HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN
La fase expansiva del ciclo económico por el que atraviesa la economía uruguaya y la particular coyuntura de precios relativos contribuyen al incremento de la presión fiscal. En momentos de fuerte crecimiento económico y elevado consumo de las familias, la recaudación tributaria crece más que proporcionalmente de lo que lo hace el ingreso o el producto de la economía.
Algunas de estas fuentes son de carácter permanente y otras coyunturales pero, en todo caso, las posibilidades de que siga aumentando la presión fiscal son cada vez menores, a riesgo de las distorsiones que ello pueda llegar a generar. En un contexto de desaceleración en el ritmo de crecimiento del nivel de actividad como el actual, se exige prudencia en materia de gastos.
RESULTADO. El resultado global del sector público presentó un déficit equivalente al 2,8% del PIB en los doce meses finalizados a marzo de este año. Apenas tres meses atrás, al cierre del pasado año, el déficit se situó en 0,9% del PIB.
La principal causa del aumento del rojo en las cuentas públicas se debe a los adelantos de las remuneraciones a los funcionarios de la Administración Central y ciertas prestaciones del BPS debido al feriado de la semana de turismo. Dichas erogaciones, que deberían haberse efectivizado y registrado en abril, lo fueron en marzo, explicando un punto del PIB. Descontado este hecho, el déficit se situaría en 1,8% del PIB.
Este número, que es el verdadero déficit, muestra un deterioro importante duplicando el registrado al cierre del pasado año. Una parte del deterioro se explica por UTE que debió recurrir a generación eléctrica en base a fuel oil, en momentos en que el precio internacional del petróleo aumentó. El sobrecosto energético explica 0,3 puntos de deterioro en el déficit, un tercio del incremento del mismo. Los dos tercios restantes (0,6% del PIB) se explican por mayores erogaciones propiamente dichas.
En la presente nota se analizará cómo se han comportado los ingresos del sector público, dejando para el mes próximo el análisis de las erogaciones, cuando se compensen los mayores gastos de marzo con los menores que resulten en abril, lo que permitirá analizar los números con mayor precisión.
Los ingresos totales del sector público se situaron en el 28,7% del PIB al cabo de los doce meses cerrados en el pasado mes de marzo. Ello marca un leve deterioro (0,1 puntos) con respecto al cierre de 2011. El mismo se explica por el peor resultado de UTE (disminuyó el resultado primario de las empresas públicas que contablemente se registra como un ingreso) que no pudo ser compensado por los mayores ingresos del BPS (0,2 puntos). Por su parte, los ingresos del gobierno central se mantuvieron constantes en términos del PIB.
MAYOR PRESIÓN. Desde el punto de vista práctico, los ingresos relevantes son los del gobierno central y los del BPS. Ellos constituyen la caja, en base a la cual se financian los distintos gastos. Visto así, los ingresos consolidados aumentaron 0,2 puntos del PIB en el primer trimestre del año con respecto al cierre de 2011 (ver Gráfico N° 1).
La recaudación del BPS es la que explica el incremento de la presión tributaria, tal cual se observa en el Gráfico N° 2. Los ingresos del organismo previsional se incrementaron 16,2% real en el primer trimestre del año, situándose en US$ 938 millones. Este número incluye una serie de fondos que no corresponden a este organismo, sino que son posteriormente transferidos a sus destinatarios. Se trata de los aportes que realizan los trabajadores a las AFAP y los pagos que realizan por concepto del seguro de salud. Pero por ser contribuciones de carácter obligatorio, con un impacto similar a un impuesto, las incluimos en este análisis.
El aumento de la recaudación tiene su explicación en el mayor dinamismo del mercado laboral, en los incentivos al blanqueo de la reforma de la seguridad social de 1996, en la mayor eficiencia del organismo y, en los últimos meses, en los mayores aportes al Fonasa. En efecto, a partir del pasado mes de julio (cuando aumenta la presión tributaria) comenzaron a aportar los profesionales que ejercen en forme independiente y un número importante de colectivos que hasta ese momento lo hacían a una caja de auxilio.
