Sábado 26.04.2008, 23:33 hs. | Montevideo, Uruguay
 
INICIOCONTACTOMI PERFILPUBLICIDADEL PAIS MOVILEL PAIS LEIDOFAVORITOSPAG INICIO
BUSCAR
en
en internet
BUSCADOR AVANZADO
Sábado Show  | enviar nota |  | imprimir nota |  | agrandar texto |  | achicar texto |
ENCARANDO DESDE EL NORTE | Por Elbio Rodríguez Barilari
Del Centenario al Tíbet: M!
El River de Carrasco es una esperanza. Es una esperanza en contra de la mediocridad y el conformismo, contra la frustración y la cosa uruguayonga que nos caracteriza.

barilarius@yahoo.com

Soy de los que iban a ver al Danubio del Pompa Borges, Polillita Da Silva, Ruben Pereira y compañía. Y antes, al Liverpool de Denis Milar, Saul Rivero y Luis Pereira.

Y todavía antes a aquel Wanderers de Mulethaler (el que tenia un pulmón solo, como todo el mundo) y el otro Forlán, el Richard.

Y hasta a aquel Huracán Buceo que se vino heroicamente a la Primera A.

Fui a las canchas chicas a seguir los arabescos de Bengoechea, de Francescoli y de Recoba en los comienzos de sus respectivas carreras.

Hasta seguí a Cerro durante el tiempito que tuvo al Muñeco Madurga, que entraba y salía de la cancha sin perder su peinada a lo Gardel.

Y gocé como locatario, en el Franzini, con el Polilla Da Silva, cuando era un pibe flaquito y atrevido.

Y como no, aplaudí al Nacional de Mugica y Gesto, y al gran Peñarol de Abbadie, Rocha, Sasía o Silva, Spencer y Joya.

Así que tengo derecho a hablar.

La historia pesa.

Nacional, basado en un grupo de jugadores que han tenido que pegar la vuelta porque fracasaron en el exterior, le ha aplicado un sosegate a la alegría de River Plate.

Además, a Danubio los jueces lo pasaron para la cueva contra Nacional. A Defensor lo robaron contra Peñarol.

En el Campeonato Uruguayo las cosas han vuelto casi a la normalidad y los alcahuetes de siempre festejan y festejan.

Pero los amantes del fútbol, los que en vez de rabiar por una camiseta nos tomábamos los ómnibus hacia las lejanas canchas chicas, sólo por amor al fútbol, seguimos aplaudiendo lo de Carrasco y los chiquilines de River.

Una cosa es que yo le haga a Carrasco una cachada casi familiar por su nueva personalidad humilde. Otra, es el apoyo firme a su manera de ver el fútbol como lo que es, como un juego, donde el más habilidoso, y no el más sucio o el mas pesado, o el que tiene más banca en la Liga, debe ser el ganador.

La historia pesa, es cierto. Por eso Alemania, Italia, Brasil, Argentina, son lo que son, incluso cuando juegan mal. Por eso Nacional y Peñarol tienen una ventajita extra. No sólo por las hinchadas vociferantes y las simpatías de los jueces, sino por el peso histórico de esas camisetas. Eso no está mal.

Lo que está mal es ver a los tiburones esperando que el River de Carrasco se cayera, como esperaron que aquel Defensor del Profe De León y aquel Danubio de Maneiro se vinieran abajo.

El River de Carrasco es una esperanza. Es una esperanza en contra de la mediocridad y el conformismo, contra la frustración y la cosa uruguayonga. Lo que es yo, prefiero perder 6 a 3 que 3 a 0.

Ojalá los chiquilines hayan aprendido de lo que les pasó contra Nacional y puedan salir campeones.

¡OOOM! Una amable señora, después de leer lo que escribí sobre Tibet, China y la farsa olímpica, me dice que le faltó el respeto al Tibet y que por que no me voy a vivir a China.

Yo creí que quedaba claro que el modelo de dictadura comunista más capitalismo de estado impuesto en China, me horroriza hasta los caracuses.

Por otro lado, me afligía que una teocracia basada en la ignorancia tampoco ofrezca una alternativa.

Si dejo de ironizar, ésta columna ya no será la misma.

Así que correré el riesgo de que me sigan mandando a vivir a China. O a Cuba. O a Rusia. Y si critico a Estados Unidos, que me pregunten por qué no me vuelvo al Uruguay. Y viceversa. O aquella vez que escribí sobre la elección del Papa y me mandaron a publicar recetas de cocina…

EN LA NUEVA ROMA. Hablando del Papa, el mismo fin de semana que el Pontífice hablaba en Nueva York, en Chicago se producían seis tiroteos entre pandillas. El saldo: cuatro muertos y veintiséis heridos. En lo que va del año, 24 estudiantes han sido asesinados por líos de pandillas, algunos de ellos en la puerta de los liceos. Todos negros o latinos.



Otras Ediciones
TODAS2951219
volver arriba
ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2008
Certifica Metric Medición de Tráfico Certifica.com
Powered by ANTELDATA Powered by ANTELDATA
Grupo de Diarios América Miembro de GDA, Grupo de Diarios de America