Pop electrónico | (universal)
Desde hace bastante que el pop está cambiando. Con la incorporación de tanto sampler y sintetizador se poluciona esa esencia inocente que poseía el género en la década del `60 o `70. En algunos músicos, tanta maquinaria responde a falta de inspiración y creatividad, que lleva a que sean los productores quienes sostengan esa carencia a través de ruidos artificiales. Otros, sin embargo, saben aprovechar el andamio de máquinas para hacer una versión renovada del pop. Tal es el caso de Marie Louise Veronica Ciccone, alias Madonna. Presenta su undécimo trabajo de estudio, producido por ella, el rapero Timbaland y Justin Timberlake, quien participa del tema 4 minutes. Asimismo, cuenta con la presencia de Kanye West en la aburrida Beat goes ons.
Hard Candy se compone de doce temas que recorren el hip-hop, el R&B contemporáneo y el pop de bases electrónicas. En realidad, más que su pop tradicional, se trata de un trabajo que dispara movimientos infrenables para la pista de baile. No es la Madonna de su segundo Like a Virgin, de ese pop dulce, natural y melódico. Cuando la artista se aproximó más a la electrónica y al tecno de raíz europea, perdió sus mejores épocas. Sin embargo, la "Reina del Pop" mostró que posee el don camaléonico de incrustar su sello en cada disco. De este modo, la rubia atlética no abandona los estribillos glutinosos con esa voz dulce y aniñada que derriba a cualquiera, mientras detrás voces negras despiden gemidos y todo se envuelve con estruendos siderales y algún rasgueo tímido de guitarra (menos en la "españolada eléctrica" Spanish Lesson, donde cobra mayor presencia).
A Hard Candy se le criticó ser música mainstream, que el afán comercial superó al creativo (¿y?). Aunque es raro suponer eso de una mujer que tiene fortunas. Y si fuera así, el resultado, igualmente, no pierde valor: varios temas pueden volverse hits bailables y de los que pegan en serio. Mucho chiche y ruiditos alejan a la norteamericana de su mejor sitio, pero su chispa pop innata no se extingue por completo y lo mezcla con ritmos bailables que en verdad sacuden. Lo último de Madonna es el material exacto para ambientar una fiesta. Esa debe haber sido su pretensión y el pasaje de estos caramelos duros por las discotecas de todo el mundo constatarán ese logro a los 50 años.
Musikadelante
Los umbanda (independiente)
Quinto álbum de Los Umbanda, banda argentina que está pegando fuerte en su país. Similar a Mano Negra, en Musikadelante continúan con una fusión libre de reggae, hip-hop, funk, algún roce de salsa e ingredientes electrónicos. La conjunción resulta divertida y fresca, porque esta piñata de sonidos ska y guitarras rockeras, punchi-punchi y vientos agobiados no se tratan de bases musicales y nada más. Los Umbanda lucen un ingenioso y nada gratuito (como hacen, por desgracia, varios grupos) sentido de la combinación. El sábado 19 de julio se presentan en BJ junto a la banda uruguaya de ska-reggae Malacate. Muy buenas las canciones El motor y Feelboom.
Soul speak
Michael Mcdonald (universal)
El título Soul speak es acertado, porque el ex Doobie Brothers expone su poderosa voz a través de una selección de temas para versionar que ya de por sí poseen "prepotencia" vocal y melódica y le agrega mayores cuotas de soul con coros gospel. El resultado: animosas canciones de artistas que inspiraron el estilo de McDonald pero con poca creatividad o malograda. En For once in my life (Steve Wonder) e Into the mystic (Van Morrison) logra (logran, porque hay mucha mano de producción) una reinterpretación acertada. No así en Hallelujah (Leonard Cohen) o Redemption song (Bob Marley), de versiones alicaídas y deslucidas.
Vengo venenoso
Antonio Carmona (universal)
Este madrileño presenta su primer disco en solitario, Vengo venenoso. Hasta 2004 formó Ketama, banda española de flamenco-fusión, y con el mismo esquema hace su debut. En lo lírico, Antonio Carmona trata la pérdida afectiva, el dolor y melancolía de la situación a través de dos géneros (principalmente) que se ajustan con precisión: el vigor del flamenco y asomos de alegría pop. Mala Rodríguez, Juanes y Alejandro Sanz como invitados especiales, y producido por el argentino Gustavo Santaolalla. Carmona apresa la esencia flamenca en un trabajo romántico que no cae en la liviandad ni en la estética musical "rosa".