El atractivo juego de los opuestos

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Por: Analía Filosi

La atracción de los opuestos. La fórmula ideal para una comedia romántica. Es cierto, uno sabe desde el vamos cómo va a terminar la historia, ¿pero es el final lo que convoca a los espectadores del género? Como bien dice el escritor colombiano Gabriel García Márquez, admirador de la telenovela, "como en el amor, lo importante no es sólo llegar, sino cómo ir llegando". Y es precisamente ese camino el que permite calificar si una comedia es buena o mala. Con ese ánimo es que entre este mes y setiembre se estrenan en Uruguay cuatro de esas típicas comedias románticas en las que sus protagonistas no podrían ser más diferentes, o no podrían odiarse más, o simplemente jamás se imaginaron terminar con un ser así a su lado.

SE NECESITA MARIDO. Empecemos por la ya estrenada La propuesta. Acá el problema no es que Margaret (Sandra Bullock) y Andrew (Ryan Reynolds) se lleven casi 15 años. Es más, ese dato no aparece cuestionado en ningún momento de la historia. El problema es que ella es una jefa odiada por toda la editorial en la que trabaja y él, su asistente, el único que hace de tripas corazón para soportar sus caprichos sólo porque sueña con ser escritor y lograr un ascenso en el negocio de los libros.

¿Qué los llevará a enamorarse? Pues bien, Margaret es canadiense y no tiene sus papeles en regla para permanecer en Estados Unidos. Regularizar su situación le llevaría más de un año, lo que significa perder el puesto que tanto esfuerzo le costó ganar, y dejárselo nada menos que al editor que acaba de despedir por considerarlo incompetente. No hay tiempo para soluciones a largo plazo, hay que echar mano de lo más rápido: Margaret le "propone" matrimonio a Andrew. Bah… proponerle es mucho decir, se lo comunica al mismo tiempo que a sus superiores y luego negocia con su asistente para que éste acepte. Un ascenso y la publicación de su libro convencerán al joven de hacer el sacrificio.

Y un fin de semana en el pueblo de Alaska al que pertenece Andrew para conocer a la familia de éste y así despistar a un desconfiado oficial de inmigraciones, funcionará como el "ir llegando" del que habla García Márquez. Buenos actores con el peso de Sandra Bullock como gancho, buenos gags y la química que se exige para la pareja protagónica cierran el paquete con el moño del amor.

SE ENCUENTRA MARIDO. Otra comedia en la que el nombre de peso lo tiene la protagonista femenina es Marido por accidente. Uma Thurman es la más conocida del dúo que terminará en el altar, aunque no es mayor que Jeffrey Dean Morgan. El actor no es desconocido en el rubro romántico: fue el enfermo cardíaco moribundo que enamoró a Izzie (Katherine Heigl) en el drama de TV, Grey`s anatomy, y en la pantalla grande se animó a devolverle las ganas de vivir a Hilary Swank en Posdata: Te amo. Más recientemente se lo vio en la de superhéroes Watchmen, en la piel de "El Comediante".

Ahora, en Marido por accidente, lo que quiere es arruinarle la vida a Uma. Ésta encarna a Emma Lloyd, la famosa "Doctora del amor", que da consejos del corazón por radio, está por sacar un libro y, además, a punto de casarse con el hombre perfecto… o que cree perfecto (Colin Firth). Su vida no podría ir mejor, pero la cosa se complicará cuando aconseje a la novia del bombero Patrick (Dean Morgan) de no casarse. Con el corazón partido y la ayuda de un joven hacker, éste ideará como venganza hacer que Emma aparezca como casada con él y, por tanto, no pueda hacerlo con su novio.

Es así que la doctora deberá ir en busca del bombero para subsanar el "error" del ayuntamiento y así dará los primeros pasos en el camino para "ir llegando". Del odio al amor, un paso, como bien reza el dicho.

SE BUSCA MARIDO. El caso más marcado de opuestos es el que se da en La cruda verdad. Ella es la ascendente protagonista de comedias románticas Katherine Heigl. Sí, precisamente la doctora que se enamoraba del paciente moribundo en Grey`s anatomy. Acá encarna a Abby Ritcher, productora de un programa matutino de TV, a la que no le va bien en el amor y ya ha perdido las esperanzas de conocer al hombre de su vida. Sin imaginarlo, terminará recibiendo consejos de Mike Alexander (Gerard Butler, el marido que se le muere a Hilary Swank en Posdata: Te amo), un desagradable conductor del programa de TV, La cruda verdad, en el que muestra sin miramientos cuán diferente es el amor para hombres y mujeres. Los jefes de Abby la colocan como productora del programa de Mike y éste termina aplicando una serie de experimentos en ella para ayudarla a no terminar solterona.

Decir que los experimentos acabarán por dar caza a su ideólogo y que la "rata de laboratorio" empezará a mirar con otros ojos a ese ser "repugnante" que le hace hacer cosas que no van con su forma de sentir el amor, no es descubrir nada, ¿no? El tema es el de siempre, el camino para llegar al happy and lovely end.

MARIDO imposible. Finalmente tenemos a Matthew McConaughey y Jennifer Garner, habitués de las comedias románticas y de las películas de acción, ocupando los tan repetidos roles del mujeriego empedernido y de la noviecita de la infancia a los que la vida termina por enrostrarles que eran el uno para el otro.

En este caso, el "ir llegando" aporta como elemento distinto la cuota fantástica. Connor, fotógrafo de celebridades que cambia de mujer como de camisa, está repitiendo la vida de su difunto tío Wayne. Éste era un gran seductor, pero terminó solo y, como no quiere que a su sobrino le pase lo mismo, vuelve en forma de fantasma para mostrarle que la vida puede ser diferente. Para ello utiliza tres ex de Connor: una que representa el pasado (su novia de 16 años), otra que simboliza el presente (su asistente y más larga "relación", por llamarlo de alguna manera) y la tercera que, como espíritu bello, silencioso y etéreo, es el futuro que le muestra al galán lo que será de su vida si sigue rechazando el amor.

¿Y quién es ese amor verdadero? Jenny, su amiga de la niñez, aquella con la que se llevaba tan bien que hasta llegó a tener un romance… pero como es Connor, terminó por abandonarla. La boda del hermano de él los vuelve a reunir. Entre el sarcasmo de él a la hora de dar su visión sobre el amor y el compromiso, y el poco caso que le hace ella que, gracias a él, perdió la fe en los hombres, Cupido comenzará a hacer de las suyas. En este caso ayudado por una legión de fantasmas.

Cuatro caminos para llegar al beso final, al amor verdadero, al altar… No descubren nada nuevo bajo el sol, pero el género sigue existiendo y convocando al público porque las formas de llegar a destino todavía pueden sorprender… y quizás hasta algún que otro final también se salga de libreto.

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