Preparar el terreno

A 17 años de la creación del Encuentro Progresista, Tabaré Vázquez tiene otro instrumento para transformar el Frente Amplio: la actualización ideológica. Algunos creen que de ideológica tiene poco y de política, mucho.

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Fabián Muro

Son preliminares. Y eventuales. Pero los nueve puntos de Tabaré Vázquez para la "actualización ideológica" del Frente Amplio (FA) se deben leer, dicen algunos expertos consultados, como algo más que un bosquejo. Y que la mención a la ideología en una fuerza política en la que siempre convivieron corrientes diferentes tendrá consecuencias para un eventual tercer gobierno consecutivo de la izquierda.

El 25 de agosto Vázquez fue al comité de base al que pertenece, ubicado en la calle Cuaró en el barrio Prado, y entregó un documento con nueve puntos para una "actualización ideológica" del sector.

Allí hay de todo, incluyendo una mayor atención al cambio climático, el papel de la ciudadanía o el tipo de democracia. Son presentados como generalidades que muchos analistas consideran de ideológico tienen poco y sí responden a una coyuntura política y a la necesidad de Vázquez de mostrarse como un líder pensante. Es, además, un paso más en el corrimiento del FA hacia terrenos aún más liberales y socialdemócratas que los que hoy ocupa.

No es la primera vez que se proponen cambios ideológicos en el FA. Pero sí es la primera vez que se hace un planteo desde lo ideológico para toda la fuerza política, dice el politólogo Romeo Pérez, del Centro Latinoamericano de Economía Humana, el Claeh.

Y que lo haga un político de primera línea también tiene algo de novedoso. "No es que los políticos no lo hagan, pero la verbalización de los cambios ideológicos ha sido principalmente de los académicos", dice la doctora en Ciencias Políticas, Rosario Queirolo. "El Frente no ha tenido esa discusión fuerte".

Más allá del contenido político de cada uno de los puntos, la propuesta de Vázquez también podría interpretarse como una "oportuna" estrategia de "reducción de daños", dice Pérez. El proyecto del ex presidente llega luego de un período de inusitado debate interno en temas importantes para el FA, como el proyecto de ley interpretativo de la Ley de Caducidad, y los vaivenes en torno a la inversión en minería.

La propuesta actual, entonces, pretende marcar presencia y abrir un espacio para que sus seguidores diriman las diferencias internas.

Vázquez ha apelado reiteradamente a ese papel de líder distante pero presente que sale a atemperar ánimos o promover una salida.

El antecedente más importante es la alianza que articuló para las elecciones de 1994 y que llevó a la creación del Encuentro Progresista. Ahí se "impuso una fuerte moderación del programa del FA", dice Daniel Chasquetti, docente del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República. "Ese cambio, bien descrito por Adolfo Garcé y Jaime Yaffé en el libro La era progresista, le permitió a Vázquez asumir el gobierno en 2005 con una agenda de políticas viable y aggiornada a la realidad del país". Una vez logrado ese objetivo, el FA ya no cuenta con "líneas programáticas consensuadas", dice Chasquetti.

En un ambiente de crispación oficialista, el planteo podría sosegar, por ejemplo a los dos "equipos económicos", uno del MPP y otro del astorismo, que pelean a través de los medios por temas como el impuesto a la concentración de la tierra. Y de paso abrir la puerta para otra moderación del FA.

Jorge Galzerano, encargado de comunicación y propaganda del FA discrepa. En el sector, dice, nunca se dejaron de discutir las distintas visiones ideológicas y los ejemplos que da son cuando Hugo Batalla se fue de la coalición, o la discusión en el Partido Comunista luego de la caída del Muro de Berlín. Ambos hechos ocurrieron en 1989.

Nada garantiza que las ideas de Vázquez se acaten así nomás. "Esto es política", dice Galzerano. Pero el peso de la palabra de Vázquez impone otro tipo de consideraciones. "Por más que esté fuera del gobierno, lo que diga es importante", dice Queirolo.

¿IDEOLOGÍA? De aprobarse tal y como lo plantea el ex presidente, el documento alteraría la identidad ideológica del FA que, según algunos analistas, se correría aún más hacia el centro.

"Sería un partido mucho más liberal y socialdemócrata, distanciándolo de las propuestas de la izquierda más radical", dice Chasquetti. Por ejemplo, este documento nada tendría que ver con la plataforma de socialismo del siglo XXI impulsada por Hugo Chávez y los partidos de izquierda que gobiernan en los países del ALBA. "En suma, para usar un slogan: más socialdemocracia moderna y menos sesentismo".

