EL MERCURIO | DANIELA MOHOR W.
Cuando el marido de Carla Young, 38 años, llegó del trabajo, entró a la cocina y vio a su mujer con el pelo revuelto esforzándose por moler quínoa para hacerle a su hija los cereales saludables que recomendaba el libro Superbaby food, decidió que había llegado la hora de ponerle un límite a su afán de perfección. "¡Esto es una locura! Tuviste un largo día. ¡No necesitas hacerle los cereales tu misma!", le dijo. Efectivamente, había pasado el día cuidando a su hija y trabajando. Estaba agotada, pero también quería estar a la altura de otras mamás que veía preparándoles comida saludable a sus hijos. "Terminé completamente estresada", asume ella.
Esa noche marcó un antes y un después para Young. Hoy, esta canadiense, madre de una niña de seis años y establecida en la ciudad de Calgary, ya no intenta imitar a Martha Stewart. Tampoco aspira a seguir el modelo habitual de quienes trabajan en negocios. Ella es una MomEO o Mom Executive Officer (un juego de palabras que retoma el término de CEO, Chief Executive Officer), es decir, según sus propias palabras, "no sólo una emprendedora que trabaja desde su casa, sino también la gerenta general que maneja los resfríos, las tareas, los asuntos domésticos, la logística familiar y de manera general todo el control de caos".
Hoy en Norteamérica son muchas las mujeres como ella: madres profesionales con interés en desarrollar su propia carrera, pero cansadas del esquema masculino que predomina en las empresas, de la falta de flexibilidad; madres aburridas de leer libros escritos por expertos que no tienen hijos y que les dicen que no sientan culpa por no pasar más tiempo con sus niños; madres sobrepasadas por la literatura de autoayuda que les exige ser la garante del bienestar familiar. Mujeres que quisieron encontrar un espacio para responder a todas sus necesidades: las de madres de familia que no quieren hablar de crianza todo el día, y que tampoco buscan sólo el desarrollo profesional. Mujeres que buscan un camino propio hacia el éxito. Y en el caso de Carla Young, ese éxito "personalizado" llegó de la mano de MomEO magazine, una revista online (www.momeomagazine. com) dedicada a las madres emprendedoras, con artículos sobre manejo económico y financiero, marketing, psicología, salud, recetas y datos útiles para ese perfil.
"Todo esto ha sido un verdadero viaje; cometí todos los errores posibles antes de llegar al concepto de MomEO", dice Carla por teléfono. Entre estos errores no estuvo sólo su intento por moler quínoa, sino también decirles que sí a todos los clientes de su empresa que querían reunirse con ella en persona. "Algunas veces llevaba a mi hija, otras contrataba una babysitter. Hasta que un día tuve que salir corriendo de una reunión para dar pecho y pasé mucha vergüenza. Decidí hacer la mayoría de las reuniones por teléfono y a los clientes que no les gustaba, les decía que mejor buscaran otra agencia. A diferencia de lo que muchos creen, eso no afectó mi negocio. Lo mejoró. Existe una regla del 80-20 que dice que sólo el 20% de los clientes son rentables, mientras que el otro 80% quita tiempo y recursos. Yo me enfoqué en el primer 20%. La clave cuando uno quiere preocuparse de su casa, de sus hijos y trabajar está en ser inteligente al respecto y concentrarse sólo en las actividades que traen beneficios y ser muy eficiente".
Poco a poco, Carla fue encontrando maneras de enfrentar su realidad de madre y profesional, y decidió compartir esa experiencia. "Siempre me encontraba con mamás que me decían: `Tienes tanta suerte de tener tu negocio, de combinar eso con la maternidad`, y cuando les decía que ellas podían hacerlo, no lo creían. Decidí crear un espacio para entregar tips de negocio que tomaran en cuenta que las mamás necesitan construir su emprendimiento de manera muy flexible, que no pueden seguir el rol tradicional masculino. Y por otro lado quise compartir información sobre cómo llevar una casa, cocinar comidas rápidas y terminar con lo doméstico rápidamente para ¡mantenerse sana mentalmente! Sabía que lo que había vivido antes no era sustentable en el tiempo. Ese deseo se convirtió en el fundamento de la revista".
ideas. Melissa Gunning es una de las seguidoras de MomEO magazine, que recibe entre 15 y 20 mil visitantes al mes. Tiene 30 años y dos hijas de nueve y dos. Hasta tener a su segunda hija era profesora. Pero el año pasado renunció a su empleo y decidió lanzar su propio negocio: Green Wean, una empresa proveedora de contenedores de vidrios para alimentos de bebé.
"No quería perderme a las niñas mientras trabajaba. Necesitaba flexibilidad, pero no quería perder tampoco el desafío de trabajar. Y no habría pensado lanzar mi negocio si no hubiera sido una madre que buscó este producto", cuenta.
Todo empezó hace un par de años, cuando preocupada porque algunos químicos en los plásticos podrían aumentar el riesgo de cáncer, Melissa quiso proteger a su hija menor y buscó sin éxito contenedores de vidrio. Eran demasiado grandes. Contactó a fabricantes importantes para compartir su idea de hacer otros más chicos, pero nadie la escuchó. Hasta que ella misma decidió aprovechar ese nicho. Tras seis meses, grandes empresas la contactaron para asociarse. Hoy, Glean Wean se expande a nivel internacional y fabrica 120.000 piezas al día.