Dando vuelta la tortilla, somos de terror

| Los romanos se envenenaron la sangre cocinando en ollas de plomo. Pero no sabían. Los modernos sabemos que el teflón es tóxico. Pero seguimos dando vuelta la tortilla. Tan campantes.

Los pobres dinosaurios se extinguieron sin culpa. Vino un meteorito que los borró del mapa. La especie humana no quiere esperar por el meteorito. Prefiere cometer suicidio.

barilarius@yahoo.com

Las moléculas están hechas de átomos. Los átomos están hechos de electrones, protones y neutrones. Los protones y neutrones están hechos de quarks.

Ahora sabemos todo eso y hasta suponemos que los quarks están hechos de supercuerdas.

Las supercuerdas serían como minúsculas banditas elásticas que vibrarían en infinitamente variadas frecuencias.

Prácticamente conocemos las reglas físicas del universo. Y en biología estamos cerca del misterio de la vida.

No es que me las tire de científico. Mi único descubrimiento ha sido comer los maníes salados con cuchara de postre. Es de lo más práctico y no te enchastrás los dedos.

Pero no hay duda de que sabemos mucho más que los romanos.

Los romanos sabían mucho más que los hombres de las cavernas.

Pero los romanos no sabían que el plomo, si pasa a la sangre, es venenoso. Y se envenenaron en masa durante mil años cocinando en ollas que contenían plomo.

Nosotros SABEMOS que el teflón es tóxico y seguimos cocinando en teflón, dale que va.

Nos ha llevado 500 años empezar a achicar con el tabaco.

Nos ha llevado 300 años empezar a entender que las emisiones de carbono matan al planeta.

Somos peores que los romanos. Morimos con los ojos abiertos.

A comienzos del siglo XX no sabían que el amianto podía ser tóxico. Lo usaban para todo, pero NO sabían.

Lo del teflón hace muchos años que se sabe. Ahora, hasta la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, comprada como está, hasta la manija, por las grandes corporaciones, tuvo que aceptarlo.

Lo hizo en su estilo típico, diciendo que sí pero no, que se precisan más estudios, que patatín que patatán. Pero no tuvo más remedio que meterle una denuncia a la compañía DuPont por ocultar, durante décadas, que varios de sus productos contenían teflón.

El elemento más pernicioso que se desprende del teflón es el ácido perfluoroctanoico (C8), que puede producir trastornos hepáticos y del aparato reproductor. Pero hay otros.

El tabaco es un vicio. La pasta base es otro. Pero uno no sigue cocinando en teflón por vicio, sino por pereza. Somos de terror.

A mi el teflón me caía simpático. La comida no se te pegaba, podías usar mucho menos aceite, etc.

Pero las pruebas irrefutables indican que a las temperaturas normales en que uno cocina, el teflón desprende gases tóxicos.

Tan tóxicos que en el laboratorio los canarios se mueren de una.

En las minas de carbón del siglo XIX usaban canarios para detectar emanaciones de gases peligrosos. Cuando el canario empezaba a asfixiarse, salían todos rajando.

El teflón mata al canario, pero nosotros seguimos haciendo la tortilla en esos sartenes tóxicos, de lo más campantes.

Somos mucho peores que los romanos.

Lo mismo con los teléfonos celulares. Todos los estudios serios indican que las ondas emitidas por los celulares son peligrosas para el cerebro.

Al menos tendríamos que estar todos usando auriculares y micrófonos con cable, o inalámbricos, para no tener el celular pegado al cerebro.

Por mí, los paparazzi y los disck-jockeys pueden seguir usando el teflón y el celular, nomás.

Pero el resto, por favor, van y se me compran ollas de acero inoxidable o de hierro esmaltado y cablecitos con micrófono y auricular pal celular. Que tengo que cuidar a mis lectores.

Los dinosaurios se extinguieron, pero no fue culpa de ellos, pobres. Vino un meteorito que los hizo bolsa.

Los humanos ni siquiera queremos esperar por el meteorito. Hacemos lo posible, solitos, por decaer y extinguirnos.

Bueno, cuando uno piensa en Tinelli y sus secuaces, uno no sabe si no sería mejor que la especie se extinguiera cuanto antes.

Las cucarachas también tienen derecho a su oportunidad de dominar el planeta.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar