Consumistas, creativos, violentos y peligrosos. Así cataloga la sociedad uruguaya a la juventud, al tiempo que espera que sean trabajadores y responsables, de acuerdo al libro Jóvenes y adultos en Uruguay. Cercanías y diferencias, de los sociólogos Verónica Filardo, Gabriel Chouhy y Laura Noboa. Los atributos negativos son mencionados en mayor medida por quienes tienen más de 29 años, "mientras lo opuesto ocurre con algunos aspectos positivos como la creatividad o la honestidad", señala la publicación.
Pero, ¿cómo se ven ellos a sí mismos? La mayoría observa a sus pares como individualistas, mientras que otros los consideran solidarios, emprendedores u optimistas, según el estudio Perfiles, uso del tiempo y nuevos medios realizado por la Universidad de Montevideo.
"La idea que predomina es que están cada uno en la de ellos. Pero si bien es el grupo más grande, no es una mayoría abrumadora y no hay una visión homogénea" por parte de ellos mismos, afirma Fernanda Boidi, quien comandó el estudio junto con Rosario Queirolo y Eileen Hudson.
Boidi señala que la idea de que los jóvenes "están en la de ellos" tiene que ver con las actividades que están realizando en esa etapa de la vida. "Muchos son estudiantes y no son responsables por una familia. Están poco comprometidos en general, sobre todo los más chicos".
A partir de esas y otras cualidades, los jóvenes conforman cuatro grandes grupos: los insatisfechos, las esperanzadas, los hedonistas y los establecidos.
La mayoría de los hombres uruguayos que tienen entre 14 y 29 años están insatisfechos, mientras que la mayor parte de las mujeres están esperanzadas. El 23% de los encuestados para el estudio correspondieron al primer grupo, mientras que el segundo representó el 38% de la población de esa edad. Los hedonistas son el 21% y el restante 18% son los establecidos, que en ambos registran una distribución casi igual por género.
Los cuatro grupos "no son los únicos" que se podían formar, explica Boidi. No encontraban una visión uniforme y por eso se preguntaron si había otros elementos en común a partir de las respuestas. Buscaron coincidencias en variables que suponían debían ir juntas, agrupando las cercanías y definiendo también de acuerdo a las distancias que presentaban. Tras el análisis, surgieron los cuatro sectores.
En el grupo de esperanzadas se hallan las más satisfechas con su vida. Son las más grandes, trabajan o tienen un empleo y estudian a la vez, y completaron educación secundaria y algo de universitaria. Pertenecen a los niveles socioeconómicos medio y medio bajo. La visión predominante de ellas sobre los demás es que son individualistas, aunque también emprendedores y optimistas.
El segundo grupo con mayor número, el de los insatisfechos, está compuesto por los menos conformes con su vida. Trabajan exclusivamente y cursaron hasta secundaria -siete de cada diez sin finalizar-, y pertenecen al nivel socioeconómico medio y medio bajo. En ellos predomina la visión individualista.
Los hedonistas son los más jóvenes. La categoría comprende a casi todos los adolescentes y no es posible encasillarlos en un nivel socioeconómico determinado. Prácticamente la totalidad está inserto en el sistema educativo. Son los que más ven a sus pares como individualistas. Les gustan "las dimensiones más livianas de la vida", sostiene Boidi, como los amigos, el deporte e Internet y se hallan menos cómodos con aquello "que en algún sentido implica obligación o compromiso" como el trabajo, la familia y el estudio.
Los establecidos son de los que están más satisfechos. Cursaron educación secundaria y algo de universitaria y son del estrato más alto. Ven a los pares como individualistas pero a a la vez también solidarios y emprendedores.
Las cifras
38% De los uruguayos entre 14 y 29 años pertenece al grupo de las esperanzadas, básicamente mujeres.
23% De los jóvenes en el país están insatisfechos con su vida; principalmente son hombres.