DÉBORAH FRIEDMANN
En los tres segundos que tarda en pensar si valdrá la pena hacerse un control médico, una persona habrá sufrido en el mundo una fractura vinculada a la osteoporosis. Si es mujer y tiene más de 50 años, la estadística le juega francamente en contra: al 50% se le romperá un hueso debido a esta patología, caracterizada por reducir la densidad y calidad de los huesos. Un problema de salud "grave" y prevenible que descuidan la mayoría de los países de la región, entre ellos Uruguay, de acuerdo a la Auditoría regional de América Latina. Epidemiología, costos e impacto de la osteoporosis en 2012.
"Un descubrimiento clave y notable de esta auditoría es el estallido proyectado de personas de edad avanzada en los países donde se realizó, lo cual conduce a una oleada prevista de fracturas osteoporóticas. Esto derivará en una mayor discapacidad y muerte en toda la región", escribió el médico argentino José Zanchetta, autor principal del estudio, presentado a fines de mayo en el Congreso Latinoamericano de Osteoporosis en San Pablo.
Uruguay es el país con mayor proporción de ancianos en toda América Latina. La osteoporosis es, justamente, una de las patologías más frecuentes en los adultos mayores. La Auditoría señala que en Uruguay "no se reconoce la osteoporosis como un problema de salud serio" y destaca que "actualmente no existen programas de concientización pública por parte del Estado que abarquen la prevención y el tratamiento". Indica además que el país carece de programas estatales de capacitación profesional y de pautas aprobadas para la prevención o el tratamiento de la enfermedad.
"Por lo tanto, el gobierno y los legisladores deben concentrarse en tratar de identificar a las personas mayores de 50 años con riesgo de sufrir fracturas por fragilidad", recomiendan los expertos que elaboraron el informe. En Uruguay los autores fueron Diana Wiluzanski y Ana Spitz, con la colaboración de Álvaro Ronco y Vilma Chijani.
DETECCIÓN. Como en tantas otras patologías, el país no cuenta con información epidemiológica sobre cuántas personas sufren osteoporosis. La Sociedad Uruguaya de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (Suomm) lleva adelante un programa de detección, actualmente con el Centro de Farmacias del Uruguay y el Centro de Farmacias del Interior. Es lo que técnicamente se denomina un screening, que implica detectar personas en riesgo en una determinada población.
Lo hacen a través de dos técnicas: un cuestionario sobre factores de riesgo -historial de fracturas, menopausia precoz, entre otros- y un examen de ultrasonido en la planta del pie, explica Wiluzanski, densitometrista clínica, fundadora y primera presidenta de la Suomm y directora de Centro Óseo. Tras esa instancia, se determina quiénes pueden sufrir de la enfermedad o son vulnerables a padecerla. En ese caso se le indica que consulte a su médico para que le recomiende qué pasos dar.
En la mayoría de los casos lo que seguirá es una densitometría ósea de cadera y columna, exámenes que indican la densidad ósea y, por lo tanto, si falta calcio en esos huesos. En caso de corroborarse, se estudia el metabolismo fosfocálcico (del fósforo y del calcio).
Todo esto tiene un fin por demás "importante", señala la especialista. Es que hay tratamientos -fármacos y cambios en el estilo de vida- que reducen hasta 70% el riesgo de fractura. El problema es que, ante la usual falta de detección de la falta del calcio, estas deficiencias terminan convirtiéndose en huesos rotos.
En 2009 hubo en hospitales públicos y privados de Uruguay 994 fracturas de cadera y, de ellas, entre 85% y 90% se trataron quirúrgicamente. La internación promedio fue de entre 10 y 12 días, un período significativamente más largo que en otras patologías como cáncer de ovario, mama y próstata, enfermedades cardíacas y pulmonares.
Además, 60% de esos pacientes concurren a centros de rehabilitación y perdieron tres meses de productividad laboral por esta causa. ¿El resto? Las estadísticas internacionales indican que 20% de quienes las sufren fallecen y una proporción similar no es tratado, señala Wiluzanski.
Para los integrantes de la Suomm la densitometría ósea debería estar incluida en los exámenes de salud obligatorios, como la citología cervicouterina y la mamografía. Además, recomiendan que se aplique una política similar en cuanto a los costos -que sean gratuitas- y que las personas puedan salir de su trabajo o tomarse un día para realizárselos.
"Lo ideal sería que las mujeres se hicieran la primera densitometría entre los 45 y los 50 años, antes de la última menstruación. Y después, según el resultado, otro estudio similar en un plazo mínimo de un año. En el caso de los hombres debería evaluarse de acuerdo a sus factores de riesgo", opina Wiluzanski.
Además, creen conveniente que se desarrollen campañas para advertir a los ciudadanos que comiencen con la prevención de la enfermedad, una tarea que debe iniciarse desde la infancia -con ingesta láctea, actividad física, vida al aire libre para obtener vitamina D- y luego continuar durante la juventud y adultez.
PRINCIPALES HALLAZGOS
La osteoporosis se considera una prioridad en el campo de la salud en solo tres de los 14 países: Brasil, Cuba y México. Existen pautas relacionadas con la osteoporosis en nueve de los 14 países, pero ninguna de ellas, con la excepción de Bolivia y Cuba, cuenta con la aprobación del gobierno.
Se ha calculado que en el año 2050 se producirán 6,3 millones de fracturas por año en todo el mundo y más de la mitad ocurrirá en América Latina y Asia.
"Otro descubrimiento sorprendente de este informe es la falta general de datos epidemiológicos confiables sobre las fracturas en la mayoría de los países incluidos en la auditoría.
LO QUE SE DEBERÍA HACER
Respaldar y promover estudios epidemiológicos a gran escala sobre la prevalencia e incidencia de la osteoporosis y las fracturas, los factores de riesgo relevantes, como así también los resultados.
Implementar pautas nacionales y regionales para prevención, diagnóstico y tratamiento de la osteoporosis.
Desarrollar estrategias para que los grupos de riesgo consuman suplementos de vitamina D.
Informar a los pacientes a través de campañas de concientización pública, incluyendo aquellas que identifican los factores de riesgo para evitar la primera fractura.
Mejorar el acceso y la disponibilidad de la realización de densitometrías óseas.
AUDITORÍA REGIONAL
La International Osteoporosis Foundation (IOF por sus siglas en inglés) incluye el desarrollo de programas de educación, capacitación y concientización en las cinco regiones geográficas del mundo. En esa política se enmarcan las auditorías epidemiológicas. La de 2012, sobre la epidemiología, los costos y el impacto de la osteoporosis en América Latina es la quinta que se realiza, luego de cuatro evaluaciones regionales exitosas (Europa, Asia, Europa Oriental y Asia Central y África). Según la organización, este mecanismo consiguió que la osteoporosis escale posiciones en cuanto a su importancia y despierte conciencia a nivel del público, de los profesionales de la salud y de los políticos.
LAS CIFRAS
6:3
Son las fracturas que se estima se producirán en el 2050 en todo el mundo. Más de la mitad ocurrirá en América Latina y Asia.
3.100
Dólares es el costo para el sistema de salud en Uruguay de una fractura de cadera. Es de los más bajos en la región.
994
Fracturas de cadera hubo en Uruguay en 2009. De esos pacientes, entre 85% y 90% debe de ser operado.
33%
Sólo una de cada tres fracturas de vértebra recibe atención clínica, según los resultados de la Auditoría regional.