Si hoy no puede establecer lo que ocurre en su empresa, menos podrá probarlo cuando ya esté en trámite una demanda por acoso.
Pero más importante que lo anterior, es evitar el nacimiento de una verdadera situación de acoso sexual.
En especial, porque no sólo se castiga al acosador sino que también a la propia organización por no haberlo evitado.
HACERLO DESAPARECER: IMPOSIBLE
Hacer desaparecer el acoso sexual es casi imposible. Pero generar políticas para erradicar el grueso de estos casos está al alcance de la mano. Sino, las consecuencias son graves.
Se pueden dictar charlas breves para que todos los miembros de la institución tengan una noción clara de lo que es acoso y lo que no. Es utópico pensar que, ni bien traspasen el umbral de la oficina, las personas van a dejar de vincularse mediante la amplia gama de comportamientos que caracterizan al ser humano en sociedad. Por eso, es crucial la difícil tarea de determinar qué es ilegal y qué es mero relacionamiento. El conocimiento es la mitad del camino.
También deben existir procedimientos preestablecidos y bien conocidos para actuar cuando se detecta una potencial situación de acoso.
Por ejemplo, debe existir alguien encargado de "recibir" a quienes han experimentado situaciones confusas que puedan devenir en acoso. La idea es salir al cruce al problema antes que se instale.
SABER PROBAR QUE NO FUE ACOSO
Un piropo hecho a viva voz es recibido de buena gana, por alguien del sector contable de la empresa. Poco después, se desata un conflicto entre estas dos personas que nada tiene que ver con su idilio. De cualquier manera, aquella situación anterior es utilizada de forma inescrupulosa por la supuesta víctima...
Casi tan importante como erradicar los casos de acoso es tener la capacidad de demostrar cuáles son los casos ingeniados y manejarlos con aptitud. En especial, teniendo en cuenta que durante el proceso se tendrá escaso tiempo para "salir" a recabar pruebas.
Esto es un nuevo estímulo para contar con video cámaras. Establecidas legalmente, lo que es mucho más complejo que simplemente instalarlas, permiten monitorear buena parte de los lugares donde se puede dar el acoso. Los procedimientos internos son otra buena manera de documentar lo ocurrido desde el inicio.
CONTENER EL ESTALLIDO
El acoso sexual debe enfrentarse de inmediato y, en principio, en la empresa. Lo mejor es evitar que estalle hacia fuera y sobre todo, que sea demasiado tarde y haya que llegar a los estrados. Si hay algo que no podía ser enviado al mecanismo de "entrega rápida" es determinar algo tan lleno de situaciones grises como el acoso sexual. Mucho menos si lo que pasó hay que probarlo frente a la Justicia de forma tan abreviada. Por ello, entre otras cosas, es bueno establecer una pequeña comisión que intente evitar estos problemas desde el inicio, tal como lo prevé la nueva ley.
Dos víctimas
La empresa se puede encontrar, de pronto, involucrada en denuncias penales y ante el Ministerio de Trabajo con las eventuales multas y demás sanciones. Además, puede ser condenada a pagar indemnizaciones cuantiosas al acosado. En lugar de esta indemnización, el acosado puede optar por que se lo considere despedido de forma abusiva, con una indemnización especial.
Lo que es importante tener en cuenta es que la institución puede ser responsabilizada por actos de sus dependientes "en tanto haya tenido conocimiento de su ocurrencia y no haya tomado medidas para corregirla".
Ni que hablar del daño a la imagen de la empresa y que también puede perjudicarse el buen clima de trabajo y hasta disminuirse la productividad.
Pasos del proceso
Se trata de un proceso sumamente abreviado, rápido y con pocas oportunidades de prueba. Se presenta la demanda y se convoca a audiencia en un plazo no mayor a tres días. Allí se toman las pruebas. La ley establece que, excepcionalmente, la sentencia podría diferirse tres días luego de dicha audiencia.
Sería constitucional
Un demandado por acoso sexual laboral solicitó se declarara el nuevo proceso inconstitucional por no otorgar las garantías debidas. La Suprema Corte de Justicia entendió recientemente que el proceso no es inconstitucional. Todo hace pensar que, nos guste o no, este es el proceso con el que nos tocará lidiar en estos casos.