El mercado local de las tarjetas memorias (flash) creció 35% en el último año y medio y sólo en el primer semestre de este 2011 se colocaron 10.000 unidades.
Los dos canales de venta tradicionales de estos productos son el clásico de fotografía, que busca ampliar la capacidad de las cámaras digitales y el de los teléfonos celulares inteligentes, y no tanto.
Para los primeros, los formatos más requeridos son SD, Memory stick y CompactFlash; para los segundos el formato microSD, que fue el más vendido desde comienzos de 2010.
Es que al momento de la compra los celulares incluyen una tarjeta de memoria externa estándar de 2GB o 3 GB y los usuarios de smartphones suelen optar por ampliarla, para poder llevar todos los archivos de trabajo en sus dispositivos móviles o aumentar la capacidad de almacenamiento de fotografías tomadas desde el celular.
Sin embargo, las tarjetas de memoria, cuyos consumidores parten de los 12 años de edad, se encuentran en cuanto aparato incorpore la tecnología de lectura de tarjetas flash: impresoras, celulares, notebooks, filmadoras, cámaras fotográficas, scanners portátiles, GPS, netbooks, audio para automóviles.
En el mercado doméstico los precios varían entre los US$ 5 y los US$ 100, dependiendo de su capacidad .
Verbatim lidera en la industria de almacenamiento de datos desde 1969 -esto incluye otros productos, como los CD o DVD-. La empresa -subsidiaria de Mitsubishi Chemical Corporation- detentó un crecimiento de más del 20% en unidades vendidas en el mercado de memorias los últimos dos años, lo que representó 6% de su facturación total.