INFORME

Preocupa la escasez de mujeres al mando de estudios de abogados

Latin Lawyer alerta que se alcanzó una «meseta» en el progreso de las profesionales hacia la cima de las firmas legales; en Uruguay son solo un 14% de los socios, menos que la media regional

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Programas. Muchos estudios incorporaron regímenes de trabajo más flexibles para compatibilizar vida laboral y familiar. (Shuterstock)

Antiguos griegos y romanos representaban a la deidad de la justicia de forma similar: una mujer sosteniendo una balanza. Con el paso de los siglos, cada vez más mujeres siguieron la carrera de Derecho, pero aún no han logrado una participación societaria relevante en los estudios de abogados. Y, pese a sus esfuerzos, los de Uruguay están en deuda en este punto.

En la región, «hay paridad de género a nivel de los asociados, pero no parece que el número de socias mujeres esté en aumento», advierte la publicación de junio de Latin Lawyer, titulada «The gender gap» («La brecha de género»). Por el contrario, se alcanzó una «meseta»: «Existe una frustración entendible por la falta de progreso de la mujer hacia la cima de la profesión y una cierta perplejidad sobre por qué el cambio está tomando tanto tiempo».

Ellas representan solo el 21% de los socios en las firmas legales de la región, señala el informe en base a un relevamiento de 2016. Uruguay tiene un desempeño peor que la media, de 14% .

Para muestra, bastan de ejemplo algunos de los grandes estudios globales del país. En Ferrere Abogados son cuatro mujeres en un total de 14 socios (Sandra González, Geraldine Ifrán, Verónica Raffo y María Laura Ramón), en Guyer & Regules son dos de 15 (Corina Bove y Florencia Castagnola), en Posadas Posadas y Vecino es una de 15 (María Elena de Posadas), en Hughes & Hughes es una de siete (Marcela Hughes) y en Jiménez de Aréchaga, Viana & Brause es una de cinco (Virginia Brause). Algunos de los líderes de firmas legales reflexionaron sobre este tema con El Empresario.

Cambio de estructura

Álvaro Tarabal, socio integrante del Consejo de Dirección de Guyer & Regules, indicó que los estudios de abogados en Uruguay solían ser «muy familiares» o «de dos o tres colegas que se juntaban para prestar servicios desde una misma oficina y compartir gastos». «Desde finales de los ‘80 ciertas firmas empiezan a formalizarse como empresas. Tal vez llegamos más tarde a ese concepto que otros países y eso se reflejó en una menor presencia de la mujer», reflexionó. Hoy, en el estudio, cerca de un 60% de los asociados son mujeres.

Algo similar ocurre en Posadas Posadas y Vecino, donde ellas representan un 55% del total. «Si bien en la parte societaria actualmente son más hombres, esto responde a que originalmente era un estudio integrado únicamente por hombres. Seguramente, con el paso del tiempo se va a acompasar de manera natural», indicó María Elena de Posadas. Añadió que ya un 68% de los puestos senior es ocupado por mujeres.

Ferrere Abogados, en tanto, fue «la primera firma legal en Uruguay en contar con una socia mujer que no tuviera lazos familiares» con la empresa (María Laura Ramón, en 1996), resaltó el socio director, Andrés Cerisola.

Por su parte, Marcela Hughes indicó que hasta hace un tiempo atrás la exigencia de «no desconectarse nunca» al asumir como socio hacía que las mujeres sintieran que no podrían compatibilizar la profesión con su vida familiar. «Muchas decidían renunciar e irse a trabajar como abogada interna de una empresa, donde la exigencia es menor y hay mayor estabilidad horaria», explicó. Hoy en Hughes & Hughes el 82% del total de asociados son mujeres.

Política y sesgos.

Latin Lawyer destaca que desde 2013 aumentó un 46% el número de firmas que ofrecen horarios part-time o flexibles para hombres y mujeres. También un 63% más ofrecen programas de mentoría que favorecen el diálogo con las profesionales en puestos senior.

En Uruguay los estudios se acoplaron a esta tendencia. En Guyer & Regules, se puede optar por el ‘flexitime’, que implica trabajar menos tiempo y en el horario que la profesional prefiera. «Lo pueden extender todo el tiempo que quieran, pueden ser cinco, ocho años. Las socias que tenemos están ejerciendo ese régimen. El flexitime no les impide llegar a socias», indicó Tarabal.

Hughes indicó que muchas mujeres «quieren aflojar un poco en determinado momento, por ejemplo cuando tienen hijos chiquitos, pero después quieren retomar». Latin Lawyer advierte que «la flexibilidad horaria no debería corresponderse con casos menos interesantes». Sobre este punto, Cerisola destacó que el programa de Ferrere «es un poquito menos ambicioso en flexibilidad, pero las mujeres que lo toman saben que su carrera no será impactada», que «no será el entierro de lujo de su carrera profesional».

El informe también advierte sobre «sesgos inconscientes» en las organizaciones lideradas por hombres, donde al decidir a quién enviar a una conferencia «automáticamente no se tiene en cuenta a una candidata mujer con hijos, porque se asume que le resultará difícil viajar, tomar el trabajo extra o que podrían no querer viajar».

Los estudios consultados aseguran que esto no ocurre en Uruguay. «Fui quien inauguró la oficina de Zonamerica, en la que trabajan más de 80 personas. Además, en los viajes y conferencias las mujeres asisten a la par de los hombres», ilustró De Posadas.

Hughes, por su parte, suele ser muy activa en el exterior. Por ejemplo, en 2014-2015 presidió el Foro Lationamericano de la International Bar Association (IBA). En tanto, la socia de Ferrere Sandra González preside el Comité Latinoamericano del Colegio de Abogados de Nueva York y Verónica Raffo hace poco representó al Grupo Ferrere en la reunión de socios senior del IBA. «Van los más ‘pesados’ del mundo, había solo cuatro o cinco mujeres y una era ella. Eso nos destacaba, transmite un mensaje muy potente», graficó Cerisola.

Mejores resultados.

«No darle apoyo a las mujeres para que continúen creciendo es tirar el dinero gastado en años de sus carreras por el drenaje», sentencia Latin Lawyer. En Uruguay, la mayoría de los nuevos ingresos a los estudios (de profesionales o estudiantes avanzados) son mujeres, que en los hechos se destacan por su mejor escolaridad. «En Guyer & Regules las mujeres nos aportan muchísimo, no solo por su forma diferente de ver las cosas, sino porque vienen profesionalmente muy preparadas», resaltó Tarabal.

Aunque la Universidad de la República no publica estadísticas de desempeño académico por sexo, su más reciente informe «Estadísticas básicas 2014» muestra que en 2013 de la carrera de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales egresaron 283 mujeres, más del doble que hombres (121). En tanto, la Caja de Profesionales Universitarios contaba al 30 de abril con 4.178 abogadas activas, un 29% más que los abogados (3.247).

Cerisola destacó que «entre los socios que generan más ingresos para la firma hay varias mujeres». «El litigio más grande de la historia de Ferrere, que fueron más de US$ 2.000 millones, lo dirigió una socia casada con hijos», ilustró.

De Posadas, en tanto, participó de grandes casos como el proceso de licitación del Hotel Casino Carrasco y el de British Petroleum. «También hubo profesionales destacadas en proyectos como Montes del Plata, Minera Aratirí y Gas Sayago, entre otros», resaltó.

El informe de Latin Lawyer es enfático: «Las firmas que no se ocupan de la brecha de género en los niveles senior están atrayendo críticas de las compañías y como consecuencia podrían perder nuevos negocios». Y, en Uruguay, ya tomaron nota de esto.

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