Casada y con un hijo adoptado, una mujer (Belén Rueda) vuelve a la casona en la que vivió porque allí funcionaba un orfanato. La idea es transformar el lugar en un hogar para niños discapacitados. Ya instalados, el niño empieza a ver más "amigos imaginarios" de los dos que ya eran habituales, lo cual preocupa a su madre. Pero lo peor sucede en la fiesta de inauguración del hogar, cuando el pequeño desaparece. A partir de allí comienza una búsqueda desesperada de una madre en un contexto de situaciones inexplicables. Este thriller de terror tiene todos los ingredientes para asustar: una casona solitaria y enorme con muchos rincones por explorar, una mujer que se queda sola en ella buena parte del tiempo y personajes misteriosos que aparecen, como una médium que pretende ayudar (Geraldine Chaplin). La historia asusta por eso y por los elementos psicológicos que maneja, con secretos del pasado y una protagonista que no puede desprenderse de él. El catalán Juan Antonio Bayona debuta con este film en el que logra mantener al espectador con los pelos de punta con un muy buen guión, excelente manejo de la fotografía y muy buena dirección de actores.