Día perfecto los unió y de compañeros de aire, pasaron a compañeros de vida. Tras año y medio de noviazgo, Catalina Ferrand y Federico Buysán dirán "sí quiero" el próximo lunes, en La Hacienda y por ceremonia civil. En el cierre de los preparativos, los novios se animaron a unas fotos inspiradas en Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet, película de Tim Burton protagonizada por Johnny Depp. Ambos seguidores del actor y director, jugaron a meterse en los personajes del film musical y hacer lo que mejor saben: ser compinches. "Queremos estar juntos de la manera más jugada y formar una familia".
Van juntos a todos lados. Cuando a Buysán le toca comentar partidos de básquetbol o fútbol, muchas veces ella lo acompaña a las canchas. Si Catalina se embarca en una obra teatral, en primera fila estará él. Eso sin contar Día perfecto, el magazine de Teledoce donde se conocieron y aún son compañeros todas las mañanas. Tanto se acompañan que en todos los proyectos laborales que tienen o surjan tratan de involucrar al otro. Es más: Buysán confiesa que cuando comenzó Verano perfecto junto a Eunice Castro y Patricia Wolf le costó que no estuviera su pareja.
Hoy, claro, ambos están sumidos casi por igual en los preparativos de la boda. "Ella, por un tema de tiempos, está más metida pero a mí me gusta también participar", confiesa Buysán. Y ella complementa: "Es súper activo, le gusta estar".
Buysán, de 40 años, es periodista deportivo de Radio Sport, integra La hora de los deportes y en Teledoce está en Día perfecto y conduce Verano perfecto, programa que mezcla entretenimiento con noticias del espectáculo y que, noticia reciente, continuará el resto del año. Se llamará Tardes perfectas.
Ferrand, de 36 años, fue una de las revelaciones de la TV con su aparición en la conducción de Día perfecto a comienzos de 2010. Es instructora de fitness y ha incursionado en la actuación en las obras Monólogos de la vagina y Estoy sola porque quiero. Ambos recibieron a Sábado Show para una entrevista sobre su historia, su relación y la boda que se viene.
-¿Cómo va a ser la ceremonia?
-(Ferrand) Tratamos de que sea íntima… con cierto resguardo. Sobre todo porque estamos en un etapa de preservar un poco más el silencio. Tuvimos al principio un momento como de ebullición y ahora quisimos bajar un poco el perfil. Lo normal, sin hacernos nada. Somos dos personas expuestas y conocidas y entendemos las reglas del juego.
-(Buysán) Queremos compartirlo con la familia, los amigos y con la gente que estuvo desde un principio al lado de nuestra relación.
-Hace más de un año que son novios, ¿cómo tomaron la decisión del casamiento?
-(Ferrand) Los dos tenemos una formación tradicional y si estamos juntos tratamos de plasmarlo más allá de las palabras, de hacerlo de la manera más jugada, con el compromiso más jugado que es el casamiento. Y en un futuro queremos formar una familia. Él tiene dos hijos y también está bueno que la consagración del matrimonio ellos la vivan como que nuestra relación es formal, seria.
-¿Cómo es para ustedes convivir en la pantalla y a la vez, en la vida?
-(Buysán) Mucho más fácil de todo lo que el mundo piensa. No padecemos de trabajar juntos; al contrario, lo disfrutamos. Nos levantamos juntos, nos vamos. Yo voy primero a la radio, pero a las 10.00 me sumo a Día perfecto. Y al aire lo disfrutamos con un cruce de miradas, con un comentario.
-(Ferrand) No en vano nuestra relación creció desde la amistad… desde el lado de esa compañía. Tuvimos una atracción por ese lado. Nos concebimos como cómplices. Así es como nos llevamos hoy por hoy. Tenemos mucho que ver uno en la vida del otro. Se da con naturalidad; tenemos personalidades similares. A mí me divierte lo que él hace y a él lo que yo hago.
-¿Lo seguís en Verano perfecto?
-(Ferrand) Sí, me cambió la rutina porque antes tenía que hacer cosas en ese horario y ahora las postergo para estar atenta al programa. Lo miro desde casa; me ha insistido que fuera al piso pero también me gusta poner un límite. Pero le hago comentarios todo el tiempo y él me escribe mensajes pidiéndome opinión. Igual, eso era más al principio, no tanto ahora.
-¿Estabas nerviosa?
-Sí, no por él, que me parece que es un tipo seguro y se sabe manejar. El producto me daba miedo. A mí me da mucho orgullo el tipo de periodista deportivo que es, entonces verlo tan desdibujado me daba como… no sé si es lo que hubiera elegido. Se lo plantearon siempre como un juego y él lo tomó igual. Tiene 40 años y periodista deportivo va a ser hasta los 80. Quiero decir: es su carrera.
-Pero has incursionado en otros ámbitos...
-(Buysán) En realidad descubrí que no tengo por qué atarme al periodismo deportivo solo ¿Qué estoy haciendo? ¿Estoy analizando la política, educación? No, estoy hablando de deportes; en definitiva, es un juego por más que se involucra la pasión de mucha gente, es deporte. Nada más. Entonces, ¿por qué no puedo estar a su vez en un programa de espectáculos o entretenimiento? Pero acá lo más fácil cuando alguien hace distintas cosas es descalificarlo: "no, o sos periodista deportivo o no". No, sos comunicador en un sentido amplio. Cuando me siento en La hora de los deportes no dejo de ser auténtico y serio para analizar el fútbol. No pierdo mi esencia por sentarme con Eunice y Patricia a hablar de espectáculos.
-(Ferrand) Sí, él es un tipo arriesgado. Yo soy más pudorosa.
-(Buysán) Además, lo que hago en Día perfecto y en Verano perfecto me acercó más a la gente. De repente, como periodista deportivo daba la imagen de un tipo más duro o cerrado. Y ahora me ven en otra faceta, más divertida.
-¿Cómo toman eso de que su pareja sea conocida, que ambos estén expuestos?
-(Buysán) Fue así desde un principio. No dejamos de hacer nada de lo que haría cualquier pareja normal. Vamos al cine, al teatro, salimos a caminar. Somos muy salidores.
-¿Qué roles ocupan en lo cotidiano?, ¿quién lleva los pantalones?
-(Buysán) Los dos somos de carácter fuerte, tenemos nuestros encontronazos por situaciones mínimas. Pero los dos sabemos ceder. Forma parte de una madurez también. No es lo mismo tener 20 años que 36 y 40. Yo no la voy a cambiar a ella y ella tampoco a mí. Yo no voy a hacer nunca que ella sea puntual y ella no va a quitar la ansiedad.
-(Ferrand) Sí, soy impuntual y la gozo (risas).
-Veo que tienen sus peleas...
-(Buysán) Lo normal, como cualquier pareja.
-(Ferrand) Yo soy una mujer medio brava, decidida. En mi vida he actuado así, con riesgos. Él es igual. Por eso yo sé que aunque me vea loca, brava, o que diga "la voy a matar", en el fondo sé que le gusta.
-¿Es así?
-(Buysán) En algunos aspectos sí, pero a veces la mataría igual (risas).
La clave de una relación
"Buscamos hacer cosas juntos. Nos divierte. Cuando surgió Verano perfecto, a mí me costó que ella no estuviera. Pero surgió así y tampoco podía poner condiciones"