-¿Cuándo empezaste a trabajar en Bien despiertos?
-Hace dos años que estoy al aire, empecé en octubre de 2005 como notera. Hubo una especie de casting para el que creo que no hubo un llamado abierto, yo me enteré porque era compañera de facultad de Gastón (Solé), que me mandó un mail por Alexandra Morgan (docente mía). Me hicieron hacer un par de notas, editar, estuve un mes a prueba y en noviembre quedé fija.
-¿Cómo fue saber que ibas a pasar al piso, a la conducción?
Estuve al aire desde el 2 de enero y no lo veía venir. En realidad iba a ser una suplencia hasta que María, que estaba de licencia, volviera. Fue todo medio repentino, a mediados de diciembre me dijeron "Majo, al piso".
-¿Tuviste repercusiones de la audiencia?
-Fue muy gracioso porque la gente mandaba mensajes. Nunca fui de producirme mucho, así que cuando llegaba al canal me preguntaban si era mi hermana. Pero bien, en casa me dan para adelante, sobre todo el círculo de conocidos y la gente más cercana, que siempre te dan para adelante.
-¿Cómo fue el cambio?
-Bien, solamente me cuesta levantarme temprano, porque para estar en el canal a las 7 tengo que levantarme a las 5:30. Para hacer las notas entro a las 12.
-¿Y el cambio para el vivo?
Y, los nervios típicos, pero bien. Lo agarré como un juego, como en enero nunca hay nadie, pienso que va a haber menos gente mirándome.
-¿Cuál es tu formación?
-Estudié Ciencias de la Comunicación, opción Periodismo, en la Universidad Católica. Me falta la tesis. Nunca me había imaginado frente a una cámara de TV, se fue dando. Me presenté más que nada para evaluarme y quedé, creo que porque otra chica con más experiencia no pudo. Antes había hecho una pasantía en Planta Baja, pero en Producción.