Un verano sin olas ni jet set

Lejos del glamour y las aguas oceánicas, Canelones, Colonia y San José se preparan para recibir decenas de miles de turistas esta temporada. Y aunque las reservas vayan lentas y el ruido de la costa atlántica amenace con obnubilar a los veraneantes, jerarcas y operadores se muestran optimistas.

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La comuna canaria vaticina más de 500 mil turistas para esta temporada. En Colonia se espera que se alquilen todas las casas disponibles. San José crece.

LEONEL GARCÍA Y CARLOS TAPIA

El fenómeno turístico podría ser el argumento del más surrealista de los cuentos. Y las costas uruguayas sobre el Río de la Plata bien pueden ser su escenario. Cuando el veraniego sol de la Costa de Oro calienta la arena de sus playas, la población, como por arte de magia, se multiplica por diez. Esto sucede en los principales balnearios de Canelones cada enero y febrero. Y significa, por ejemplo, que 36.000 turistas suelen sumarse en esos meses a los 4.000 habituales residentes de Atlántida, la "joya" estival canaria.

Colonia y San José también se preparan para las semanas venideras. Es que el Oeste también existe, y se alista orgulloso de lo suyo y consciente de ser menos glamoroso y promocionado que sus primos al este de Montevideo, aunque también más accesible al bolsillo del turista. Arenas blancas y finas; paisaje agreste y buenas sombras; playas con aguas dulces, templadas y sin olas; la tranquilidad está siempre presente; los servicios y las caminerías, no tanto.

Lejos del jet set del Este -apenas con la presencia "farandulera" de Luis Landriscina en el coloniense Santa Ana-, las costas del Plata se acondicionan para la temporada. Y aunque en algunos casos los augurios no son muy alentadores, la previa y los operadores turísticos se muestran esperanzados.

Costa de Oro. Datos de años anteriores señalan que unas 500 mil personas se acercan a los balnearios de Canelones cada verano. Susana Prats, directora de Turismo de la comuna canaria, advierte que esperan "superar" la cifra en la temporada 2010.

Otra meta es acrecentar la cantidad de extranjeros que eligen esta costa para descansar. En 2007 -cuando la Intendencia recabó los últimos datos- llegaron 80.000 personas desde las distintas bocas de entrada del país; la mayoría, argentinos. El ya añoso corte de ruta sobre el puente San Martín por los activistas de Gualeguaychú, parece no detenerlos. Prats sostiene: "Ellos tienen asumido que por ahí no pueden pasar; entonces, entran por otro lado".

Apenas la anterior temporada llegó a su fin, la comuna comenzó a trabajar en la inminente, haciendo hincapié en la promoción intrarregional. "Participamos en varias ferias de turismo de la región, en Paraguay, Brasil y Argentina. Todo sin descuidar el turismo interno, que es el más importante que tiene el departamento", cuenta la funcionaria.

Prats tiene claro que para "mejorar la competitividad es necesario optimizar los servicios". Es por eso que la Dirección de Desarrollo Turístico (DDT) de la Intendencia inauguró este año el circuito de calidad de casa recomendada. Unas 11 inmobiliarias del departamento se adhirieron a este plan que culminó con la firma de un convenio en el que el sector se comprometió a tener un mínimo de comodidades en las viviendas, mientras que la comuna se encargó de promoverlo.

"Queremos un futuro donde los muebles de las casas de veraneo no sean los que sobran -dice Prats-. Que no haya más colchones de lana, y que cada vivienda tenga microondas, freezer, lavarropas y televisor. Esta modalidad de trabajo también la pretendemos llevar a restaurantes y hoteles".

Inmobiliaria Romano, de La Floresta, que adhirió a ese circuito, ya tiene todo alquilado para el mes de enero. Su dueña, Alicia Romano, añade que ya hay varias reservas para febrero. En total, asegura, se cerraron unos 300 contratos por valores para la quincena de entre US$ 1.000 (una habitación) y US$ 4.000 (varios cuartos y baños).

En tanto, en Inmobiliaria BEA califica de "lentas" las reservas para la temporada. "Tendremos el 50% alquilado en Atlántida y Las Toscas", indica su dueña Beatriz Marabot. Con respecto a los precios, advierte que estos "subieron un 10% con respecto al año pasado por el tema del dólar bajo. Para las quincenas tenemos desde US$ 780 a US$ 2.000". El precio varía no solo según las comodidades y el equipamiento de las viviendas, sino también depende de su cercanía con la playa.

