Momento extraño

Once Tiros

De todas las canciones de este tercer disco de Once Tiros, apenas dos se destacan: el pop rock de Nunca le importó si estaba bien, y el divertido rockito con toques de guitarra reverb llamado Cruel Soledad. Estas canciones traen un espíritu desmarcado de lo que ofrece el resto del disco (unas once canciones) y muestran que la banda sí puede tener otro tipo de búsquedas e intenciones. Buena parte de las canciones restantes contienen letras que caen en una vulgaridad que de tan insistente se vuelve un lugar común. Hay palos a Bush, al mundo virtual o a los medios y no es ese el problema, sino que es difícil hacer eso de una manera creativa cuando casi todo el mundo ya lo ha hecho y encima, en un estilo musical algo trillado, que salta del reggae al ska salvo algunas excepciones. Terminado el disco y hecho el balance junto a esas dos aceptables canciones, no se termina de saber hacia dónde pretende ir la banda de aquí en adelante. Lo que sí queda claro es que Once Tiros puede llegar a ser algo más que lo que muestra en este tercer disco. O por lo menos, que su música puede ser un poco menos predecible.

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