Amigos, enemigos, compañeros y rivales

Por: Luis Ventura

Con una facilidad que cada vez me asombra más, y me incluyo, los hijos de este tiempo aprendimos a pasar del cielo al infierno con pasmosa naturalidad, y de la comedia a la tragedia como si fuera tan simple como tomarse un sorbo de agua.

Nunca como ahora, ni tampoco con tanta frecuencia. Es más, hasta te aseguro que adentro de una misma nota de apenas unos minutos, el personaje entrevistado se autodefine como amigo y enemigo de un tercer personaje, y lo hace sin ningún tipo de titubeos ni rubores.

Estamos en presencia de una farándula multipolarizada, con variables e instantáneas variaciones de estados de ánimos, en las que los amigos de hoy serán los enemigos de una hora más adelante. Y los compañeros de ahora serán los rivales de diez minutos más tarde.

Me pasó en el gran conventillo de la revista "Fantástica" en la que Carmen Barbieri, la quiere pero no la respeta a Silvina Escudero. Un grotesco que visto desde el otro lugar descubrimos a una Escudero que ama a Carmen como si fuera una madre pero renunció a su revista porque no la aguantaba más por sus hostilidades. Lo mismo con Santiago Bal, que era su maestro teatral pero la violentaba cuando Silvina le quería hablar.

Así con casi todos los integrantes de un elenco de todos los colores. Algo así como a Rial y a mí, nos pasó con Sofovich. Del amor terminamos en el odio, y del odio pasamos a la guerra sin cuartel. Quizás por las mismas cosas que antes nos unían, ahora son motivos de denuncias y acusaciones que los medios amplifican y hasta irritan por el agregado permanente de detalles y bocadillos.

Pero también ocurrió con Moria Casán y Ricardo Fort cuando la diva incurrió en una humorada en la que habló de la posibilidad de figuras que se podían derretir como el chocolate, en clara alusión a la industria de la cual vive el multimillonario empresario. Ayer amigos, hoy enemigos, finalmente se suavizaron las tempestades que pueden resurgir a partir de cualquier circunstancia.

Todo, todo cambia, cantaba la Negra Sosa, y las armonías y enconos también. Cuando termina una temporada en la que se desarman elencos, o cuando los compañeros del trabajo de ayer son los competidores de mañana, o cuando el colega tan querido se convierte en una alternativa de riesgo en el casting para el trabajo más soñado, ahí saltan los sentimientos más genuinos de lo que courre con nuestro espíritu. Desde la exhaltación de errores y defectos de quien fue nuestro aliado del pasado o el reconocimiento de aciertos y cualidades de aquel que siendo contraria hace un tiempo ahora se convierte en simpático acompañante de las horas que se vienen.

Las listas son tan grandes como algunos nombres: Mirtha con Susana, Artaza con Cherutti, Claudia Fernández con Farro, como Perciavalle con Ritó… Anote y sume, que bien podríamos estar hasta el próximo Sábado Show incorporando figuras unidos y distanciadas por una farándula que cada vez está más feroz. Chau, hasta la semana que viene.

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