Por: Ximena Aleman
Son 50 minutos de danza. Pero en ellos están condensados 25 años: los casi quince que trabajaron juntas y los diez que estuvieron separadas. Florencia Varela, Verónica Steffen, Carolina Besuievsky, Andrea Arroba y Florencia Martinelli se reúnen de nuevo en el grupo Contradanza y presentan un espectáculo que se llama Bandada.
"Nos fue viniendo, por eso le llamamos Bandada. Porque la bandada es algo que tiene mucho movimiento, cambia permanentemente y dentro de esa modificación cada una tiene su singularidad. Nos va llevado a situaciones que no son de ninguna, que son entre todas y a formas de planteo escénico. Queríamos plantear esa idea que surgió en los ensayos de que nos sentimos creativamente conectadas a pesar de los años y con gusto de trabajar unas con otras y de reencontrarnos otra vez, viendo coincidencias y no coincidencias de nuestros quehaceres. Es otra etapa", cuenta Carolina Besuievsky.
La idea surgió informalmente. Tenían la inquietud de digitalizar las grabaciones de los espectáculos anteriores. "Eran a razón de una o dos por año y no se conocen, no están difundidas para una nueva generación. Surgió también ver en qué estábamos ya que cada una estaba muy activa en su carrera y la mejor forma fue hacerlo de manera creativa, exponer creativamente con nuestros cuerpos y nuestros lenguajes. Nos fue seduciendo la idea e hicimos una reunión formal las cinco y evaluamos. El apoyo de la Fundación Itaú fue el primer empujón para poder empezar a crear algo. La forma en que íbamos a hacerlo fue mutando, hubieron muchas ideas hasta que nos pusimos a trabajar. Hicimos mucho trabajo de mesa y nos dimos cuenta de que teníamos que poner el cuerpo y ver qué nos pasaba bailando juntas".
Fue intenso. Son las mismas y son distintas. Por eso este espectáculo también es distinto. Las propuestas inicialmente fueron muchas e incluso sopesaron la posibilidad de reestrenar alguna de sus coreografías anteriores. Pero no. "No pretendemos ser las mismas de antes, sino generar esta experiencia y mostrarla y compartirla con el público", aclara Besuievsky. Entonces se decidieron a crear en colectivo, una metodología que el grupo aplica por primera vez.
"En Contradanza la creación no era colectiva. Estaba a cargo de una. Florencia Varela era la directora y, en general, la que hacía las coreografías. Verónica Steffen también, y nosotras en el último período hicimos alguna. Pero esta vez Florencia no tenía ganas y fue surgiendo entre todas. Hasta que se fue conformando esta obra".
Ahora que están nuevamente reunidas están contentas. "Son muchos años y el modo de trabajo de este proyecto es difícil. Todo eso tiene su gran aprendizaje y grandes intensidades. Es parte del proceso", agrega la bailarina.
contradanza. En sus 14 años Contradanza tuvo otras integrantes. Sin embargo quienes se presentan en Bandada integraron la última formación del grupo que surgió cuando Florencia Varela retornó a Uruguay en 1985 luego del exilio. "Cuando volvió Florencia Varela empezó a instaurar sus clases, su metodología, su rigurosidad. Para mí fue un polo de atracción y le manifesté que quería bailar con ella", relata Besuievsky quien entró en el grupo en 1987, un año después de su conformación.
Por aquel entonces la actividad grupal era a tiempo completo. "Compartíamos no solo los ensayos, también las giras y una escuela de formación. Era prácticamente la vida nuestra. Fue una opción muy importante para nosotras. Luego la danza empezó a transformares en otro formato, no tanto con grupos establecidos sino por proyecto. Los bailarines entonces van fluctuando. Cuando nos separamos cada una sentía la necesidad de trabajar con otra gente. Sentíamos que teníamos que darnos un espacio para desarrollar un camino personal. Doce años trabajando en un grupo te da determinados roles. Teníamos ganas de corrernos de ellos un poquito".
