Salud a la griega

La crisis llevó a Grecia a hacer recortes en áreas tan sensibles como el sistema de salud, que tenía fama de corrupto. Las consecuencias empiezan a sentirse con escasez de medicamentos y falta de servicios.

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SUZANNE DALEY, The New York Times

En perama, grecia

La clínica gratuita de Perama, Grecia, fue inaugurada hace un año para darles servicio a inmigrantes indocumentados. Pero en los últimos tiempos está atendiendo mayormente a griegos como Vassiliki Ragamb, quien estaba sentada en la sala de espera con la esperanza de recibir insulina para su joven hijo diabético.

Cuatro días antes se había quedado sin seguro médico y sin insulina. Incapaz de pagar por más, fue de farmacia en farmacia, suplicando que le dieran por lo menos la suficiente para unos pocos días. Necesitó tres horas para encontrar a alguien dispuesto a ayudarla.

``Probé en muchas de ellas``, dijo, con la mirada en el suelo.

Grecia solía tener un amplio sistema de salud pública que en la práctica garantizaba que todos tuvieran cobertura para todo. Pero en los últimos dos años los acreedores del país han presionando con fuerza por drásticos ahorros a fin de reducir el déficit. Estas medidas están cobrando un brutal precio sobre el sistema y sobre el creciente número de pobres y desempleados del país, quienes no pueden solventar las nuevas cuotas y pagos extras establecidos en hospitales públicos como parte del extenso plan de austeridad.

En hospitales públicos, los médicos informan de carencias de todo tipo de suministros, desde papel higiénico, pasando por catéteres, hasta jeringas. Hay equipos computarizados que no se reparan y quedan fuera de uso. Las enfermeras están manejando un número de pacientes cuatro veces mayor de lo que deberían, en tanto los tiempos de espera para operaciones -incluso cirugías oncológicas- se han vuelto más largos.

De manera similar, el acceso a fármacos ha sido menoscabado debido a que algunos laboratorios, a los que se les adeuda millones de dólares, ya no están dispuestos a abastecer a hospitales griegos. Al mismo tiempo los farmacéuticos, temerosos de que el gobierno no les reembolse, están pidiendo pagos en efectivo, incluso de quienes tienen seguro médico.

Muchos expertos dicen que el sistema de salud pública de Grecia estaba hinchado y era corrupto y necesitaba con urgencia una reforma. Sin embargo, también destacan que los recortes han sido tan profundos y han llegado tan rápidamente, que han golpeado como un tsunami.

En apenas dos años el gobierno ha llevado el gasto en el sistema de salud de 19.500 millones de dólares a 17.000 millones, una reducción de 13%. Además, bajo el acuerdo con sus acreedores, Grecia debe encontrar incluso otros ahorros en el sistema de salud: casi 915 millones de dólares más, informaron funcionarios gubernamentales.

Al mismo tiempo, las instituciones de salud pública han registrado un aumento de 25 a 30% en el número de pacientes. Muchísimos griegos ya no pueden darse el lujo de visitar clínicas privadas.

Orlatz Ugarte, anestesiólogo en el Hospital St. Savvas de Cáncer, en Atenas, dijo que ahora las pacientes con cáncer de mama a menudo tienen que esperar tres meses para que les quiten tumores.

"Una espera tan larga puede ser la diferencia entre la vida o la muerte para estas pacientes``, destacó.

En una carta reciente dirigida a la revista médica The Lancet, un equipo de investigadores ingleses advirtió que se podría estar formando una "tragedia griega``, y destacaron las crecientes tasas de suicidios y VIH, así como el deterioro de servicios en los hospitales.

"En un esfuerzo por financiar deudas", dijeron los investigadores, "la gente común está pagando el precio máximo: la pérdida del acceso a la atención y servicios preventivos, enfrentando riesgos mayores de VIH y enfermedades de transmisión sexual, así como perdiendo la vida en los peores casos".

Ineficiente y corrupto. Al comienzo de esta crisis de la deuda pública, Grecia invertía aproximadamente 6% de su PIB en atención de salud, lo cual ronda el promedio de Europa. Sin embargo, el sistema era ineficiente. Incluye muchos pequeños hospitales y depende de costosos fármacos de marca registrada.

Más grave aún: la corrupción era generalizada. Los expertos dicen que los médicos a menudo tenían tratos lucrativos con laboratorios que producían fármacos que los llevaron a recetar de manera excesiva, en tanto muchos preveían pagos en efectivo por debajo de la mesa por atención oportuna y atenta.