Por otra parte, en el sector hotelero no hay buenos augurios. "Viene lento" o "viene flojo" son respuestas habituales cuando se consulta por reservas. En el Hotel Centenario de Atlántida, donde los precios van desde 35 dólares la noche, este índice llega al 50%; en el Hotel Argentino, también de ese balneario, lo estiman en un 45%. Sin embargo, Ida Soldi, de ese último establecimiento, mantiene la fe, producto de sus cuatro décadas de experiencia en el ramo: "Una, que ya tiene varias temporadas encima, sabe que ahora las reservas se hacen más tarde. El año pasado tampoco había muchas y luego se trabajó muy bien".

Aunque aún no se determinó la cantidad de efectivos, la directora Prats sostiene que un fuerte operativo de seguridad se llevará a cabo durante la temporada veraniega. La comuna y la junta local de Atlántida se reunieron con la Policía, Bomberos, Prefectura, el INAU y el Poder Judicial "para prever cualquier tipo de inconveniente", afirma. La funcionaria agrega que habrá "un fuerte complemento de agentes y se agregarán motos y cuatriciclos". En tanto, los salvavidas ya bajaron a las playas.

Por otro lado, además de los eventos fijos que lleva adelante la comuna, la gran mayoría de ellos concentrados en febrero, con el carnaval como eje, se espera "una gran cantidad de espectáculos en el marco del programa Uruguay a Toda Costa". La iniciativa tiene ya tres años y es llevada adelante por los Ministerios de Turismo y Deporte, y de Educación y Cultura, junto con varias intendencias, incluida, claro, la de Canelones. La Costa de Oro también invitará al romanticismo, con sus noches de cine al aire libre, cómplices de algún que otro amor de verano.

Al oeste. Las playas de Colonia y San José están menos presentes en el imaginario colectivo del veraneante criollo. Pero la gran explosión demográfica canaria también se registra en la costa Oeste del Plata. En el primero de estos departamentos Santa Ana ve crecer su población de 400 a 3.500 personas durante el estío, afirma Paula Bermúdez, de Inmobiliaria Santa Ana. A su vez, la cadena de balnearios que van de Blancarena a Brisas del Plata (y que incluyen al muy popular Fomento) reciben en la temporada unas 45 mil personas, 28 veces más que en el resto del año, estima Beatriz Píriz, subdirectora municipal de Turismo para la zona Este.

Al lado de Montevideo, en San José (ver aparte), Kiyú y Boca del Cufré registran fines de semana de 15 mil y 7 mil visitantes, respectivamente; un cambio radical respecto a los 1.000 habitantes habituales del primero y las no más de 30 familias del segundo, afirman operadores turísticos locales.

El barrio histórico de Colonia del Sacramento es Patrimonio Cultural de la Humanidad y no sabe de estaciones. Es el mascarón de proa turístico del departamento. El puerto de esta ciudad es también uno de los principales puntos de ingreso al país; en el primer trimestre de 2009 por ahí entraron 236.266 visitantes (un 2,5% más que en 2008), de los cuales un 76% provenían de Argentina. Pero más allá de estos atractivos, y de otras ciudades como Carmelo o Colonia Suiza, éste es un departamento con 180 kilómetros de costa sobre el Río de la Plata y 15 balnearios.

Si bien algunos como Los Pinos o Fomento tienen actividades nocturnas, la constante en esta costa es la tranquilidad y el desenchufe total. Y cada vez más, aseguran las autoridades, se nota la presencia extranjera más allá de la argentina, ya sea de Brasil, Chile, Europa o Estados Unidos.

"Nuestro diferencial turístico es su propuesta cultural patrimonial, y su barrio histórico el llamador", dice Andrea Schunk, directora de Turismo de la Intendencia de Colonia. "Pero también tenemos otras atracciones interesantes, como la cadena de balnearios. Contra lo que se cree habitualmente, el verano aquí también es temporada alta".

