FRANCISCO MARQUES
El póquer es el juego de cartas más popular del mundo. La publicidad para jugarlo online y la transmisión de los grandes torneos lo ha convertido en algo así como una fiebre mundial de la que Uruguay no ha conseguido mantenerse ajeno.
Y si bien el póquer no amenaza con desplazar al truco, los aficionados ya se cuentan de a miles. Para la mayoría, se trata de una excusa para juntarse con amigos y pasar un buen rato con la adrenalina de apostar unos pocos pesos. Para otros es bastante más y ya hay alrededor de 200 profesionales locales del póquer. Algunos terminan resignándose y volviendo a las ocho horas después de un par de intentos en circuitos más o menos profesionales, pero otros ya sacan un buen pasar de ello. Los hay más talentosos que realmente hacen fortuna.
Hace 10 años un suceso provocó el boom mundial del póquer: Chris Moneymaker, un contador de 28 años de Atlanta, Estados Unidos, ganó el torneo más importante del mundo -la Serie Mundial-, llevándose dos millones de dólares de premio. Moneymaker (aunque parezca un chiste, es su verdadero apellido, "fabricante de dinero") nunca había participado de un torneo "en vivo" y consiguió su silla en la serie mundial a partir de ganar un campeonato online, cuya inscripción le había costado 40 dólares. Millones se hicieron la misma pregunta: "Si él pudo, ¿por qué no voy a poder yo?
En Estados Unidos los juegos online son centro de discusión en motivo de una iniciativa para levantar la prohibición que rige desde 2006. Esto podría explicar la fuerte publicidad que ha existido en los últimos años. Si bien la oferta de sitios para jugar es múltiple -basta poner el término "póquer online" en Google para comprobarlo- la mayoría de los jugadores se inclina por pokerstars.net. "No hay un jugador uruguayo de póquer online que no tenga cuenta en pokerstars", dice Andrés Sanguinetti, director del Club Uruguayo de Poker. El sitio -que se creó como una compañía costarricense que hoy está en la Isla de Man aunque pertenece a la familia Scheinberg, que es israelí- es reconocido como de los más seguros y da a los la posibilidad de jugar por amor a la camiseta o apostar dinero. De acuerdo a Sanguinetti, existen más de 4.000 uruguayos con una cuenta registrada en el sitio pokerstars.
Jugar online es un primer paso inevitable en los aspirantes a vivir del póquer por dos razones: permite adquirir experiencia rápidamente y funciona como una plataforma para los torneos importantes que son los que tienen los premios suculentos.
Las carreras de los profesionales uruguayos parecen tener todas un mismo comienzo. Joaquin Melogno tiene 24 años y empezó jugando con sus amigos. Hace tres años empezó a probar online con el seudónimo elmelogno4. Durante la semana trabajaba en el negocio familiar, jugaba cuando podía, y siempre a escondidas, por lo general algún viernes que no salía. Empezó con 100 dólares y a los dos meses ya tenía 450. Se dio cuenta de que el póquer ofrecía oportunidades, y empezó a prepararse en serio, leyendo libros (La mentalidad del jugador de póquer es su libro de cabecera) y artículos en internet y mirando videos. Ganó un par de torneos y los cientos de dólares se transformaron en miles. Empezó a alternar el póquer online con partidas frente a rivales de carne y hueso en el casino del hotel Conrad de Punta del Este.
Existe un temor de los padres sobre una modalidad que incluye dos adicciones: la del juego y la de vivir en internet. Roberto Balaguer, psicólogo especialista en adolescentes reconoce que ya existen casos de adictos al poker online. La facilidad de acceso 24 horas al día puede ser peligrosa para aquellas personas propensas a adicciones. En el caso del póquer, no es tanto el dinero que pierden sino que el tiempo que se le puede llegar a dedicar. Balaguer -quien ha escrito libros sobre la relación de los jóvenes con internet- dice que obviamente el problema no son los sitios sino la persona, pero todo termina influyendo.
Además, Qué Pasa no pudo detectar a ningún organismo oficial que esté controlando el juego a través de internet. No es responsabilidad, se dijo, desde Casinos del Estado.
A finales de 2010, Melogno se hizo de un lugar en uno de los torneos millonarios que se organizan en el Conrad. No pudo ganar, pero el cuarto puesto y 130.000 dólares de premio sirvieron de consuelo. Para Melogno ese torneo fue "bisagra", ya que a partir de ahí tomó la decisión de dejar definitivamente la fábrica de su familia y dedicarse por entero a jugar al póquer.
