Las principales preocupaciones de los montevideanos, al menos en lo que se refiere a temas municipales, son los tributos, los árboles y el ruido. Así se concluye por el informe anual del Defensor del Vecino de Montevideo (ombudsman), Fernando Rodríguez, quien presentará el estudio a la Junta Departamental la próxima semana. Los impuestos conforman la queja más frecuente: 22% de todos los reclamos efectuados al ombudsman son tributarios. "Ahora ha disminuido bastante todo lo que tiene que ver con el reaforo de las propiedades, que hace dos años preocupaba mucho", dice Rodríguez. Aún así, el bolsillo sigue siendo un lugar al que la mayoría de los montevideanos quiere proteger de intrusiones públicas.
Los árboles, por su parte, molestan a los montevideanos cuando por ejemplo sus raíces levantan veredas, cañerías y hasta modifican el nivel de los pisos de los hogares. Pero también porque muchos ciudadanos sienten que no se podan con la frecuencia que ellos desean: hay listas de espera de hasta dos años para que la IMM vaya hasta el Centro Comunal Zonal donde se efectuó el pedido y empiece a cortar ramas.
En el tercer lugar del podio, los ruidos. "Y ahí hay tres fuentes de contaminación acústica: espectáculos públicos y boliches, industrias y tránsito", explica el ombudsman. Para futuros informes, Rodríguez estima que debe incluirse una evaluación del grado de cooperación de los múltiples y diversos departamentos, divisiones y secciones que conforman el laberinto burocrático municipal. "El término colaborar es un poco ambiguo y así también ha sido el grado de colaboración y de atención a los reclamos de los vecinos por parte de los jerarcas de cada división".