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La cantidad de veces que una mujer se lleva el tenedor a la boca está relacionado con lo que hagan las otras féminas que estén compartiendo la mesa con ella. Eso concluyó un estudio de la Universidad de Radboud, en Holanda, luego de grabar a 70 parejas de mujeres (una voluntaria y una actriz) con un peso normal, sentadas en una mesa, y pedirles que comieran lo que quisieran. Así los investigadores notaron que las mujeres tienden a imitar cuanto come la comensal que tienen al frente, antes de evaluar cuánto comer ellas. "Si queremos ser queridos, imitamos más, sin ser conscientes de ello", dijo el autor del estudio, Roel Hermans. Según la investigación, las mujeres comienzan a imitarse desde que se sientan a la mesa: si una come mucho, la otra también lo hace, y viceversa. Los autores del estudio admiten que es necesario trabajar más para saber si el efecto imitación es más fuerte o más débil con un familiar o amigo, en comparación con una persona desconocida. Además, agregaron, falta evaluar qué sucede entre los hombres. El Mercurio/ GDA