El Club Uruguayo de Poker es definido como "una comunidad" por Andrés Sanguinetti, su director. Cuenta con más de 3.000 jugadores registrados y funciona como un punto de encuentro entre los aficionados del juego. Tiene su propia liga online y este año lanzó el primer circuito nacional de póquer, el "UPT Uruguay Poker Tour". El 22 de junio se realizará la sexta etapa en el hotel Radisson de Colonia.
Martín Abal tiene 24 años y fue el ganador de las primeras dos etapas de este circuito; se hizo de unos 20.000 dólares. Dice que el póquer es su única fuente de ingresos y que por ahora le es suficiente, pero si no viviera con sus padres seguramente estaría muy ajustado.
El torneo más prestigioso en Uruguay, en cuanto a calidad de jugadores, es el Latin American Poker Tour (LAPT), coinciden varios jugadores. El LAPT es un circuito internacional auspiciado por el sitio pokerstars que celebra torneos con los mejores jugadores en diversos puntos de América Latina. Hace un par de semanas, la cuarta etapa se celebró en el hotel Mantra de Punta del Este. Lo ganó un brasilero, pero Melogno obtuvo el cuarto puesto y un premio de 60.000 dólares.
El promedio de edad de los jugadores es bajo. El LAPT de 2011 en el Mantra lo ganó un uruguayo: Alex Komaromi, un estudiante de la ORT de 21 años. En el Club Uruguayo de Poker el promedio de los jugadores registrados no supera los 30 años.
El mejor jugador uruguayo de póquer, hay coincidencia sobre eso, es Fabrizio González, alias SixthSenSe19, de 24 años y considerado de los mejores de América Latina. González ya ganó el torneo online más importante del mundo, el World Championship of Online Poker (Wcoop) y lo que consiguió sólo online ronda el millón de dólares, según fuentes cercanas a él. González está ahora en Las Vegas participando de la Serie Mundial.
Todos los jugadores profesionales alternan el póquer en vivo con online, aunque lógicamente tienen sus preferencias. Santiago Hernández dejó su negocio de artículos de informática y hace cinco años que se dedica a jugar. Vio que un amigo ganaba mucho dinero en torneos en Argentina y se decidió a aprender. En su primera experiencia online perdió 200 dólares, por lo que se dedicó a estudiar sin jugar y empezó a mejorar. En marzo ganó un torneo del Conrad Poker Tour, de los más grandes de America Latina con una bolsa mayor a 120 mil dólares. Si bien alterna, prefiere jugar a través de internet, ya que le permite mantener varias partidas simultáneas. Juega alrededor de 16 partidas al mismo tiempo, unas 1.200 manos por hora. Si jugara en persona para ese mismo número precisaría 60 horas. Así, entonces juega más tiempo y vence la aleatoriedad.
Melogno en cambio. prefiere jugar en vivo, ya permite leer al rival. Los "tells", esos gestos delatores que se ven en las películas son reales. Hace dos semanas en el LAPT un rival hizo "all-in", es decir apostó todas sus fichas. Joaquín tenía una mala mano y la estadística indicaba que debía retirarse. Eso es lo que hubiese hecho online, pero empezó a hablar con el rival y percibió muchos gestos inconscientes que lo delataban. El rival se inclinaba para mostrar agresividad y continuamente lo desafiaba a que igualara su apuesta. Este y otros gestos le indicaron que estaba mintiendo. Apostó y le ganó todas sus fichas.
El Conrad es el lugar preferido por los profesionales para jugar en vivo, al punto que muchos se han ido a vivir a Punta del Este: allí es donde está el dinero. Además de las mesas que están todos los días, en las que un puede ingresar cuando quiera sin necesidad de inscripción, se realizan torneos todo el año, culminando con un uno grande y millonario, que tiene de los pozos más suculentos de América Latina. El año pasado el ganador se llevó 700.000 dólares; fue un argentino.
Si bien en todo juego de cartas se necesita suerte, los jugadores no dejan de enfatizar algo que a esta altura parece evidente: triunfar al póquer no tiene nada que ver con la buena fortuna. Melogno dice que quien piensa que el poquér es cuestión de suerte está totalmente equivocado. En un torneo la suerte te permite ganar un par de manos, pero a largo plazo se nota quienes son los jugadores buenos. Y en esa categoría cada vez hay más uruguayos que esperan una combinación de cartas salvadora y millonaria.
700.000
dólares obtuvo un argentino en el torneo de póquer de fin de año del Conrad el año pasado.
4.000
uruguayos tienen una cuenta y juegan por internet en el sitio pokerstars.
24
años tiene el mejor jugador uruguyo y uno de los mejores de Latinoamérica.
"La disponibilidad 24 horas, 365 días, para quien tiene una personalidad propensa a la adicción es una cosa muy tentadora"
Roberto Balaguer, psicólogo.