Es importante tener presente que la base imponible de la recaudación del BPS son los salarios. El mercado laboral está prácticamente en pleno empleo, y ante un menor ritmo de crecimiento y sobre todo ante el aumento de los costos laborales y la pérdida de competitividad que sufren varios sectores, no debería extrañar que se contraiga la base imponible.
DGI. La principal fuente de ingresos son los impuestos que recauda la DGI. En el primer trimestre del año, la recaudación bruta de impuestos se incrementó 5,9% en términos reales respecto a igual período de 2011. El IVA es el impuesto más importante (53% del total) y su recaudación aumentó 6,8% en el período analizado. Al respecto, cabe hacer algunos comentarios. En los dos primeros meses de 2012 la recaudación no se mostró muy dinámica (ver Gráfico N° 3). La temporada turística no fue mejor que la de 2011, de hecho algunas cifras preliminares hablan de un gasto menor de los turistas. A su vez, las ventas de automóviles 0km, que tienen un gran impacto en la recaudación, se frenaron en dicho período.
Sin embargo, en marzo las ventas de 0km aumentaron 10% en términos físicos, lo que determinó que en el primer trimestre las ventas físicas se incrementaron 3,6%, acumulando 11.745 unidades.
Por su parte, el consumo privado sigue alto; así lo demuestran las importaciones de bienes duraderos que, medidas en dólares corrientes, aumentaron 17% en el primer trimestre de 2012 frente a igual período del año anterior. Todo ello contribuye a explicar la mayor recaudación registrada en el primer trimestre.
El Imesi que grava la compraventa de automóviles refleja las mayores ventas y los cambios en las mismas. Tras fuertes caídas en el primer bimestre, aumentó levemente en marzo, 2% en términos reales. Esta tasa es inferior a la del incremento de las ventas físicas, lo que se explica por la composición de esas ventas. Las que más crecen son las de vehículos de baja cilindrada. Precisamente, los cambios en las tasas de Imesi consistieron en una rebaja para los vehículos de menor cilindrada, al tiempo que aumentaron para los más grandes.
El aumento del parque automotor se ve reflejado en el Imesi a los combustibles, que aumentó 11,4% en el primer trimestre del año.
El mayor consumo de la población en los dos últimos años, fundamentalmente el de bienes duraderos y automóviles, le ha significado al gobierno un incremento en la recaudación del orden de los US$ 200 millones al año. Se trata de una recaudación basada en mayores ingresos de los hogares, pero fundamentalmente en el optimismo de los consumidores respecto a su situación futura. Como hemos señalado en más de una oportunidad en los últimos tiempos, tal optimismo puede cambiar en cualquier momento dada la incertidumbre por la economía mundial, no solo por la crisis que atraviesan los países desarrollados, sino por cómo evolucionen los acontecimientos en la región.
El mayor consumo de los privados se financia con los mayores ingresos de los hogares. Eso se ve reflejado en la recaudación del IRPF, que se centra fundamentalmente en los salarios. En el primer trimestre del año la recaudación de este tributo se incrementó 10,9% en relación al mismo período de 2011.
Cabe hacer una precisión para evitar malas interpretaciones sobre la recaudación de este impuesto en los meses siguientes. Cambió la normativa respecto a las retenciones mensuales para evitar los saltos bruscos en los meses de aguinaldo. De esta manera, la retención del aguinaldo se distribuye uniformemente a lo largo del año. En tal sentido, en los próximos meses la recaudación puntual superará a la del año anterior por este efecto, pero en los meses que se cobra el aguinaldo será menor. Al cabo del año, la recaudación no cambiará con respecto a la del año anterior, más allá de los aumentos en la base imponible, número de contribuyentes e ingresos generados (ver Gráfico N° 4).
El otro impuesto relevante es el IRAE, cuya recaudación aumentó 2,6% en términos reales en el primer trimestre del año, que se explica por los aportes del sector privado, ya que cayeron los de las empresas públicas.
Los impuestos al comercio exterior aumentaron 5,9% en el período analizado, totalizando US$ 137 millones. Por su parte, los aportes de las empresas públicas cayeron 12,3% en términos reales.