Por: Bemadette Laitano
El candidato se presenta por tercera vez a las elecciones. Jorge Esmoris arranca la gira el 11 de junio y promete recorrer teatros y bares de todo el país con su alocado programa. Pero antes, adelanta las propuestas de gobierno en todo los temas.
Para empezar, el candidato enfrenta al grabador y no titubea cuando afirma: "Todos se unen contra mí. Las encuestas no me nombran, los demás candidatos no me nombran, la gente no me nombra, sin embargo estoy".
Este candidato, perteneciente al Partido Al Medio, no tiene compañeros de fórmula. "Básicamente es un esquizofrénico", señala en tercera persona, "no hay personalismos porque es él solo, o sea, soy yo que sí tengo multiplicidad de personalidades. Con esas personalidades es que yo debato, incluso la interna es conmigo mismo".
-La seguridad pública es uno de los temas más controvertidos de la agenda pública. ¿Cuáles son sus propuestas?
-Hay dos propuestas bien claras, bien concretas. Una es encerrar, meter presa a la gente trabajadora, honesta, decente, y dejar afuera a todos los delincuentes y que se empiecen a robar entre ellos. De esa manera, el ladrón, que no experimenta la inseguridad, que no sabe lo que es, la empezaría a experimentar. Además, la persona honesta es más fácil de agarrar que un delincuente. Y, además, la gente decente, trabajadora, no se va a sentir rara o extraña viviendo en un lugar rodeado de rejas, alambres de púas, se va a sentir como en su propia casa. La otra medida, que sería a largo plazo, es mejorar la eficiencia del delicuente. ¿Qué es lo que le asusta a la gente? Fundamentalmente, la imagen del delincuente, con esos buzos, championes muy grandes, esos pasamontañas, que no se saben comportar bien. Otrora, los delincuentes tenían códigos, otra ética. Bueno, lo que yo propongo son escuelas de alta especialización, de tiempo completo incluso, con criminalistas, psicólogos, incluso con diseñadores como Oscar Álvarez, Pablo Suárez, para que formen delincuentes pero elegantes, que no asusten tanto.
-¿Qué hará en materia de Educación? ¿Apoya al Plan Ceibal?
-El plan Ceibal por supuesto, estamos totalmente de acuerdo. No hay ningún tipo de duda. De todas maneras, también entendemos que hay que darle algo al niño para que recupere la parte lúdica, por eso nosotros autorizamos que nos voten los niños.
-¿A partir de qué edad?
-A mí me pueden votar a partir de los cuatro años porque mi voto es el voto que el alma pronuncia. Como decía Roosevelt, una persona, un voto. Estamos hablando de más de tres millones de votos.
-¿Y en Salud?
-Vamos a cobrar un impuesto al enfermo. El que se enferma, paga impuesto. Nadie se va a enfermar. Es bien simple.
-¿Cómo manejará las relaciones con el Mercosur?
-Vamos a proponer una moneda única, vamos a tratar de llegar a eso tomando el ejemplo de lo que fue Europa, que tiene su euro. Quizá el primer problema que tengamos es qué nombre le ponemos a la moneda porque el "euro" viene de Europa, ponerle "merco" al nuestro, de raíz ya suena a otra cosa. "Suda", porque es de Sudamérica, ya bastante tenemos que sudar para ganarlo. Entonces, yo creo que tomando la experiencia de Inglaterra, que tiene la libra, una unidad de medida, nosotros podemos ponerle a la moneda única del Mercosur, el kilo, porque el Mercosur es un kilombo. Ahí todo cierra.
-¿El concubinato homosexual, dará lugar al matrimonio?
-Si, totalmente. Es más, estoy por el matrimonio múltiple y diverso, entre muchos. ¿Por qué algo que es tan vital, como la familia, el núcleo de la sociedad, hay que coartarlo a dos personas? Un matrimonio entre veinte, cuarenta, sesenta personas achicaría los costos familiares brutalmente. Además, los niños encontrarían, entre tantas personas, a un buen par de padres.
-¿Está dispuesto a debatir con los candidatos de los otros partidos?
-Si me conviene sí, y si no me conviene, no.
-¿Antes o después de las internas?
-Yo los estoy esperando. Lo de las internas lo tengo prácticamente solucionado, estoy esperando que larguen ellos y estoy abocado más que nada a mi otra etapa laboral, dejando lo que puede ser un pasado artístico, distribuyendo las últimas latas de duraznos en almíbar, que vendo puerta a puerta. Estoy esperando que se decidan quiénes van a ser, y a partir de allí, veremos. Yo debato ideas, a mí no me hablen ni del pasado ni del presente ni del futuro, a mí que me hablen de ideas.
-¿Habrá primera dama?
-Probablemente sí, es una cosa que tengo que resolver, tengo tiempo todavía. Voy a llamar a licitación y será por concurso. Veremos las cualidades de la persona porque es fundamental, es un cargo al que no se le da bolilla y es sumamente importante. Es más, la reforma de la Constitución que quiero presentar es que cuando se va el Presidente de viaje, asuma la primera dama, por lo tanto yo propongo que la primera dama se vote, no que sea la esposa del Presidente.
-¿Y el vicepresidente?
-Pero digo yo, ¿el Presidente se tiene que acostar con el vicepresidente para que sea vicepresidente? ¿Y por qué la primera dama se tiene que acostar con el Presidente para ser primera dama? No, eso es de un machismo terrible, estamos condenando a la primera dama a que se acueste con el Presidente o a que tenga que andar flirteando por ahí. Por eso digo, la primera dama no tiene nada que ver con el Presidente, tiene que ser votada por el pueblo. Ya tengo varios nombres, pero me los reservo.
-¿Cómo resolverá los cargos en los Ministerios?
-Los vendo. Me voy a quedar con cuatro o cinco, al resto los vendo.
EL ESPECTÁCULO. La primera vez que Jorge Esmoris presentó al candidato fue durante la campaña de 2000. Luego, volvió a presentarlo en las últimas elecciones, cuatro años atrás. El año pasado, mientras el actor presentaba Spa y recorría el país, fue cuando definió que su candidato no podía faltar entre las opciones-2009/10 de los votantes.
"Yo disfruto mucho con el candidato, a dos niveles. Primero, llega un momento que la campaña electoral realmente me paspa, me aburre, entonces el candidato me ha servido para distenderme de todo eso, y pienso que a la gente también le ha servido. Es verdad que cuando yo empecé a hacer la gira de Spa (en 2008), no estaba realmente en mis planes hacer el candidato, pero empecé a hacer la gira por el interior, en mayo, y al lugar que iba todo el mundo me decía lo mismo, `¿cuándo arranca el candidato?` Lo que me terminó de definir fue cuando llegué al departamento de Artigas, que nunca había ido ni siquiera a visitarlo, pensaba `de repente no me conocen mucho`, y llego al hotel lo primero que me dice el recepcionista es `bueno, Esmoris, y el candidato ¿para cuándo?`".
Sobre el segundo nivel, Esmoris dice: "Cuando pensé en hacerlo, dije `tengo ganas de hacerlo, la gente también lo está esperando, pero el desafío es ver si puedo hacerlo manteniendo las características de no hablar de nadie`. Entonces, sigue siendo un espectáculo de teatro que tiene a un candidato como personaje, pero que no hace de ninguno ni tiene nada de los candidatos que están en la vuelta, y sí tiene de todos (...) El discurso de este candidato es de él proponiendo cosas muy delirantes. El sentido de este candidato era desdramatizar algo que se dramatiza mucho que es la política, y a parti de ahí, todo".