Pero el universo de la danza contemporánea en Uruguay es acotado. Varias de las integrantes del grupo compartieron proyectos y se mantuvieron en contacto y todas siguieron de formas distintas trabajando con el cuerpo. "Cada una de las situaciones es distinta. Florencia y yo no hemos dejado de bailar. Verónica y Florencia Verela han bailado menos pero se han dedicado a trabajos unipersonales u otros trabajos con el cuerpo. Cada experiencia en todos los proyectos es un mundo nuevo y entonces es también un cuerpo nuevo", relata Besuievsky.
bandadas. Antes de Bandada la idea fue que el espectáculo se llamara Suavemente Ondulado. "Surgió la pregunta de cómo nos incide nuestra geografía en lo que somos y en cómo nos movemos. Muchas de las improvisaciones de la obra surgen desde ese lugar. Buscamos fisicalidades que nos lleven a recuerdos en conexión con eso. A partir de ahí surgió y se fue desarrollando el concepto de cuerpo único, de la unicidad y de que nadie es nadie si no está en relación con otro. Queríamos hablar de eso y hablar de cada singularidad en ese cuerpo único".
Eso lo identificaron con el momento de Contradanza, con el reencuentro y con la sensación de haber tomado caminos distintos teniendo un referente común que fueron los años compartidos en el grupo. "Las cinco que estamos en escena tenemos una personalidad diferente. Hemos trabajado mucho en eso y en que cada singularidad se pueda expresar dentro del conjunto. El concepto de bandada surgió por esa similitud de movimiento de conexión con la naturaleza y con un cuerpo único".
Esos son los dos ejes sobre los que se constituye esta obra compuesta por cuatro cuadros. Pero en danza contemporánea las lecturas no son ni únicas ni lineales. "Nosotros tendemos, si bien a plantear un concepto, a abrir la lectura. No le transmitimos verdades a los espectadores. No decimos esto es alegría, esto es tristeza, esto es un conflicto. Para algunos un movimiento puede ser conflicto y para otros la potenciación de una relación. Lo que tiene este tipo de lenguajes es la superposición de niveles de lectura, que se puede interpretar como poesía, se puede interpretar como un cuadro o como una narración lineal. Y eso me parece que es lo rico para el espectador, que vaya abierto a vivir una experiencia que sucede en ese momento".
Y lo que sucede no es solo danza porque para Bandada Contradanza incorporó tres músicos : Nicolás Carril, Juan Pablo Chapital y Rodolfo Vidal.
un cuerpo nuevo. La idea de cada proyecto es descubrir un cuerpo. "Nadie sabe lo que puede el cuerpo", dice Besuievsky citando al filósofo Spinoza. "Uno no sabe verdaderamente los universos que hay en el cuerpo que uno trabaja como herramienta fundamental. Según qué conexiones tú hacés, si te movés a partir de determinada idea o consigna de movimiento del espacio o de movimiento de los huesos, cambia el cuerpo. Son encuadres o conexiones que uno se pone y genera un tipo de cuerpo distinto". Por eso sumaron en esta ocasión el canto. "Lo ideal es que uno pueda ir descubriendo algo diferente, algo que no conoce de su cuerpo. Hay formas, estilos y modos que se van repitiendo porque uno es como es. Pero el desafío es descubrir un cuerpo nuevo en cada creación porque sino sería repetir lo que venís haciendo. Así nos pusimos el desafío de hacer algo nuevo cada una. Por eso cantamos, por eso hacemos otro tipo de trabajo que partió del deseo de cada una de hacerlo. Yo creo que cuando uno se mueve va conociendo universos que no conoce".
Pero en Contradanza cada cuerpo nuevo se vive en el presente. "Todo el material que surge, surge de la improvisación. Cada una se desarrolló mucho en el área de la improvisación como metodología creativa o forma de creación artística. Para nosotras es muy importante que la danza que se vea sea una danza que se construya en el presente dentro de una estructura. Si bien hay veces que fijamos movimientos que surgieron de la improvisación, hay partes libradas a lo que suceda en ese momento. Hay una estructura muy clara y armada pero hay lugares que dejamos abiertos a esa metodología, a ese modo de hacer porque consideramos que nos interesa que el público vivencie en el mismo momento que nosotros estamos haciendo. La danza tiene mucho de presente, una luz, un sonido surge y te genera determinada dirección. Siempre es distinto. Lo que nosotros hacemos lo manifestamos así. Cada función va a ser distinta".