En la temporada pasada, la ocupación hotelera promedio diaria llegó al 78% en enero y al 70% en febrero, asegura Schunk. Las previsiones para este verano difieren según la fuente consultada. Si bien aún no tiene datos afinados, la subdirectora Píriz sostiene que en enero y febrero, todas las casas para alquiler entre Blancarena y Brisas del Plata estarán ocupadas. Estas oscilan entre los 20 y 50 dólares diarios, dependiendo de su ubicación y comodidades. Buena perspectiva también tiene Bermúdez para Santa Ana: el 95% de sus casas ocupadas para enero y un 50% para febrero; aquí los rangos de precios van de 800 a 1.500 dólares la quincena. Los argentinos son sus principales clientes. Pero en el Hotel Nirvana de Colonia Suiza, a 15 kilómetros de Fomento, las reservas vienen "un poco lentas", según dice Claudia Moreda, del departamento de ventas: para enero sólo se reservó hasta ahora poco más del 30% de sus habitaciones, que van desde US$ 169 por noche en base doble standard.

Si en Rocha sale el sol de la Patria, lo lógico es que en Colonia se acueste. Es por eso que la Intendencia está ultimando el calendario de actividades del programa "Colonia Apuesta de Sol", aprovechando una de las postales más disfrutables del departamento: sus atardeceres. Estos se sumarían a los eventos de "Uruguay a Toda Costa" y otras fechas ya casi tradicionales como las Llamadas en Colonia del Sacramento, que el 23 de enero vivirán su quinta edición.

Bellezas naturales y carencias de servicios

Las barrancas de Kiyú y la desembocadura del arroyo en Boca del Cufré son los elementos distintivos de los dos balnearios principales de San José. Posiblemente sean las costas uruguayas sobre el Río de la Plata menos conocidas de todas, aunque el encargado de Turismo de la comuna maragata, Darío Rivera, asegura que en 2009 tuvieron un aumento del 50% de visitantes y esperan más para esta temporada. Una mayor difusión mediática de Kiyú y la mejora en las caminerías de Boca del Cufré son los argumentos esgrimidos por el jerarca para explicar ese crecimiento.

Originalmente destino de turistas de clase media de Montevideo y San José, estos balnearios han aumentado su espectro de visitantes. Los lugareños destacan sus playas "divinas", sus sombras "espectaculares", su "atractivo agreste" y la tranquilidad "total". De acuerdo con distintos operadores consultados, los precios son accesibles: en Kiyú, dependiendo de las comodidades de las casas y de la lejanía de la costa, el día de alquiler está entre 400 y 1.500 pesos; en Boca del Cufré, entre 350 y 800. La palabra "dólar" aún es extranjera en estas playas.

Pero todo tiene un pero. Para Dorcey Cuello, operador turístico y dueño de un camping en Kiyú ("El Grillo", a $ 60 por persona y por día), los precios no pueden calificarse de baratos. "Es que acá ofrecemos paz y tranquilidad, ¡pero nada más! Lo que no tenemos es servicios. ¿Un ejemplo? No hay farmacia ni estación de servicio. Si usted precisa algún lugar de esos, tiene que ir a la ciudad de Libertad, a 20 kilómetros". Para él, que tiene casa en Kiyú -a 75 kilómetros de Montevideo; 61 por la ruta 1 y 15 hacia la costa- desde hace 35 años, la responsabilidad es del intendente Juan Chiruchi, "que no nos quiere y prefiere a Boca del Cufré".

Este último, según dice el ex edil, pescador e integrante de la Comisión de Desarrollo de Boca del Cufré Julio Fernández, ha tenido un gran desarrollo reciente, con el levantamiento de grandes propiedades y la bituminización de la carretera de 17 kilómetros que lo une con el mojón 101 de la ruta 1. Destaca su playa, su buena pesca (patí, boga, bagre y pejerrey), y lamenta la ausencia de un hotel y un lugar bailable para los jóvenes. Tampoco tiene farmacia ni estación de servicio, aquí el necesitado deberá viajar 18 kilómetros hasta Ecilda Paullier.

Las cifras

80.000 Son los turistas extranjeros que se acercan cada año a veranear en la Costa de Oro. La comuna espera superar la cifra en esta temporada.

40.000 Es el número de personas que pueblan Atlántida durante el verano. Diez veces más de los que residen de manera habitual.

49 Número de "espacios costeros" sobre el Río de la Plata en Colonia: 18 urbanizaciones, 6 parques, 10 zonas agrestes y 15 balnearios.

15.000 Personas han llegado a estar en un fin de semana en Kiyú. Su población todo el año es de mil personas, según Dorcey Cuello.

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