Detrás de cada proyecto tecnológico hay un bolsillo lleno de billetes. Las grandes ideas digitales inician como una semilla, pero al poco tiempo requieren ser regadas por generosos inversionistas.
Los que ponen el dinero son conocidos en el medio como "inversionistas ángeles", porque apoyan a los emprendedores cuando sus proyectos aún están en pañales, inyectándoles gran cantidad de recursos a cambio de acciones en la futura empresa.
Algunos pierden millones al apostar por ideas que nunca despegan, pero otros obtienen ganancias multimillonarias por respaldar al "caballo" correcto. Ellos son los reyes Midas de la tecnología porque los proyectos que tocan los convierten en oro.
Apuesta universitaria
La revista Forbes acaba de publicar la lista de los 100 reyes Midas del mundo de la tecnología, una clasificación que había suspendido hace dos años pero que, ante la bonanza del sector, resucitó.
El listado lo encabeza Jim Breyer, inversionista de Accel Partners, una firma que en unos pocos años pasó de perder el respaldo de grandes inversionistas a convertirse en uno de los fondos de inversión de mayor éxito. La clave parece centrarse en Breyer quien decidió apostar por un proyecto poco conocido, escondido en universidades, llamado Facebook.
Accel invirtió US$ 12 millones en la empresa valuada en poco menos de US$ 100 millones. En la actualidad, la red social se valúa en más de US$ 50.000 millones y el fondo recuperó el dinero de sus inversionistas vendiendo sólo una pequeñísima fracción de sus acciones del sitio, del que aún conservan el 10%. Breyer invirtió US$ 1 millón de su dinero y ahora cuenta con acciones con un valor superior a US$ 500 millones.
La revista decidió volver a construir su lista ante la gran cantidad de inversionistas ángeles que están apareciendo en el mundo tecnológico. Quiere "identificar a los capitalistas de riesgo que generan ganancias para sus inversionistas y ayudan a crear tecnología valiosa". LA NACIÓN, GDA
Se debe saber cuándo vender
La lista de Forbes se construye con datos financieros de empresas tecnológicas con un valor superior a US$ 200 millones y hablando con analistas de la industria. Los inversionistas no sólo se destacan por sus compras sino también por sus ventas, ya que muchos llegaron al listado tras haber vendido empresas a peces más grandes.