LA CREACIÓN DEL ESTADO DE ISRAEL

Israel evoca los 70 años del plan que dio origen al Estado judío

En 1947 ONU votó el Plan de Partición; Uruguay tuvo una incidencia clave.

El presidente Netanyahu en videoconferencia con la delegación de Israel en la ONU. Foto: AFP
El presidente Netanyahu en videoconferencia con la delegación de Israel en la ONU. Foto: AFP

Hace 70 años los 650.000 judíos que residían en Palestina vivieron los tres minutos más largos e inciertos de la milenaria historia de su pueblo. Se congregaron en torno de aparatos de radio en sus casas, en bares y confiterías, en almacenes y en las plazas públicas para seguir voto a voto la sesión histórica que celebraba la Asamblea General de Naciones Unidas, a miles de kilómetros de distancia, en Long Island —el foro mundial todavía no tenía su sede en la costa del East River, en Manhattan— para aprobar el Plan de Partición de Palestina, del que surgiría el Estado de Israel.

La jornada comenzó con expectativa e incertidumbre —muchos dudaban de que la resolución en favor de la partición tuviera mayoría— y terminó con expresiones de emoción y un estallido de alegría y euforia para la comunidad judía de Palestina, cuando se aprobó la partición por 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones.

Ayer, en todo Israel, los ahora 8.200.000 habitantes tuvieron un día muy diferente del de hace siete décadas porque fue de evocación de un acto que marcó un nuevo período de su rica y sufrida trayectoria vital. Y, a lo largo de la jornada, el nombre de Uruguay estuvo en el recuerdo de los ciudadanos y en los principales diarios y televisoras del país porque fue protagonista decisivo no solo de la votación sino de toda la difícil y riesgosa labor que desarrolló la Comisión Especial de Naciones Unidas para Palestina (conocida como Unscop).

Uruguay, a través de la decisión del entonces presidente Luis Batlle y del embajador ante Naciones Unidas, Enrique Rodríguez Fabregat, planteó en la comisión el plan de partición, lo que dio lugar a intensa polémica entre los miembros de Unscop y suscitó también el rechazo de los países árabes.

El diplomático uruguayo, que tenía una coincidencia total con el presidente Batlle en el tema, debido a que actuaban juntos en política desde hacia años y tenían entrañable amistad, tuvo el apoyo invalorable del embajador de Guatemala, Jorge García Granados, para impulsar y lograr que se aprobara la partición.

Rodríguez Fabregat siempre lamentó que se llevara a la práctica solo la mitad de la resolución, y que la postura de las naciones árabes y de otros países expresada a través de 13 votos contrarios, no permitiera la creación del Estado Árabe, que así se denominaba en el texto porque Palestina era toda la zona.

La actuación uruguaya también fue evocada ayer, en las palabras que pronunció el presidente Israel, Reuven Rivlin, quien en la significativa jornada, recibió las cartas credenciales de Bernardo Greiver, quien por segunda vez se desempeña como embajador de Uruguay en este país. El presidente Rivlin hizo una distinción, debido a que recibió a Greiver en audiencia especial apenas ocho días después del arribo del diplomático uruguayo a Israel.

Por ello, Uruguay estuvo en primer plano en los noticieros centrales de la televisión, en programas especiales que mostraron imágenes de la votación en Naciones Unidas y de la jornada de mayo de 1948, cuando David Ben Gurion anuncio la declaración de independencia de Israel —en función de la resolución de la Asamblea General— y de los primeros combates que se produjeron, debido a que el nuevo Estado fue invadido de inmediato por los ejércitos de varios países árabes.

El Plan de Partición establecía la creación de un Estado Árabe y un Estado Judío e incluía no solo la exacta delimitación de los dos nuevos países, sino también mecanismos de cooperación económica y política hasta que cada uno pudiera seguir su propio camino después de afianzarse.

En una jornada de sol brillante y agradable temperatura, los habitantes de Israel rindieron su homenaje por distintas vías a Uruguay. Además de los programas de televisión, los principales diarios, en sus ediciones digitales y en papel, dedicaron grandes espacios al acontecimiento. Por ejemplo, Yediot Ahronot, desarrolló la evocación a lo largo de cinco paginas y le dedicó la totalidad de su primera plana a destacar los 70 años del Plan de Partición, con una foto en blanco y negro de los festejos del 29 de noviembre de 1947. Los diarios también dieron un lugar prominente al acto realizado en la sede de Naciones Unidas, en la que fue recreada la votación, con la presencia y el mensaje del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.

En todas las escuelas y colegios de Israel se leyó y analizó la resolución 181 de Naciones Unidas, de la que Israel surgió a la vida de las naciones libres del mundo.

Israel, hoy, es un país pujante de 21.000 km2, con una democracia ejemplar, que tiene sostenido crecimiento económico y una tasa de desempleo de solo 4,2%, y se ha convertido en uno de los líderes mundial en el desarrollo de innovaciones tecnológicas, especialmente en el campo de la medicina.

Más allá de su posición política —Israel tiene una gran fragmentación de partidos— los habitantes coinciden en expresar su compromiso y su orgullo por lo que han construido a lo largo de 70 años.

El avance del país, que tiene un alto nivel de educación, no está exento de riesgos y peligrosos desafíos como consecuencia de la acción del terrorismo en territorios lindantes, lo que obliga a las Fuerzas de Defensa a estar en vigilancia y preparación permanentes ante esa acechanza letal.

Una ciudad milenaria con un gran significado

A lo largo de este año, Israel celebra un hecho que es de profundo significado para su historia, más allá de la polémica que suscita en el ámbito internacional: hace medio siglo, las Fuerzas de Defensa de Israel reunificaron la ciudad de Jerusalén, incluyendo la parte histórica y bíblica, al haber triunfado este país en la Guerra de los Seis Días. Las autoridades israelíes realizan una sostenida labor de rescate, descubrimiento y preservación del patrimonio milenario que da brillo a la ciudad histórica al reunir templos y otros elementos testimoniales de las religiones musulmana, cristiana u judía. La labor no admite pausa y en los últimos meses realizaron hallazgos que revelarán al público en poco tiempo.

Con motivo, de la fecha de la reunificación de la ciudad, Israel invitó a ganadores del Premio Jerusalén de Uruguay a visitar la urbe y el país. Una delegación encabezada por el expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera, e integrada por el diputado del Partido Nacional Gerardo Amarilla, los periodistas Blanca Rodríguez y Gerardo Sotelo, el comunicador y chef Sergio Puglia, el historiador Gerardo Caetano y el escritor Ruperto Long, recorren distintos lugares de Israel para tener contacto con la realidad económica, política, social y educativa y reuniones con autoridades, como el ministro de Defensa, Avigdor Liberman y el ministro para Asuntos de Jerusalén, Zeev Elkin.

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