede terminar destruido.
El hijo mayor de Ike, Stevie (Steven Strait) es tan carismático como su padre y se ha convertido en su mano derecha. También administra el Atlantis Lounge del Miramar Playa: se encarga de proveer a los huéspedes de chicas y de los juegos que ellos esperan. Imprudentemente, Stevie se enamora con locura de Lily Diamond (Jessica Marais), la joven, bella y peligrosa esposa nada menos que de "El Carnicero". Es correspondido, pero un paso en falso significa la muerte para ambos.
En tanto el hijo menor de Ike, Danny (Christian Cooke), es un estudiante de Derecho que recibe una propuesta para lo que parece ser una pasantía en la oficina del Fiscal de Distrito. Aunque tal vez se trate de una trampa para usarlo para atrapar a su padre.
Mafia, lujo, corrupción, poder, sexo… un cocktail más que tentador para una serie de cable que apunta alto, no sólo en el despliegue de producción sino también en los temas que aborda, ubicados en el pasado pero de una actualidad que también golpea al presente.
Vestuario y peinados
Para el diseño de vestuario y los peinados, se investigó en números viejos de la revista Life, fotografías y anuarios de la Universidad de Miami. Las revistas Vogue, Vanity Fair y Glamour se utilizaron para los vestuarios más refinados, y Sears para los más cotidianos.
En maquillaje, sirvieron como referencia: Doris Day, Marilyn Monroe, Audrey Hepburn y Sophia Loren.
Como la moda de los `50 era el cabello corto, hubo que recurrir a pelucas para las actrices con cabello muy largo o de color diferente al de su personaje.
La diseñadora de vestuario Carol Ramsey armó una ficha para cada personaje en la que proponía diferentes vestuarios de acuerdo a su estilo. Además, tuvo que vestir cientos de extras de la cabeza a los pies, y diseñar accesorios y ropa interior de época. En promedio, vestía a unas seiscientas personas cada nueve días.
Fue sumamente importante que actrices y extras usaran corpiños y fajas de la época, ya que la ropa interior afectaba la manera de caminar y la caída de los vestidos. Definía la forma y la silueta.
Jessica Marais lució un espectacular vestido blanco bordado de fiesta que pesaba casi tres kilos y cuya confección tardó más de 160 horas, ya que fue tejido a mano.
DETRÁS DE ESCENA
La serie se filmó en Miami, en los sets más grandes que se hayan construido en el estado de Florida. Se usaron como locaciones: la famosa Avenida Collins, Ocean Drive, las playas de la isla Key Biscayne y las lujosas casas del Indian Creek.
Los sets ocuparon dos enormes galpones que antes se usaban para la construcción de yates. Los diseños arquitectónicos fueron generados por computadora en 3D; luego el equipo de construcción los ingresó en una máquina CNC que podía cortar un sinfín de piezas de madera, metal, vidrios y otros materiales con precisión.
Fueron cuatro meses de rodaje, desde el 6 de julio de 2011, para grabar los ocho capítulos de la 1era. temporada.
Se compraron las mismas lentes que usó Francis Ford Coppola para rodar El Padrino y se adaptaron a las cámaras digitales de última generación.
El director de arte Carlos Barbosa diseñó los sets siguiendo el estilo arquitectónico Miami Modern (MiMo), originado en los `50, siendo su arquitecto más famoso Morris Lapidus, que diseñó los hoteles Fontainebleau, Eden Roc y Deauville. Los escenarios de Barbosa rinden culto a Lapidus, amigo íntimo del padre de Mitch Glazer, que lo llamaba "Tío Morris".
El vestíbulo es el epicentro del Miramar Playa. Mide 1.500 metros cuadrados y se necesitan al menos 100 extras para crear la atmósfera de un hotel con mucho movimiento durante el pico de temporada.
La araña que cuelga del majestuoso vestíbulo, de casi 4 metros y 112 focos, es la original del Eden Roc. El decorador Scott Jacobson la encontró en una tienda de antigüedades. En 1956 costaba unos U$S 10 mil, hoy sería más de U$S 100 mil.
Los sets eran tan grandes que en un momento se agotó todo el contrachapado del sudeste, lo que retrasó el trabajo una semana al no haber madera.
Había dos grandes tanques de agua: uno de más de 130 mil litros, que tardaba tres horas en llenarse, y otro de 600 mil, que se llenaba en cuatro días y se utilizaba para hundir autos y cuerpos en varias escenas.