Apuntes de un cínico

| El actor presenta SPA, en el UnderMovie, hasta marzo.

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Por: Bernadette Laitano

Un artista presenta un espectáculo de humor. Decide que sea unipersonal y decide, también, no mencionar temas de actualidad que bombardean día a día la cabeza del espectador. Se presenta y demarca el espectáculo dentro del cinismo. Durante hora y media, aproximadamente, recorre distintas teorías sobre la evolución del hombre y cuestiona la tan estudiada evolución. Él ve todo con ojo cínico. El espectáculo termina y se sortean efectos varios entre los presentes, siendo el mismo artista el gran premio final, para que el espectador lo disfrute en la comodidad de su casa. Alguien elegido al azar saca un número y el ganador es Jorge Arias, un crítico teatral. En realidad, SPA no es un estreno. El año pasado recorrió el Interior y hubo alguna función en la Sala Teatro MovieCenter. Por lo tanto, sería un "estreno de temporada", más que un estreno estrictamente, para la sala UnderMovie (viernes y sábados a las 22:30, domingos a las 20:30).

-¿Cómo fue el primer testeo al exponerte al público del Interior?

-Fue impresionante porque fue la primera vez que yo estrenaba un espectáculo fuera de Montevideo. Fue en Rocha y ahí me di cuenta de la respuesta (que tiene) porque en los monólogos, sobre todo si son monólogos de humor, hay un porcentaje que termina de armarse con la gente.

-Se te identifica con el humor y muchos artistas afirman que hacer reír al público es lo más difícil. ¿Cómo te llevás con eso?

-Obviamente tiene dos aspectos. Es difícil por un lado, pero por el otro es un gran desafío. Tal vez nos pasó con la BCG, es un poco el estilo también, porque la gente la iba a ver, iba a esperar algo de la BCG porque siempre estaba considerado que iba a hacer algo distinto. Yo sé que cuando hago un espectáculo, la gente viene a ver algo, espera algo, espera la sorpresa, no solamente se viene a reír. Eso es un gran desafío. Por otro lado, yo me siento muy libre a la hora de hacer las cosas porque creo que tengo un respeto ganado con la gente y la gente también acepta esa libertad que yo ostento arriba del escenario; libertad para decir realmente lo que pienso y no andar con mucho prurito.

-En SPA, más allá del espectáculo hay menciones a la evolución del hombre y a la concepción del mismo.

-Sí, totalmente. En cada actitud que nosotros tomamos como lógica, normal o natural, yo recalco "como los monos" porque, en definitiva, no sé si se ha evolucionado tanto como nosotros creemos. Por un lado sí, pero por otro no. Si hubiésemos evolucionado tanto, cada día habría menos penurias, menos desgracias, miseria, hambre, guerra. Sin embargo, la línea no solamente es cada vez mayor sino que cada vez es más sanguinaria, más refinada. Acá juego con eso, pero son como guiños, tampoco es una crítica o una cuestión nihilista sino que sí es una mirada -como el espectáculo lo dice- cínica de la condición humana y, por lo tanto, de uno mismo, de mí mismo también. Pero sí, como que hay una sobrevaloración de las posibilidades del ser humano o hasta dónde ha llegado el ser humano, y creo que no hay una medida real de lo que somos. A veces nos olvidamos de que podemos ser Einstein, pero podemos ser Hitler.

-Lo interesante del espectáculo es que no toca temas de actualidad, la agenda mediática.

-Yo me planteé dos desafíos con este espectáculo. Uno era no estrenarlo en Montevideo hasta no agotar el Interior. El segundo era hacer un espectáculo de humor en el que no apareciera la realidad, o por lo menos la realidad que nos venden diariamente porque creo que las cosas que pasan en el espectáculo también son realidad, pero es otra realidad.

-En otros espectáculos toman la realidad como herramienta para improvisar función a función. ¿Por dónde viene la improvisación en SPA?

-No hay improvisación. Rara vez yo improviso en el escenario. En este espectáculo, concretamente, puede ser sobre el final cuando ya se terminó varias veces y hay como una especie de yapa. Pero una vez que llego al texto, que no es tan fácil para mí llegar al texto, hay mucho que romper y volver a empezar hasta que definitivamente digo "este es el texto que yo quiero hacer", a partir de allí no me aparto ni una coma. La improvisación no es para cualquiera. Hay espectáculos enteros que se hacen improvisando y hay gente que tiene que estar preparada, pero a veces la improvisación pasa porque no tenés nada que decir. Yo considero que todavía tengo algo que decir, el día que no tenga nada que decir, más que improvisar me quedo en mi casa haciendo crochet.

