La vieja ola

En pleno debate en la interna del Frente Amplio y cuando los partidos hablan de modernización, los comunistas nombraron presidente de su Comité Central a un nonagenario. ¿Quién es Victorio Casartelli?

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Eloísa Capurro

I nsisten en que es la mejor imagen del Partido Comunista. Y tiene 90 años, igual que el partido. En momentos en que el sector se considera "atacado" por los medios y "estigmatizado" como el partido crítico del Frente Amplio (FA), los comunistas se decidieron a recordar su parte más dialoguista.

Será por eso que eligieron a Victorio Casartelli, un dirigente nonagenario y el que más votos sacó durante el último congreso de la fuerza. Figuras mediáticas como Eduardo Lorier (actual secretario general) o Juan Castillo (dirigente del PIT-CNT) tuvieron bastante menos.

Incluso los que no votaron a Casartelli, lo aclamaron. De pie, los 700 participantes del congreso en el Platense Patín Club, lo recibieron con aplausos. Su puesto como presidente del Comité Central fue ganado por aclamación, más que por votación. Algo poco usual en el Partido Comunista.

No fue el único homenaje que recibió este año. Con sus 90 años, Casartelli fue agasajado durante el aniversario del Partido Socialista, y en el aniversario de su propio partido.

-¿Usted se definiría como un hombre de diálogo?

-No soy un hombre de confrontaciones. Salvo cuando hay que decidir, porque se decide confrontando. Pero soy un hombre de diálogo. Y eso explica por qué todo el mundo me conoce. Tengo acceso a todos los compañeros de todos los partido del Frente Amplio, como amigo.

hombre del fa. "Es un cuadro no solamente del partido, sino del Frente Amplio", asegura Carlos Yaffé, comunista y miembro del Comité Central. Tantos han sido este año los homenajes, que Yaffé está preparando un libro sobre su vida que editaría el propio PCU. No es claro que incluya algunas sospechas sobre su persona publicadas en una reciente historia extraoficial del partido.

Hace más de 10 años que Casartelli integra la Mesa Política del Frente Amplio: es el más antiguo del organismo. Hace bastante que también preside el Comité Central del PCU (aunque el vocero de la fuerza es la figura del secretario general). Se lo designó para la comisión que evaluó el accionar del ex secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández.

"Para mí es como (José) D`Elía o (Líber) Seregni, en eso de que van creciendo y la experiencia les va dando un tono de pausa que transmite tranquilidad. Te transmite que sos escuchado", opina el dirigente del PIT-CNT, Juan Castillo, que también es comunista.

Un tono que viene bien en una época en la que el PCU gana titulares criticando las medidas económicas del presidente José Mujica, señalando que la reforma que se pretende en el Estado estuvo mal formulada y pidiendo más cambios, más profundos. "Victorio fue artífice de la creación del FA y es uno de los que dice que hay que entender que se puede llegar a lo mismo, diciéndolo de otra forma. No es de los más duros", agrega Castillo.

Y eso que Casartelli fue uno de los que redactó el programa con el que Mujica llegó al sillón presidencial.

-¿Cómo ve la situación actual del Partido Comunista?

-Una cosa es la visión de afuera y otra es ver al partido de adentro. El Congreso mostró unidad. Los documentos fueron votados casi por unanimidad.

-Adentro, entonces, usted los ve unidos, ¿y desde afuera?

-No siempre la forma de expresión pública es la más adecuada para reflejar las ideas del partido. Nosotros expresamos aspectos que entendemos que son fundamentales, más que para confrontar para obligar a un debate. Pero la patria no se hace con clarinadas en los medios, se hace laburando todos los días.

-¿Cuáles son esos lineamientos?

-Cuando hablamos de la política económica, no es que desconozcamos los logros alcanzados. Pero el programa del FA nos obliga a profundizar aspectos como liquidar la pobreza y aumentar la participación en la riqueza.

-¿Y el Estado?

-El Estado tiene que tener más peso en el proceso productivo. No es que consideremos que las intervenciones extranjeras sean malas, que vengan. Pero reguladas en función de los intereses del país y el cumplimiento de la legislación.

-Este año se filtró un documento del PCU que criticaba la alternancia de partidos en el poder...

-El gobierno implica una responsabilidad que se ejerce mediante la aplicación de un programa, una cosa muy compleja. Y esto implica tiempo. Por eso la continuidad del gobierno es imprescindible para profundizar el programa. Pero eso lo define la ciudadanía en definitiva.

-¿Por qué no entonces una votación a padrón abierto en el FA?

-Nosotros queremos la participación comprometida de la gente. Si hay una decisión equivocada, hoy hay responsables a quienes dirigirnos. En el otro caso esa responsabilidad queda dispersa. Y un partido de principios, como es el FA, no puede diluir la responsabilidad. Entonces pedimos más trabajo con la gente en la calle.

-Estas opiniones, ¿cómo se escuchan en la Mesa Política?

-Nunca hemos hecho en la Mesa una propuesta descabellada. Una cosa son las opiniones del partido y sus objetivos, y otra es el Frente Amplio. Siempre hemos buscado un acuerdo, un consenso.

hombre del pcu. Salido desde las filas de la militancia estudiantil, Casartelli estuvo allí en la reestructura del Plan de Estudios de la Facultad de Arquitectura que implantó censos en barrios y que acercó a los académicos a la sociedad. Hoy una placa lo recuerda.

Como miembro de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, también estuvo allí en el proceso de redacción de la Ley Orgánica de la Universidad de la República. "Me debe una placa la Universidad, voy a ir a pelear con (Rodrigo) Arocena", bromea. En esa época todavía era políticamente independiente.

