Los desafíos del Ministerio del Interior

Allanaron una subjefatura y encontraron armas irregulares

Un subcomisario y un agente detenidos; ayer declararon ante la Justicia.

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El ministro Bonomi mostró el poder de armas con el que cuenta la Policía. Foto: Leonardo Carreño.

Por segunda vez en tres años, varios efectivos de Asuntos Internos allanaron una subjefatura de la Zona III tras recibir una denuncia de una pareja de que un subcomisario y un cabo les exigían dinero para que no fueran procesados por supuestos hurtos.

Desesperados de tantas exigencias, la pareja se dirigió a la sede de Asuntos Internos y solicitó protección. A partir de ese momento, se inició una investigación que podría tener derivaciones muy complejas.

En el allanamiento, ordenado por la Justicia y realizado el miércoles 10 por el Ministerio del Interior, se encontraron dos armas sin documentación escondidas en unos roperos metálicos, indicaron a El País fuentes del caso. Nadie se hizo cargos de esas armas.

La Zona III, una subjefatura que atiende ocho seccionales cuyas jurisdicciones abarcan barrios como Marconi, Unidad Casavalle, Sayago, Piedras Blancas y Borro, entre otros, está ubicada en avenida Pedro de Mendoza y Camino Paso de Andaluz.

Los dos policías acusados fueron detenidos por Asuntos Internos y trasladados a la sede penal de la jueza Fanny Canessa. Ayer ambos fueron indagados y hoy declararán nuevamente. Canessa y la fiscal Mónica Ferrero, se expedirán hoy sobre si hubo o no irregularidades en la gestión de la Zona III.

No es la primera vez que la propia Policía realiza una investigación en una de sus unidades. El 1° de julio de 2013, policías de Narcóticos, Asuntos Internos y de la Guardia Republicana, utilizando pasamontañas y armas de guerra, allanaron la sede de la Zona III.

Tras el operativo, fueron detenidos un comisario, dos oficiales y tres agentes del Área de Investigaciones tras denuncias de "coimas" y allanamientos irregulares.

Fuentes policiales indicaron a El País que el jefe de Policía de Montevideo, Mario Layera, aprovecha la estructura de la Dirección de Lucha contra el Tráfico Ilegal de Drogas para realizar una "limpieza" en reparticiones capitalinas.

Antes de asumir al frente de la Jefatura montevideana, Layera fue director de la Dirección de Lucha contra el Tráfico de Drogas, además de ocupar otros cargos de relevancia en esa unidad policial desde 1995.

El 9 de febrero de 2012, la Justicia ordenó una medida inédita: el allanamiento de la Seccional 3ª (Centro y Aguada) tras recibir una denuncia de un comerciante de una extorsión realizada por policías. Fueron detenidos un subcomisario y dos agentes por "coimas".

Un promedio de 300 policías por año son dados de baja por casos de corrupción y abusos de funciones.

Un jerarca policial destacó que la Policía tiene 30.000 efectivos y es la única unidad estatal que "se depura a sí misma".

A mediados del 2014, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, hizo hincapié en la necesidad de que los policías denuncien a los corruptos y les aseguró públicamente, en más de una oportunidad, que serían protegidos.

Layera señaló que las víctimas pueden denunciar a policías a través del 0800500.

En 2012, Asuntos Internos recibió 5.899 denuncias contra policías y investigó casos de corrupción vinculados al Servicio 222 y desapariciones de armas en jefaturas del interior, entre otros casos.

Mal comienzo.

Intentos de robos de armas a unidades militares, el asalto muy bien planificado a la sucursal del Banco República de La Paz, los asesinatos a balazos de un bebé y un joven en el Cerro, y una pareja paraguaya acribillada que además se cobró la vida de una adolescente inocente atropellada en Solymar. Estos son algunos de los casos policiales que están marcando este arranque de año, y que vuelven a poner bajo la mira la gestión del ministro del Interior, Eduardo Bonomi, que ahora deberá enfrentar nuevas denuncias de corrupción entre efectivos policiales.

La Policía todavía no tiene resuelto ninguno de estos casos. Solo un procesado: un hombre que por encargo intentó asaltar el cuartel de Trinidad, Flores, a cambio de $ 10.000, y que fue capturado por el soldado que hacía guardia.

Si hubo un ministro al que el austero presupuesto que entró a regir el 1° de enero contempló, ese fue Bonomi. Desde ahora contará con unos US$ 45 millones adicionales para este y el próximo año. La nueva Policía del ministro incluye 1.000 efectivos que recibirán una compensación de $ 10.000, pero también más tecnología.

Por eso el presidente Tabaré Vázquez le marcó un deber: bajar las rapiñas un 30% en el período. El ministro ya dijo que iba a ser muy difícil, y las cifras oficiales le están dando la razón. En el último año las rapiñas crecieron 4,5%, lo que sin embargo para el ministro pone la situación "en una meseta", y hace hincapié en que los delitos contra la propiedad (rapiñas más hurtos) bajaron 12% desde que el Frente Amplio llegó al gobierno en 2005.

Bonomi atribuye el aumento de las rapiñas a tres barrios: Cerro, La Teja y Paso de la Arena. "El último es el más llamativo porque era un barrio con pocas rapiñas, pero hubo un aumento importante", declaró ayer al semanario Búsqueda.

De acuerdo con las cifras que el Ministerio del Interior entregó al Parlamento la semana pasada, las rapiñas y hurtos entre 2005 y 2015 en la zona de los barrios Casavalle y Piedras Blancas aumentaron un 10%, y en los barrios Cerro, Casabó, Cerro Norte y Santa Catalina un 19%.

Otro delito que tiene a mal traer a la policía son los homicidios. Según las cifras que Bonomi presentó la semana pasada en la comisión permanente del Poder Legislativo, convocado por el diputado blanco Pablo Abdala, los homicidios aumentaron 7,8% en 2015 con respecto a 2014. En Montevideo la suba fue de 11,1%. Y los barrios que menciona Bonomi integran las zonas más violentas.

La mayor cantidad de homicidios se produjeron en 2015 en jurisdicción de las Seccionales 24 (Cerro, Cerro Norte, Santa Catalina) y 17 (Casavalle, Piedras Blancas).

Los delincuentes que no se integrarán.

Según el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, "el incremento de la violencia se debe al enfrentamiento entre delincuentes, que tiene consecuencias lamentables", como la muerte de la adolescente atropellada por la camioneta del matrimonio paraguayo acribillada en la avenida Giannattasio, a la altura de Solymar, en la noche del sábado 6.

Las cifras del Ministerio del Interior indican que el 36% de los homicidios cometidos en el último año fueron por "conflictos entre criminales", según la clasificación oficial.

"Cuando uno dice que se trata de integrar socialmente, mi interpretación es que hay que integrar gente para que no inicie una carrera delictiva. Es muy difícil integrar a aquel que tiene enfrente una persona mayor con un niño en brazos, le tira y mata al niño", dijo Bonomi en una entrevista publicada ayer en Búsqueda. En estos casos, el ministro indicó que "tiene que haber intervención policial".

"¿Perol alguien cree que va a integrar con políticas sociales al que dispara ante una familia en la que hay cuatro y solo uno es al que están buscando? ¿Al que tira igual y no tiene problemas? No lo va a integrar. Eso es una ingenuidad terrible. No es izquierda pensar así", sostuvo Bonomi. Y agregó que en este tema " hay ingenuos" en la izquierda como en la derecha.

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