-Ya que mencionamos la actualidad y el 2009 será un año electoral, ¿viene El candidato este año?

-Creo que El candidato pegó porque es un personaje que tiene que ver, evidentemente, con la política, pero en ninguna de las dos versiones se habla de la realidad política, es un candidato que nunca habló de los demás, no hace mención alguna a partido político. Creo que eso fue lo que pegó, que el candidato que abordo habla de él y de lo que va a hacer él, que obviamente son barbaridades. Siempre es un lindo desafío El candidato para no caer en el chiste político que cada vez, a mí particularmente, me interesa menos porque llega un momento en el que es fácil, te lo dan en bandeja, como diciendo "por favor, que venga alguien a hacer un chiste porque más no puedo hacer para que hagan un chiste sobre mí".

-Pero, ¿este año lo vamos a poder ver?

- Estoy viendo. Si más o menos logro hacer algo parecido a lo que hice con este espectáculo (SPA), de hacer una gira por el Interior y dos o tres actos finales aquí (en Montevideo) pero onda Obama, sería capaz de maquillarme y todo. No lo tengo pensado como una temporada teatral sino una cosa mucho más itinerante, que ande por todos lados, que no esté fijo en un lugar sino que ande recorriendo y termine... más parecido a lo que es la campaña de un candidato y llegar a hacer el acto final.

-¿Invitaron a La divina comedia humana para el Festival Internacional de Buenos Aires?

-En marzo tenemos que llevar todo el material. No tenemos mayor información. Primero, no sabemos si el festival se mantiene por todo esto de la crisis, pero en marzo llevamos todo el material y tenemos que esperar que ellos confirmen sí o no.

-¿Cuándo sabrían?

-La verdad es que no sé.

-En caso de quedar seleccionados, ¿qué significaría para la BCG?

- Nunca fuimos a Buenos Aires con la BCG y yo creo que no hemos ido porque me parece que la ida natural de la BCG es en el contexto de un festival de teatro, no en un contexto de murga, con este espectáculo mucho menos. La gente que está allá va a pensar que llega la BCG con bombo, redoblante y platillo. Realmente estaría bueno porque el espectáculo se vio sobre todo en verano, el año pasado. Lo vio mucho turista y a todos les llamaba mucho la atención. Mandé algunas imágenes para Barcelona y de allí también hubo algún interés, pero hasta ahora no hemos tenido confirmación, para una serie de festivales que hay allá, en España.

-¿Dónde están los costos para trasladarlo por el interior del país?

-Es costoso desde el punto de vista técnico. Lleva toda una microfonía. Lo otro es muy simple, no somos diecisiete, somos nueve. Prácticamente no tenemos escenografía pero está, sí, el aspecto técnico.

-Se me ocurren los fondos concursables que hace un par de años viene otorgando el MEC...

-No sé muy bien cómo es, pero no sé si dan tampoco los fondos. Yo creo que acá hay dinero o se da dinero, pero a veces me parece que no se da del todo bien en el sentido de que se quiere apoyar a tantos y a tantas cosas, que al final como que nadie termina de poder hacerlo.

-Hablamos más que nada de proyectos. ¿Qué es lo concreto para este año?

-Esto que estoy haciendo y, por ahora, eso. En el caso de que no aparezca nada, de no poder hacer El candidato o La divina comedia humana, tengo proyectos que se están elaborando, tanto para la BCG como también otros trabajos que tienen que ver con obras, algunas las estoy armando yo y otras clásicas las estoy releyendo para hacerlas con otra visión. Me quedaría quieto tratando de armar a otro nivel, pero con este espectáculo me da la sensación de que tiene cuerda para rato. Si tengo posibilidades de trabajar aquí, no me mueve nadie. Si me dicen "tenés todo el año en el UnderMovie", yo ya estoy. Pongo la bandera, me traigo el termo y el mate, me instalo en el camarín y ya está, no preciso más. no preciso viajar. No preciso salir a revalidar lo que yo ya sé que valgo. Yo sé que soy bueno y no necesito ir a Buenos Aires, ni a España ni a Estados Unidos para sentir que soy bueno.

-Contás con la respuesta del público.

-Por eso, sí. Lo que no cierra en esa ecuación es que a veces no tenés dónde hacer las cosas (...) Yo estoy aquí porque sé que la gente va a estar. Mientras yo tenga el respaldo de la gente, bárbaro. El día que no tenga el respaldo de la gente, ya tengo preparadas las herramientas para el jardín. Jardinero Esmoris.

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