Por: Bernadette Laitano
La noche del estreno de Una lluvia irlandesa, llovía. Gran casualidad la de la naturaleza que aportó a la escenografía viviente de la obra: los espectadores arrastraban consigo paraguas y abrigos, como Ella, el centro del conflicto en la obra escrita por Josep Pere Peyró en 1995 y que ahora, en 2008, dirige Mariana Percovich (Farmacia Solís, viernes y sábados a las 21 horas).
El autor nació hace casi 50 años y se formó en actuación, si bien sus últimos trabajos han estado más vinculados a la dirección y la escritura: "Llegó un momento en que el autor tiranizó al actor y al director, y estaba todo sometido a su deseo. En este momento me permito más libertad y el director de a poquito va dominando, va controlando la puesta en escena".
-¿Es un camino sin retorno o es un momento del director y quizá, después, vuelva el autor o el actor?
-Yo creo que sí, es un momento. Está como despertando y puede que después vuelva a despertar el autor.
Esto no significa la actual desaparición del autor y, para confirmarlo, dos datos: Pere Peyró estuvo en Montevideo durante una semana para presenciar el estreno de Una lluvia irlandesa, pero también para impartir un taller de escritura dramática en el Centro Cultural de España (CCE). El segundo dato, al final de la nota.
Los caminos de Mariana Percovich y Josep Pere Peyró se habían cruzado en el Festival Internacional de Córdoba en el año 2000, pero el autor no recordaba ese encuentro. Fue Percovich quien se lo mencionó una vez que el autor llegó a Montevideo. La "relación" entre los creadores fue más del tipo 2.0: "Hace aproximadamente un año, (Mariana) me escribió a través de la Sociedad General de Autores (SGA), pidiéndome los derechos de Una lluvia...". Él se los cedió y olvidó el asunto, hasta que, rastreando a una compañía de Buenos Aires a través de Google, descubrió el blog de una directora uruguaya que contaba cómo iban los ensayos de Una lluvia irlandesa. Se comunicó con ella ("Hola Mariana, soy el autor. Te deseo mucho éxito en el estreno") y, así, comenzaron "una relación epistolar a través de Internet", que desembocó en la invitación de la directora.
Haberse formado en el Laboratorio Actoral del Teatro Fronterizo y en el Taller de Dramaturgia Textual de la Sala Becket de Barcelona (dirigido por José Sanchís Sinisterra), seguramente influyó en la forma como Pere Peyró mira los trabajos del director, el autor y el actor. Y quizá también ayude a explicar por qué en ningún momento se entrometió en el trabajo de Percovich: "Yo soy muy promiscuo, no tengo ningún problema con los directores... luego me reservo mi opinión, cuando me preguntan si me gustó también soy muy honesto. Pero yo dirijo mis obras y, dirigiéndolas, pacto con el autor cambiar cosas, me lo permito a mí mismo, entonces ¿por qué no se lo voy a permitir a otros?".
-¿Viste algo nuevo en la obra que tú escribiste?
-A mí, de Mariana, me llamaron la atención dos cosas. Cuando la SGA me dijo que había una directora que quería los derechos de la obra, era la primera mujer que se interesaba por montarla. La obra siempre fue tachada como muy masculina, machista, misógina. Me picó la curiosidad, "¿qué habrá visto en el texto?".
-¿Y el segundo elemento?
-La Farmacia. Ella me explicó que la iba a hacer en un espacio que era un bar, una antigua farmacia que funcionaba como bar.
Entonces, ¿balance final? "Mariana hizo una lectura, yo creo que por su manejo de ser mujer y entender las relaciones, mucho más esperanzadora de la que hice yo cuando la dirigí".
-Se percibe una sensación de soledad en la relación de Ella y Él.
-Mi dirección era: el hombre y la mujer habitan espacios que, aunque aparentemente se comuniquen, nunca se comunican, están separados (...) Mariana dice una cosa sutilmente diferente, yo creo que le añade esa pequeña esperanza. Mariana dice "dos personajes se encuentran, en algún momento conectan, pero esa conexión no es suficiente para construir".
Una lluvia irlandesa integra un tríptico, junto a Cuando los paisajes de Cartier Bresson y El encuentro. Es "la trilogía del desentendimiento", según dice Marcos Ordoñez citado por Pere Peyró. "Como el motor es que no nos entendemos", continúa el autor, "el resultado final es la soledad".
-¿En qué otros lugares se están representando tus obras?
-Se han representado en Estocolmo, Suecia, Polonia, Chile, Argentina, ahora en Uruguay. A mí no deja de sorprenderme.
-¿La escritura quería reflejar un estado íntimo o la mirada sobre una realidad exterior?
-Yo creo que esa sensación de soledad tú la has sentido desde niño, de ser solo en el mundo. Sí, soy querido, pero hay un sentimiento de orfandad que lo que siento, lo siento yo solo y cuando trato de explicarlo, algo se pierde. Esa percepción la he tenido siempre, de hecho, es un motor importante de la poesía y la narrativa, o sea que no invento nada, está ahí.
La actividad profesional de Pere Peyró gira en torno al teatro, pero cada tanto realiza trabajos para la televisión o el cine en su país: "Cuando estoy muy arruinado, voy a la televisión. Escribo guiones. Ahora también estoy escribiendo para cine, para una productora. Es una manera de capitalizar mi trabajo, haciendo un rincón para luego poder dedicarme a dirigir y escribir". Hasta el año 2000, integró un equipo con el que fundaba compañías de vida breve para sortear el sistema de producción de España que, por estar tan profesionalizado, a veces limitaba el camino de la creación ("en España puedes ensayar, máximo, tres meses"). Pero hace unos años nació La invenció, es decir, entró al sistema, así que goza de beneficios tales como acceder al dinero del Estado.
Con respecto al taller en el CCE, al que solamente pudieron acceder quince privilegiados, Pere Peyró resume: "En realidad, es como una breve explicación práctica, de pequeños ejercicios, de una experiencia de escritura que es la mía. Es como una presentación de mi forma de escribir para que alguien entienda los elementos que manejo".
-¿Qué encontraste en los asistentes?
-Casi todos son actores que escriben. Me pareció -es un juicio muy arriesgado-, que hay una necesidad del autor en Montevideo, de conocer al autor, qué significa ser autor, cómo se escribe teatro, de qué manera. El actor, a través de la escuela, de los trabajos, tiene dónde mirarse. Pero los que quieren ser autores o dramaturgos no tienen dónde mirarse, no hay un espejo. A ver, evidentemente sí que los hay (autores), lo que no hay es una pedagogía del autor, es como si faltara esa pieza.
Si bien tiene experiencia como actor y director, el ojo del creador nunca descansa. Por eso, una vez terminada la entrevista, solicitó permiso: "Cómo yo soy autor y el autor trabaja con la realidad, ahora te voy a entrevistar a ti".