Para otros se trata de algo tan tenue que no calificaría para una reformulación ideológica. "Parece más un documento destinado a adaptar el pensamiento de Vázquez al del FA, que el del FA al de Vázquez", dice Garcé.

El investigador del programa Gobernabilidad Democrática del Claeh y co-autor de la Enciclopedia Electoral Uruguaya 1900-2010, Jorge Marius, coincide. "Se podrá discrepar si el futuro del Uruguay está estrechamente ligado a la región, pero eso no es derecha, izquierda o centro. ¿Y quién puede discrepar con el concepto de que Uruguay debe permanecer en el pacto democrático, radicalmente comprometido con la libertad y la igualdad?". Esto no es ideología, afirma, porque el FA nunca la tuvo. "No la puede tener. Un cristiano tiene poco que ver con un marxista, o un socialista con sectores de los partidos fundacionales", dice Marius. El FA creció como un acuerdo político, no ideológico.

De los nueve puntos del planteo, dice Marius, el noveno está destinado a la interna. "Ahí Vázquez marca claramente y deja planteada una postura implícita a una interna frentista que se ha tornado problemática para el gobierno en los últimos meses".

Desde la Maestría de Comunicación Política de la Universidad Católica, Ignacio Zuasnábar, dice que la idea de una actualización ideológica de la fuerza de gobierno viene dando vueltas desde hace tiempo, pero en su visión se trata de algo más "programático" que estrictamente "ideológico".

Aún así, señala la alusión al cambio climático, el primer punto del proyecto, como una idea novedosa para la cultura política del país. "Es un tema que no ha estado en los primeros lugares de la agenda política del país, aunque sí en otras partes del mundo", dice Zuasnábar. "Vázquez identifica aquí un tema potencialmente sensible para una parte de la ciudadanía".

Con todo, continúa Zuasnábar, asimilar los puntos planteados por Vázquez no alteraría la identidad política del FA de manera sustancial, ya que no aprecia ningún giro que se aparte de lo que han sido las definiciones básicas del FA en el ejercicio del gobierno: "Básicamente una socialdemocracia".

Para Marius, más allá de las coyunturas y de las intenciones que puedan detectarse en el documento, la ausencia o debilidad de temas ideológicos no es responsabilidad de Vázquez. "La pobreza de los planteos es consecuencia del vaciamiento ideológico en que están nuestros partidos", dice. "Todos, sin excepción".

Vázquez, entonces, actúa en un contexto político definido por muchos intelectuales y expertos políticos como el de "el fin de las ideologías". Y lo hace, justamente, apelando a un vocablo trasnochado, sí, pero no por eso menos eficaz para atender la inquietud interna y, ya que estamos, proyectarse hacia 2014.

Marcha atrás

Un mes antes de que Tabaré Vázquez le entregara el documento a Jorge Brovetto, este había declarado a El Espectador: "Tabaré dijo, y lo comparto totalmente, que nuestras fuerzas no pueden de ninguna manera concentrarse ni en una actualización ideológica ni en una reestructura formal".

La actualización de tabaré Vázquez

"Apuntes preliminares referidos a la eventual actualización ideológica del FA"

Estado/mercado

"El Estado, en tanto articulador de los intereses de la sociedad, es insustituible en la tarea de distribuir los beneficios (...) entre toda la población".

Medio ambiente

"O nos adaptamos al mismo o atenuamos sus efectos e impedimos que se agrave, o sencillamente desaparecemos como especie".

Proyecto de país

"Hay que construir proyecto estratégico integral para el futuro. Esta tarea implica también construir mayorías políticas y sociales que la fundamenten".

Relaciones exteriores

"Nuestra viabilidad como nación siempre ha estado y estará estrechamente vinculada a la inserción en la región y en el mundo".

Producción/educación

"Ya no se trata solamente de universalizar el ingreso a la educación, sino de calificarla en todos sus niveles".

Libertad e igualdad

"Dos caras de la ciudadanía moderna. La izquierda sabe por experiencia propia que es un binomio tenso y delicado pero indivisible".

Política

"Una democracia comprometida con la libertad y la igualdad que posibilite consensos para impulsar procesos necesariamente gradualistas".

Ciudadanía

"Los derechos (...) si no se contemplan, pueden llevar a niveles de desigualdad que el mercado, en su libre funcionamiento, provoca o agudiza".

El Frente Amplio

"El FA debe sintonizar con los ciudadanos. Esto no significa bajarle línea todo el tiempo ni decirle mecánicamente sí a todo lo que se plantea".

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