Rock-folk | (domino)
En varias oportunidades, una banda por aquí desconocida, The Little Frames, teloneó a uno de los mejores grupos de la actualidad: Arctic Monkeys. Durante esas giras por Reino Unido, Alex Turner (líder de los Monkeys) conectó fuerte con el cantante de esa banda , Mile Kane, actual vocalista de The Rascals (no la de fines de los 60´). Tal empatía creativa germinaría, tarde o temprano, algún proyecto juntos. Es este disco, The Age Of The Understatement y The Last Shadow Puppets, el nombre del dúo.
Algún eco de los jóvenes ingleses hay: la voz y los acordes de Turner son inconfundibles. Sin embargo, la propuesta se aleja bastante de esa alegría juvenil y adhesiva que los Monkeys transmiten vía riff. En The Age Of...la marca sonora se compone de guitarras folk aceleradas, en su mayoría acústicas, sobre un andamio orquestal (cortesía de la London Metropolitan Orchestra) que destilan climas entre tenebrosos, misteriosos y dramáticos, entre victoriosos y épicos. Por momentos, aparecen alusiones sonoras que parecen salidas de un spaguetti western y hasta de una serie de espías retro: la parte orquestal bien podría ser una banda sonora, que se introduce intempestiva en el flujo rockero o lo rodea, y hay también mucho arreglo de aire español. Rock-folk-flamenco-orquestal, esa sería la odiosa y divertida etiqueta para calificar un disco (por el momento sólo disponible en Internet) que, según los artistas, tiene como inspiración a las primeras épocas de David Bowie y al pop barroco de Scott Walker. Más allá de esas referencias - más o menos alejadas- The Last Shadow Puppets delinea un sonido propio y sólido, un álbum "compacto", porque logra pasear un enjambre sonoro por cada una de las canciones. Asimismo, el álbum exhibe la capacidad compositiva de la dupla, su soltura camaleónica para nadar por otras aguas e igual conservar el nivel que desarrollan en sus respectivas bandas. En Youtube pueden verse temas de The Rascals, gran banda sin disco aún, a medio camino entre Arctic Monkeys y The Coral.
En cada tema de The Age of Understatement, un comienzo de cuerdas españolas, las voces acompañadas de Turner y Kane, y explosiones orquestales que vigorizan el conjunto. En imagen, como trotes de caballo y después estampidas. Los dementes ya anunciaron segundo disco...
Rockferry
Duffy (universal)
Entre irritada y suave: así vuela la voz infantil de Duffy, cantante galesa que edita su primer CD a los veinticuatro años. Inmerso en la fusión del jazz, pop y soul, Rockferry posee el enganche inmediato y generalizado: no se necesitan varias escuchas y no es un disco sólo para nenas. Similar a Amy Winehouse, consigue melodías prensiles y turbadoras, sin necesidad de recurrir al arsenal de sampleos. Guitarra y piano edifican este trabajo que termina por sostenerse, casi en su mayoría, por su poderío vocal. A pesar de algún tropiezo pequeño (baterías un tanto atascadas, alguna canción fallida), Duffy debuta con un disco que se escucha de una tirada y sin pasar desapercibido. Serious, tema de verdadero plomo soulero y de lo más saliente.
Culture vultures
Orson (universal)
Con su primer y anterior Bright Idea, los americanos mostraron su talento para el formato canción y para el rock-pop adictivo, sin mayores ambiciones. En Culture Vultures, Orson trae la misma propuesta, sin perder el pegamento musical, a través de fondos ajados de guitarra, un punteo central encantador (es la palabra a pesar de su fonética cursi), alternancia de voces y coros "u-u-u". Ese pack no es novedoso, lo emplean millones de bandas. Pero Orson activa esa rueda formal a lo largo once temas con muy pocas bajadas, adelgazando apenas en algún tema. Pop glamoroso que sintoniza con momentos optimistas.
Souvenirs
Darío Iglesias (ayuí)
Darío Iglesias presenta un trabajo bien uruguayo con la melancolía como motor creativo. Souvenirs, segundo disco del compositor tras Espejismos, mantiene un estilo localista, por su forma de cantar y por ciertos sonidos (más que géneros) reconocibles del universo musical uruguayo. Parecido a Fernando Cabrera y Walter Bordoni, quienes a su vez participan de la canción homónima, junto a Mauricio Ubal. Predominancia folclórica y pop amable en un disco cordial, con momentos logrados -Sucede, Souvenirs- y desaciertos cuando cae en lugares comunes, tanto en letras como música. Gustavo Etchenique mete su pulso en la bata.