El tema es el terrorismo y la forma como los Estados Unidos lo combate en Afganistán. Robert Redford (director) hace su abordaje en tres espacios: un senador republicano en ascenso (Tom Cruise) que le cuenta a una periodista (Meryl Sreep) la nueva estrategia de su país para combatir a Al-Qaeda, un profesor (Redford, también actúa) que intenta devolverle a un estudiante el entusiasmo y compromiso que tenía cuando empezó la Universidad y dos estudiantes universitarios -un latino y un negro- que terminan enrolados en el Ejército y llevando adelante la nueva estrategia antiterrorista. El film es esencialmente diálogo, vale por lo que se dice, por lo que es necesario estar muy atento y despierto para poder entenderlo y captar muchas metáforas (en el diálogo profesor-alumno) y mucha información de peso (en el dialógo senador-periodista), y todo eso luego trasladarlo a lo que ocurre con los dos soldados en Afganistán. Es un planteo interesante, muy crítico de la política internacional actual de Estados Unidos y que da paso a la polémica. La idea es invitar a la reflexión, por lo que no hay nada servido en bandeja.