Analía Filosi
Tentadora programación es la que propone Nat Geo para mañana. Se trata de dos documentales, uno tras otro, de temas distintos pero unidos por la devoción religiosa, de los que usted podrá quedarse con uno de ellos o quizás se entusiasme con los dos.
La cosa empieza a las 21 horas, con El lado oscuro de Miguel Ángel, y lo que cuenta Nat Geo sobre él provoca mucha curiosidad. Dice que el restaurador de arte Antonio Forcellino se encontraba limpiando siglos de suciedad del Moisés de Miguel Angel, en una iglesia de Roma, cuando repentinamente descubrió un profundo secreto de la vida del gran maestro del Renacimiento. Eso lo llevó a embarcarse en la revisión de las biografías, registros históricos y las obras del artista, llegando a una conclusión perturbadora: la imagen oficial de Miguel Ángel como obediente servidor de los papas y apasionado propagandista de la Iglesia Católica era un mito.
El descubrimiento de Forcellino revela que el artista conspiró junto a un grupo de reformistas renegados para abrir las puertas de la Iglesia a las enseñanzas espirituales de sus más grandes enemigos y rivales: los protestantes. Al hacerlo, se arriesgó a terminar con su gloriosa carrera y sufrir el castigo brutal que la Inquisición daba a los herejes.
Nat Geo acompaña a Forcellino, el restaurador devenido en detective, en este camino revelador a través de los mensajes herejes de Miguel Ángel, grabados en sus obras más famosas. Además, muestra pruebas de su disidencia con el catolicismo en documentos olvidados. En ese proceso, echa por tierra la versión aceptada de la historia del artista y expone, por primera vez, el lado oscuro de Miguel Ángel, el que la Iglesia se ha esforzado por ocultar al mundo durante casi cinco siglos.
CUATRO SANTOS. Inmediatamente después llega Almas milagrosas (22 horas), un documental dirigido y guionado por el uruguayo Darío Klein, y realizado por su productora Producciones DeAká. El mismo plantea preguntas tales como: ¿Por qué una persona común y corriente, e incluso aquellas con comportamientos reprobables, podrían convertirse en santos adorados fervientemente por el pueblo? ¿Qué puede llevar a una persona a tatuarse la imagen de otra, a recorrer miles de kilómetros para visitar una tumba o a sumergirse en un charco de lodo?
Todo eso intentará ser respondido a través de la historia de cuatro santos populares, que convocan miles y miles de devotos en América Latina: el Gauchito Gil, Gilda, el Niño Fidencio y Jesús Malverde.
La vida de estas personas, que después de su muerte son santificadas por el clamor popular, no parece tener mucho en común más que una muerte trágica. Nat Geo explora estos cultos materializados en las tumbas, caminos o sitios en los que estos individuos encontraron la muerte.
GAUCHITO. En el Santuario de Cruz Gil, en Corrientes, Argentina, cada 8 de enero más de 500 mil personas se congregan para venerar a uno de los íconos de la santería popular más famosos de ese país: Antonio Mamerto Gil Núñez, más conocido como "El Gauchito Gil".
Vestidos de rojo, a caballo, en bicicleta o a pie, los devotos forman una fila interminable frente al lugar donde hace más de un siglo este hombre fue ejecutado. Los fieles dejan dinero, tabaco, alcohol y hasta objetos robados a cambio de un milagro.
DE LA CUMBIA. En la tumba de la cantante argentina de cumbia Gilda, sus fans se congregan para entonar sus canciones buscando que desde el cielo ella cumpla sus pedidos. El ómnibus en que se accidentó esta cantante se convirtió en un templo sagrado al que llegan miles de argentinos de todo el país para pedirle a "Santa Gilda" que sane enfermedades, y les consiga trabajo, amor y dinero.
BANDOLERO. En México, un bandolero de principios del siglo XX también despierta un gran fervor religioso. Jesús Malverde es adorado por narcotraficantes, pero también por campesinos. Es un "santo" al que se le puede pedir cualquier cosa, y no pide nada a cambio.
Nat Geo visita su capilla, en Culiacán, Sinaloa, a la que llegan cientos de personas para pedirle algún milagro. Le dejan flores, velas, billetes, fotos y hasta botes de camarones en agradecimiento por una buena pesca. El programa también recorre el penal de Culiacán, donde Malverde está presente en todas partes, y en donde cumple el "milagro" de permitir que decenas de presos logren una actividad y un sustento fabricando artesanías con su rostro, las que luego venden en la capilla.
UN NIÑO. Finalmente Nat Geo viaja a la pequeña estación de tren de Espinazo, a 120 kilómetros de Monterrey, México, donde se construyó una iglesia en honor al Niño Fidencio. Allí, sus devotos se sumergen en las aguas o en el lodo, así como en todo Monterrey, día a día, varias "materias" o "cajitas" realizan curaciones siguiendo los ritos de este curandero milagroso.
Almas milagrosas es una producción original de Nat Geo que busca la mirada de especialistas que expliquen cómo las creencias populares se han multiplicado en América Latina. Muchos de estos "santos" surgieron hace más de un siglo, otros son casi contemporáneos…. Casi todos ellos comparten los altares con figuras de la Iglesia Católica.