Por Martín Cajal
Fueron la revelación en la ceremonia de los premios Graffiti y una de las bandas nuevas más prometedoras de la escena local. SÁBADO SHOW habló con su líder, Ernesto Tabárez, alias Eté. En 2004, Ernesto pasó de toque en toque para encontrar alguna banda de rock que tocara sus canciones. Después de un año y poco, reunió a quienes necesitaba: los hermanos Luis y Leroy Machado (de Silverado, y también de Motosierra el primero y de Max Capote el segundo), Andrés Coutinho (Mandala) y Santiago Peralta. "En realidad, se trata de un solista, yo, con banda. Los Problems fueron variando y van a seguir variando", comenta con voz engripada el compositor. Los Problems, al provenir de distintas agrupaciones, no le dan problemas a Eté en el momento compositivo. "El control creativo lo tengo yo. Soy solista porque no quiero discutir con nadie sobre lo que hago". Igual, admite que cada uno aportó lo suyo en Malditos Banquetes, primer trabajo de la banda, editado por Sondor el año pasado. "Yo compuse todo. A todos les gustaron mis canciones y eso era lo que nos unía. Después, cada uno versionó los arreglos y cosas que yo les presenté. Le ponen su estilo siempre que no se vayan demasiado de la canción. Pero no los tengo como una `máquina para tocar` nada más, sino como tipos que tocan mucho y tienen sus propios conocimientos."
LECTORES ANÓNIMOs. Homero, Borges, John Fante, Bukowsky y Baudelaire fueron algunos de los autores que Eté eligió. La charla literaria superó en tiempo la musical. Se autoconsidera un enfermo-obsesivo de la literatura. "Para mí es como un recurso constante leer. Es como una relación de Alcohólicos Anónimos, trato de controlar mis horas diaria de lectura. A veces leo ocho o diez horas sin problema, tres libros al mismo tiempo, y a veces leo caminando. Duermo poco y de noche leo. Pero estoy tratando de zafar un poco de eso. Antes que nada, soy un lector, mi función en el mundo es ser un lector. Si algo he hecho es leer", confiesa el músico mientras explica su visión sobre la generación beat, el existencialismo (corriente que define como "victimismo profesional"), la marea de libros de autoayuda... Esta obsesión invade por completo su lírica, simple y a la vez ambigua, de múltiples capas, pero "textos no crípticos, sino frontales, que funcionan en muchos niveles, pero todos pueden entender de qué hablan". Reconoce a Dylan como su "prototipo de songwriter".
HOMBRE RECIO. "Yo soy un culposo profesional. Yo no me quejo, no me quejo de nada. Protesto sí, pero contra mí, los problemas los creo yo y lo tengo yo", confiesa Eté para explicar en qué consiste lo que es o pretende ser: un "hombre recio", alguien que nadie le debe nada, "yo soy el único que puede deberse algo. Yo soy un anarquista-individualista-humanista". Algo así como un ser en extremo responsable de sí mismo, que no espera nada de nadie. El humanismo de Eté se halla en su música, orientada a la misericordia, entendida como "empatía, como tener la miseria del otro cerca de la cordia, del corazón de uno. Yo siento la miseria de los otros y trato de expresarla contando la mía, porque sé que no soy tan especial como para tener otras distintas a las de los demás".
Ahora música. Con respecto a las influencias de Malditos Banquetes, la cabeza creativa del disco sentenció: "Toda la música de la historia de la humanidad llevó a que existiera ese disco". Más allá de la exageración, Eté alude a que no habían referencias explícitas a la hora de componer su obra. "Mi búsqueda es miscelánica".
La esencia del disco remite a su visión del "hombre recio": "Malditos Banquetes es como una tristeza que no se queja. Los textos pertenecen más a la ética modernista que al posmodernismo. Yo me considero más un moderno. Al mismo tiempo, hay toda una cosa punk en el diseño: el disco es algo así como Baudelaire y Sex Pistols".
Por otra parte, Eté es amigo del cineasta uruguayo Pablo Stoll (co-director y guionista de 25 Watts y Whisky), quien les hizo un documental sobre el grupo, incluido en el disco. "Fue el primer trabajo que hizo Pablo después de la muerte de Juan (Revella), por eso lo viví de cerca. Para mí fue un verdadero honor que Pablo lo haga. Además nos divertimos mucho". Una de las intensiones del video era mostrar las dificultades de la creación. "Mostrar lo tan improbable que es hacer un disco, tan difícil, tanto tiempo, tanto trabajo, que al menos quienes quieran hacer algo similar se lo tomen en serio. Quise mostrar los `problems` de grabar un disco y eso es lo que está ahí. No es el típico video promocional".
Segundo Disco
En los Graffiti, Eté & Los Problems ganaron en la categoría "Mejor Álbum de Artista Nuevo de Rock". Eté ve el premio como "un mimo, un reconocimiento de un montón de periodistas que están metidos en la música". Sólo ocho canciones componen Malditos Banquetes. Arreglos cercanos a los Beatles, guitarras garageras y folk, coros pop y adictivos punteos country. "Mi música es como folk en un garage lleno de libros", así lo define su autor.
Ya tiene casi preparado su segundo trabajo, un poco más largo que el anterior pero no mucho más, porque "como todo va más rápido, amerita (hacer) discos que se puedan escuchar de una tirada, como una unidad. La lírica será más pulida y habrá otra versión del mundo, quizá más oscura".