Gibson. Mad Mel vs. el mundo

| Por sus frecuentes exabruptos, sale a vender sus propiedades para así pagar sus gastos.

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LUIS PRATS

Entre el empeño de las joyas de la abuela para equilibrar el presupuesto familiar y el anuncio a través de una inmobiliaria internacional de la puesta en el mercado de un lujoso complejo turístico parece existir una gran diferencia, pero en el fondo es lo mismo: la plata no alcanza y hay que liquidar recuerdos de antiguos esplendores.

La (¿ex?) estrella de cine Mel Gibson puso a la venta un complejo de tres residencias de lujo en Playa Barrigona, Costa Rica, sobre la ladera de una montaña, con vista al mar y a la selva. Se estima que puede obtener unos 30 millones de dólares, que le servirán para recuperar liquidez. Sucede que Gibson gasta demasiado, sobre todo en divorcios, y no recibe propuestas de trabajo interesantes.

La carrera del actor-director estadounidense formado en Australia parece haberse precipitado desde un rascacielos, por su manía de pelearse con todos y contra todo. Con sus mujeres, con los judíos, con los hispanos, con los gays… "No hay nada que hacer por Mel Gibson en estos momentos. Nadie lo tocará ni con un palo. Hará sus propias películas pero nadie las verá", comentó un productor a The Hollywood Reporter.

"No haría una película con él ni aunque fuera el último actor del planeta. Hubo cinco minutos en los que dijimos, `A lo mejor deberíamos darle un respiro`, pero eso se acabó. Nadie trabajará con él", agregó.

Gibson saltó al estrellato con la saga de Mad Max, el guerrero de los caminos de un mundo post apocalíptico lleno de arena y gente muy mala. Treinta años más tarde, parece haberse creído el personaje y arremete contra todo el mundo. Lo curioso es que Max hablaba muy poco y este Gibson parece incapaz de callarse.

Durante años, su carrera resultó exitosa en premios y dinero. Su momento de mayor gloria llegó con el filme Braveheart (Corazón valiente), del cual fue protagonista y director, y que obtuvo cinco premios Oscar. Eso fue en 1995, pero parecen haber pasado siglos.

EN PICADA. En 2004 Gibson decidió filmar la película más "realista" sobre las últimas horas de Jesucristo, para lo cual puso unos cuantos millones de dólares de su propio bolsillo. El resultado: La pasión de Cristo, muy polémica por la crudeza de sus escenas. Fue un éxito de público, aunque la crítica estuvo dividida, la comunidad judía la calificó de antisemita y la revista Entertainment Weekly la designó como "la película más controvertida de todos los tiempos", seguida por la legendaria La naranja mecánica de Stanley Kubrick.

Gibson admitió en reportajes que quiso hacer una película que resultara "chocante", pero negó que fuera una obra antisemita, pues tanto Jesús como su familia eran judíos.

Sin embargo, poco tiempo después el actor-director fue arrestado por manejar borracho. Se resistió a la detención, lanzó todo tipo de insultos y en un momento acusó a los judíos de provocar "todas las guerras del mundo". Seguramente, aquel día comenzó su declive. Siguió actuando y dirigiendo, pero cada vez con menor repercusión. Lo único resonante de su carrera pasaron a ser sus escándalos, generalmente originados por sus propias palabras.

Por ejemplo, sus frecuentes declaraciones contra los judíos y los gays determinaron que en 2010 la firma de representación artística WME le cancelara su contrato.

La actriz Winona Ryder le prendió fuego al contar a la revista GQ: "Recuerdo que, hace como 15 años, yo estaba en una de esas grandes fiestas de Hollywood. Y él estaba realmente borracho. Yo estaba con un amigo gay. Él hizo una broma realmente horrible al respecto. Después, de alguna manera surgió en la conversación que yo era judía. Dijo algo de que era una `oven dodger` (un término insultante referido a la cremación de judíos durante el holocausto), pero no lo entendí. No lo había escuchado nunca antes. Fue un momento extraño, extraño. Es antisemita y homofóbico, pero nadie me creyó".

En medio del escándalo, digno de un programa argentino de chismes, hasta apareció un hermano adoptado de Mel, Andrew Gibson, que se confesó gay al periódico Sunday Times de Australia y negó que el artista fuera homófobo.

Además, Gibson parece ser un hombre impredecible. Si bien siempre se lo definió políticamente como un republicano del ala derecha, es un admirador del contestatario director Michael Moore e incluso pensó en financiar uno de sus documentales, Farenheit 9/11. También se manifestó en contra de la guerra en Irak.

DIVORCIO. En 2011, su divorcio de Robyn Moore fue calificado como "el más costoso de la historia": Gibson tuvo que entregar 500 millones de dólares, la mitad de su fortuna, según la previsión de las leyes de California al no existir acuerdo prenupcial. Estaban casados desde 1980 y tenían siete hijos.

En el momento de su divorcio, el actor-director convivía con la cantante rusa Oksana Grigorieva, con quien tenía una hija, pero la relación ya se había deteriorado. Al final, tuvo que pagar otros 750.000 dólares a Grigorieva como compensación por la separación. Por orden judicial, además, debió asistir a una terapia intensiva para dominar sus problemas de ira.

Mad Mel, pese a todo, es tozudo, y encara nuevos proyectos, que él mismo financia, con la secreta esperanza que el público olvide todo y se digne ver sus películas.

Las mil formas de ganarse enemigos

En 2006, tras ser detenido por manejar borracho, Mel Gibson insultó a los policías y afirmó que los judíos eran culpables de "todas las guerras del mundo".

Varias veces declaró que temía ser considerado gay por desarrollar una profesión artística.

En alguna oportunidad puso en duda que el holocausto judío hubiera ocurrido realmente.

Llamó wetback ("espalda mojada") a un empleado hispano, mote infamante que hace referencia a los inmigrantes ilegales que cruzan nadando la frontera.

Durante una entrevista con El País de Madrid, se burló de los homosexuales: se paró y señalando su cola dijo: "Esto es solo para hacer caca".

En una supuesta grabación de una discusión con su exnovia Grigorieva se le escucha decir: "Eres una idiota con problemas mentales. Tú no cuentas, eres mi posesión".

Su actual intención de filmar la vida del héroe Judas Macabeo fue criticada por la colectividad judía de Estados Unidos. El rabino Marvin Hier, de Los Ángeles, dijo que era "un insulto para los judíos".

EL PENÚLTIMO ESCÁNDALO, CON SU EXNOVIA RUSA

Su exnovia, la cantante rusa Oksana Grigorieva, afirmó que temía por su vida cuando Mel Gibson hablaba con ella, al tiempo que blandía un revólver.

La relación terminó con un acuerdo judicial y una indemnización de 750.000 dólares para el mantenimiento de la hija de ambos. Una ganga comparado con el costosísimo divorcio que afrontó Gibson en 2011.

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