Puede mejorar (e importar)
POR SEBASTIÁN AUYANET
OPINIÓN
Cuando en la Vox Pop de este año parecían haber no más de 3000 personas (la organización señaló que hubo 5500 asistentes, pero algunos medios argentinos dieron esa cifra), algunos mensajes por celular aseguraban que los boliches de Rocha estaban llenos de gente que había decidido no ir.
Eso se debe a que la Vox Pop parece estar decayendo con los años, aunque ese proceso sea lento porque es una marca con una serie de valores que invitan a parar la oreja cada vez que se anuncia su programación.
Siendo un festival que se caracterizó en sus primeras ediciones por alternar interesantes visitas del exterior (Babasónicos o Catupecu Machu, por nombrar apenas dos) con tendencia bien seleccionada, en sus últimas dos ediciones perdió la primera condición, y eso se vio reflejado directamente en la concurrencia. Y esto no va en desmedro de los shows que tuvieron lugar el sábado, que en su mayoría cumplieron. Fue un acierto ver a Buscaglia y sus Bochamakers en un espectáculo veraniego y rochense, los Buenos Muchachos demostraron que ganan en cualquier cancha y No Te Va Gustar dio un show distendido y correcto. Los otros sectores ofrecieron buenas cosas y es probable que nadie lo haya pasado mal ni pensado que pagó demasiado por su entrada.
Pero la falta de esos shows extranjeros se siente. Por eso Vox Pop fue este año la mitad de lo que solía ser. Esperemos que el año que viene esa carencia se compense y el evento sea una verdadera noche de Reyes.
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