Desde que empezó la crisis de la deuda en 2009, el gobierno ha congelado las contrataciones, reducido salarios y se ha concentrado en llevar un registro de las prescripciones y nuevos procedimientos de procuración. Aproximadamente 20 médicos han sido enjuiciados por corrupción.

Sin embargo, muy pocos aspectos han funcionado sin problemas.

Funcionarios del gobierno reconocen algunos problemas, pero dicen que el sistema sencillamente era insostenible. Afirman que se pueden hacer nuevos ajustes este año.

"Hemos tenido dos años de énfasis en el aspecto financiero; ahora pasaremos a la evaluación``, dijo Nikos Polyzos, el secretario general del Ministerio de Salud de Grecia.

Sin embargo, muchos médicos estiman que el nuevo énfasis en la reducción de costos ha ido demasiado lejos. Además de la escasez, dicen que las provisiones que efectivamente tienen son de baja calidad. Se quejan de que han encontrado bichos en jeringas nuevas importadas de China, suturas que se deshacen y fármacos genéricos que parecen no tener efecto. Como si fuera poco, la congelación de las contrataciones ha ocasionado una escasez tan marcada de enfermeras, destacaron algunos médicos, que con frecuencia se deben posponer procedimientos.

"Todo el sistema es un caos justo en estos momentos", dijo el Dr. Elias Sioras, cardiólogo y activista sindical en el Hospital Evangelismos de Atenas. "En un turno de seis horas, estoy viendo 40 pacientes, lo cual es ridículo. Me dificulta el trabajo, pero también es mucho peor para los pacientes. Además, muchas cosas que solían estar aseguradas, en especial los estudios, ya no están cubiertos y los pacientes no tienen el dinero para pagarlos``.

Sioras dijo que 11.000 pacientes solían someterse a cirugía de desvío coronario en hospitales públicos cada año, pero que ese número había caído a 9.000 el año pasado.

"Como yo lo veo, cuando menos 2.000 personas necesitaban un desvío coronario y no lo tuvieron", dijo. "No tengo la más mínima idea de dónde están. Podrían estar muertas".

Algunos expertos, incluido Lykourgos Liaropoulos, economista de la salud en la Universidad de Atenas que ayudó al gobierno a diseñar muchas de sus medidas enfocadas a reducir costos, dicen que los hospitales probablemente estaban llevando a cabo demasiados procedimientos de desvío coronario.

Sin embargo, incluso él puso en duda el congelamiento virtual de contrataciones de enfermeras.

``Es una de las áreas en la que la troika salió mal``, dijo, refiriéndose al mote que se le ha dado a los tres acreedores de Grecia: el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo.

El acceso a fármacos también se ha convertido en un problema para muchos pacientes. Algunas empresas farmacéuticas -a las cuales se les deben millones de dólares, o que están disconformes ante las nuevas y más bajas tasas que el gobierno planea pagar- han dejado de abastecer a los hospitales. Entre ellas están el gigante farmacéutico de Suiza, Roche, que produce fármacos para el cáncer que no están disponibles en ninguna otra parte.

Además, muchos farmacéuticos ahora exigen pagos en efectivo de sus pacientes, ya que no están dispuestos a correr el riesgo de esperar a que les den los reembolsos.

El presidente de la asociación de farmacéuticos de Atenas, Konstantinos Lourantos, dijo que muy pocos colegas podían darse el lujo de esperar la llegada de los reembolsos, particularmente los relacionados con fármacos para combatir el cáncer, que pueden costar 5.000 euros al mes.

Comentó que le había dicho a un cliente que viera si alguna farmacia hospitalaria tenía el fármaco a mano. Sin embargo, el hombre le dijo más tarde que había ido a seis hospitales y no había tenido éxito.

"No tengo idea de qué le pasó", dijo Lourantos.

162%

del Producto Interno Bruto (PIB) es el monto de la deuda pública de Grecia, que está en bancarrota

14.500

millones de dólares debe pagar el gobierno en marzo a tenedores de bonos, pero no tiene ese dinero

9,4%

del PIB fue el déficit del sector público en 2011. Los gobiernos mintieron durante años a la Unión

10.000

manifestantes marcharon el martes en Atenas en protesta por las reducciones de salarios

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