-¿Cuándo decidió afiliarse al PCU?

-Después del `57. Fue la necesidad de formar parte de una estructura orgánica amplia donde pudiera hacer un trabajo más productivo. Fue justo, estuvo bien.

Por su adhesión a los movimientos de apoyo a la revolución cubana, Casartelli fue desde joven representante del PCU, aunque no ocupara altos órganos de su dirección. Cuando el socialista Salvador Allende vino a Montevideo, fue él quien lo fue a buscar al aeropuerto. Y fue él también quien estuvo al lado del Che Guevara en el acto del Paraninfo de la Universidad.

-¿Cómo fue el encuentro con el Che?

-Hubo una reunión con compañeros de la FEUU y de los movimientos de apoyo a Cuba. Fue en Punta del Este, en el Hotel Playa que estaba al comienzo de la playa Brava. Pero cuando la Brava terminaba ahí, a la otra cuadra. Íbamos con un poco de temor. Y nos encontramos con alguien con quien a los 10 minutos estábamos en una charla de boliche.

-¿Y Allende?

-Tenía en parte las características del Che: sensibilidad, sencillez y los ideales incorporados como cosa de todos los días. Pero al Che lo veía con capacidad de acción. Allende estaba demasiado confiado en que las libertades democrácticas hacían que la gente apoyara lo que él consideraba bueno. Había en él una subvaloración del poder de los enemigos.

-¿Tuvo trato con Rodney Arismendi?

-Lo traté poco. Era un hombre tremendamente estudioso de todos los campos de la vida. De arte sabía un kilo. Y yo por la facultad, también. Tenía un nivel intelectual muy elevado, que no se ha reproducido aún en el partido.

Cercano a José Luis Massera (otro de los históricos del Comité Central), Casartelli no ocupó puestos de relevancia en la estructura hasta 1992. Allí, cuando la mayoría de la dirección comunista abandonó sus puestos, fue uno de los que asumió la gestión del partido, entonces quebrado. Fue edil y cuando el PCU llegó al Parlamento, fue suplente de Marina Arismendi en el Senado.

Pero en el libro Secretos del PCU de Álvaro Alfonso, de él se dice: "cuando cayó detenido en 1977 tenía en sus manos el Comité Departamental de Montevideo (clandestino). Se lo acusó a nivel interno de colaborar en algunas detenciones, cosa que se le reprochó intensamente. Casartelli supo enterrar las críticas, y siguió gozando del apoyo de los cubanos".

-¿Leyó el libro?

-Nunca lo tuve. No me interesa. No sé cómo yo dirigía Montevideo desde el penal. Estuve preso en jefatura, en Fusileros de Marina... Trato de no recordar ese período y cómo salí. En el `77, cuando caí en esa redada final, ya sabían todo de mí, de dónde había estado... Cometimos errores en el trabajo clandestino, por la falta de una experiencia anterior y por estar en un país donde nos conocemos todos.

hombre. Casartelli cayó dos veces preso durante la dictadura militar: en 1975 y en 1977. También su hija y su esposa fueron detenidas.

-¿Cómo vivió la salida democrática?

-Fue un proceso de recomposición muy complejo para la izquierda. Había una experiencia muy variada: la gente que había quedado en la clandestinidad, los que habíamos caído presos, los que habían vivido el proceso en el exterior. Fue complejo juntar todo eso.

-¿Qué piensa del plebiscito del año pasado de la Ley de Caducidad?

-Estuvo mal planteado. No era fácil para la gente entender qué estaba en juego. Y no había confrontación, se votaba solo el Sí. No se hizo el estudio profundo que se hizo ahora con la ley interpretativa. Yo decía en la Mesa Política que, en función de mis antecedentes cristianos, no hubo confesión, no hubo arrepentimiento. Por lo tanto, no hay perdón posible.

Hoy es algo así como la memoria viva del partido. O uno de los que ayudan a conservarla. Es de los militantes más ancianos (superado por pocos). "Es lo que el partido tiene de experiencia acumulada. Es una cabeza abierta que entiende los fenómenos nuevos de la política y la realidad uruguaya", opina su camarada Daniel Marsiglia, del Secretariado del FA.

Y cuando habla, todos callan. Tanto en la Mesa Política como a la interna del PCU. En las reuniones del Comité Central, donde se fija un máximo de 10 minutos para la intervención de los 76 miembros, solo él puede quebrar las reglas. Habla 15, 20 minutos; nadie lo critica. Otros tendrían que solicitar una prórroga, que luego se votaría, para unos minutos más.

"Tiene una magia que atrapa. Empieza a hablar de la historia y es lo que a veces falta: contextualizar, decir que la herramienta Frente Amplio no surgió de la nada", opina Marsiglia. "Ha hablado de retirarse, pero tozudamente le seguimos complicando la vida", agrega.

-¿Piensa en retirarse de la política?

-Estoy cansado de la Mesa Política, quiero irme. Pero si me retiro del todo, ¿qué hago? Riego mis plantas de mañana, salgo a caminar... Me muero enseguida.u

votos tuvo Victorio Casartelli en el último congreso del PCU; fueron 30 más que Juan Castillo.

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Nosotros queremos obligar a un debate, no confrontar. La patria no se hace con clarinadas en los medios. Se hace laburando todos los días.`

Había una diferencia entre el Che Guevara y Salvador Allende. Allende subvaloraba al enemigo. En cambio el Che tenía capacidad de acción.`

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