El tiempo es una sustancia

A ver si les gusta mi teoría: el tiempo es una sustancia, es material. Y no solo eso. También está vivo.

Por: Elbio Rodríguez Barilari

El tiempo es la sustancia que hacemos cuando hacemos tiempo.

El tiempo se atraviesa, como el mar.

A través del tiempo.

El tiempo pasa, como el río que vemos pasar.

El tiempo es translúcido como el agua.

Transparente como el aire. Sólo que su transparencia es distinta.

Lo que vemos, lo vemos ocurriendo en el tiempo.

Y nos llega a través del tiempo.

El tiempo se pierde como un objeto. O la memoria.

Están los que ahorran tiempo.

Están los que ganan tiempo.

Los banqueros del tiempo.

Cortar el tiempo. Estirar el tiempo.

El tiempo se contrae y se dilata.

Como la tela de la que está hecho el universo.

El tiempo es una sustancia que nos falta:

No tengo tiempo.

El tiempo es una sustancia

que creemos poseer:

Tengo tiempo.

Tengo mucho tiempo.

Hasta que vemos al cardiólogo.

El tiempo tiene fondo, como un pozo o una botella.

Es el fondo de los tiempos.

Mis tiempos: aquel tiempo que tuve la ilusión de poseer.

Los viejos tiempos.

Los nuevos tiempos.

Los que nunca llegan.

El tiempo de antes.

Un tiempo secuestrado por el pasado.

Matar el tiempo.

Si podemos matar el tiempo es que el tiempo está vivo.

El tiempo es una sustancia viva. Y camina

al paso del tiempo

El tiempo también marcha.

Como columnas de soldados.

O de hormigas.

O de obreros.

Los tiempos también corren.

Y sin quedan sin aliento.

Desalentados.

Destiempados.

Tiempos plurales.

Tiempos diferentes.

Transcurren a velocidades diferentes.

En distintas direcciones.

Tiempos que van en sentidos divergentes,

no solamente hacia el pasado -un tiempo extinguido-,

no solamente hacia el futuro -un tiempo que no es.

Sino tiempos que caen hacia arriba, hacia abajo.

De izquierda a derecha y viceversa. De sur a norte, de oeste a este.

Y del mismo modo, trenzando todo un infinito de puntos cardinales.

El tiempo tiene un compás oculto.

El compás del tiempo.

Es el secreto que los músicos persiguen en cada melodía.

Cada silencio, a contratiempo.

El tiempo es una sustancia, que pasa.

Y está vivo. Se mueve. Camina. Corre. Vuela.

Y hasta habla incluso: el tiempo lo dirá.

Y el tiempo es veraz. El tiempo no miente

Ni pasa en vano. Dicen.

barilarius@yahoo.com

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