Así como Mercedes Menafra fundó Hecho Acá y Julia Pou creó Acción Solidaria, el sello de la esposa de Tabaré Vázquez -María Auxiliadora Delgado- fue el Programa Nacional de Salud Bucal. De hecho, ese fue uno de los programas estrella de la administración Vázquez, que lo colocó en la órbita de Presidencia. Pero, con el cambio de gobierno, el plan que atiende la salud bucal de los niños en las escuelas públicas ha sufrido una larga lista de problemas.
Primero, el presidente José Mujica lo pasó de Presidencia al Ministerio de Salud Pública, lo que en principio parecía lógico. Y en 2011 el plan no arrancó hasta octubre, se supone que por problemas administrativos.
Hace un mes renunció su director, Pablo Bianco. Y a los 132 profesionales (odontólogos e higienistas dentales) que trabajaban allí se les debe el sueldo de febrero en adelante. En un comunicado público difundido hace unos días, dejan entrever que el programa puede caer en junio porque allí se termina el presupuesto que le estaba destinando.
Está claro que Mujica no le ha dado al programa la misma importancia que su antecesor. Pese a ello, el prosecretario Diego Cánepa transmitió hace unos meses a los odontólogos que "el programa es una política de Estado" y que nunca pensaron en sacarlo, según dice uno de los representantes de los trabajadores, Marcelo Candau.
En tanto, la renuncia de Bianco, quien estaba a cargo del programa desde 2007, es por temas personales, sumado a diferencias sobre el enfoque y el desarrollo del programa. Ante la consulta de Qué Pasa, Bianco no quiso hacer declaraciones. La ex primera dama tampoco, pero los odontólogos manejan la información de que está "desesperada" por la situación planteada. Incluso ella les ofreció llamar al ministro de Salud Pública si el problema no se soluciona. Cuando la llamó Qué Pasa, Delgado mandó decir que estaba "agradecida" porque El País publicó la semana pasada un artículo con las advertencias de los odontólogos sobre el posible cierre del plan que ella creó.
Pero el director general de Salud, Yamandú Bermúdez, dice que "no está planteado el cierre" del plan y que lo que hay son problemas administrativos. El gobierno busca la forma jurídica para seguir el programa y regularizar la situación contractual de todos los odontólogos, sin tener que contratarlos como funcionarios del MSP. "Porque no hay 130 vacantes".
Candau, en cambio, dice que el MSP tiene muchas opciones para contratar al personal y no lo hace. "Políticamente nunca resolvieron cómo anclar el programa", dice el odontólogo. "Hace un año y medio que juegan con nosotros. Nos mienten, están liquidando el programa de a poquito", lamenta él.
Así, la burocracia y las disputas internas entre socialistas, comunistas y MPP en Salud Pública trancan el plan y dejan de rehenes a los niños de 367 escuelas rurales y 171 urbanas, muchas de ellas de contexto crítico. (S.C.)