Por Gastón Pérgola
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En 2007 desembarcaron a Uruguay e invirtieron solo en compra de terrenos US$ 7 millones, precisamente en Río Branco, Aceguá, Artigas, Bella Unión, Rivera y el Chuy. Hoy, el grupo multinacional norteamericano Duty Free Americas, que se dedica al negocio de free shop (venta libre de impuestos) y tiene 120 locales alrededor del mundo, está dispuesto a dar el batacazo a nivel local con la ampliación de dos centros comerciales (en Chuy y Río Branco) y la apertura de tres más (en Aceguá, Bella Unión y ciudad de Artigas).
Para tales objetivos la empresa invertirá un total de US$ 30 millones en los próximos dos años, luego de la retracción obligada en 2008 generada por la crisis en Estados Unidos, que cortó los planes de expansión de la multinacional en la región.
"Llegamos con serias intenciones, pero nos topamos con un 2008 complicado, y todo se frenó. Este año la sucursal en Panamá decidió reinvertir nuevamente en el país, y nos dio vía libre", afirmó a El Empresario Andrés Mendelsohn, director de DFA para Uruguay.
Hasta ese momento, la empresa sólo había podido construir un centro comercial de 1.960 metros cuadrados en Rivera, pero no pudo replicar las mismas dimensiones en los demás lugares fronterizos donde estaba presente.
Así las cosas, para este año realizarán la ampliación del local de Río Branco (de 200 a 1.900 metros cuadrados de construcción) y el Chuy (de 350 a más de 6.000 metros cuadrados), con una inversión de US$ 20 millones, entre la construcción y puesta en marcha.
En tanto, para el 2011 ya están previstas las restantes aperturas en Aceguá, Bella Unión y ciudad de Artigas (esta última se retomará luego de haber quedado stand by en 2008). La firma espera recuperar lo invertido en un plazo de cinco años. Para Mendelsohn la bonanza que promete Brasil por varios años más es el principal motivo por el que la firma decidió a apostar en el negocio en Uruguay.
Hotel incluido
La filial panameña evalúa una propuesta de los representantes uruguayos para la construcción de un hotel cuatro estrellas en Chuy, de 25 habitaciones, cuya operación sería regenteada por una cadena hotelera brasileña. "Existen pocas propuestas hoteleras en la zona, sería una buena oportunidad", remata Mendelsohn.