La Conjura

Por Sebastián Auyanet

Bueh, dos escritores...". Por humildad o por el motivo que sea, a Roy Berocay le incomoda saberse el otro escritor sentado en el San Rafael. Es que unas mesas detrás suyo está Mario Benedetti, aunque el motivo del encuentro no tenga nada que ver con la literatura y mucho con el rock. De todas formas (¿cómo evitarlo?), uno de los primeros temas de la charla atiende a la influencia en sus letras. El pie es el Indio Solari. Roy agrega a Dylan pero vuelve al de La Plata: "Creo que el Indio Solari es uno de los tipos que más me interesan por su forma de escribir, e incluso me sorprenden las cosas que dice cuando lo entrevistan. Para mí sigue siendo una rareza que los Redondos tengan esa dimensión como de arenga y reviente en la tribuna, siendo un fenómeno cultural de mucho nivel, de mucha experimentación sobre todo en vivo".

Ese interés de Berocay por la experimentación es algo que puede conforntarse con la propuesta de La Conjura, que tiene anclajes bastante reconocibles. Como si lo importante, más que la innovación en el rock, sea mostrar el poder del género sin vestiduras ni efectos. Así suenan en su disco en vivo 1000 kilómetros para ver, editado por Bizarro hace ya unos meses. "La música que hacemos tiene que ver con lo que a todos nos gusta, pero también con que yo vengo de los años setenta. El anclaje de la banda está mayormente en artistas de esa época. De los ochenta salvo alguna cosa puntual no me quedé con demasiado. Apenas con algo de Dire Straits o Police. Sí reconecté con el rock en los noventa con Nirvana y Pearl Jam, pero también con Radiohead".

De todos modos, a La Conjura no le molesta demasiado el mote de setentistas. Es más, lo aprovechan para seguir creando: su próximo material de estudio será "Apocalypso", una obra conceptual basada en un personaje montevideano que ya tiene más de diez temas grabados, dos de ellos adelantados en este trabajo en vivo. "Nunca decidimos grabar de antemano un disco en vivo. Grabamos todas las pistas del concierto en la Sala Zitarrosa para escuchar después del concierto y cuando las tuvimos nos impresionó que sonaran tan bien. Le planteamos la idea al sello y ellos aceptaron".

- ¿Qué función cumple hoy el disco como formato? Vos te declarás setentista pero tenés un Ipod...

- Igual acá estoy escuchando el primer disco de Steppenwolf... (risas). Yo creo que más que nada el disco es una fotografía, algo testimonial. Es difícil pensar en el disco como algo más allá del mero hecho de tener una imagen de tu presente cuando viene alguien y te dice "che, acabo de comprar tu disco en la feria, está buenísimo". ¿Qué les vas a decir? De todas formas, el disco siempre va a seguir generando cosas como las notas o que tu tema suene en la radio. Para que sigas diciendo "esto es en lo que estoy en este momento", para que la gente no se olvide de vos. Pero vos tampoco te tenés que olvidar que el disco es parte fundamental de tu obra.

- Claro. Ustedes están grabando un disco conceptual en este momento...

- Justamente, porque acá no estás solamente por el negocio. El disco tiene un valor como objeto cultural, y como músico, sin un disco no sos nada, no estás en nada. Y nosotros queremos hacer algo que seguramente no va a vender demasiado porque no somos una banda que abarque demasiado público, pero nos interesa seguir creciendo a partir de lo que nos gusta. En ese disco va a haber de todo, desde guiños a bandas como Jethro Tull hasta cosas más actuales, por ahí aparece Radiohead y claro... vamos a aparecer también nosotros, que ya tenemos nuestra impronta como banda.

- Sos un tipo que lleva años en el rock, e incluso integraste bandas de culto como El Conde de Saint Germain... ¿El rock uruguayo renació o es apenas otro empuje?

- Hay una diferencia y es el profesionalismo. Los músicos saben más, hay sonidistas, hay pruebas de sonido antes de tocar... cosas que no pasaban antes. Yo tengo problemas con la pose, que es algo que veo mucho. Una banda que toca como los Strokes, se viste como los Strokes, rompe un micrófono y luego se sube al auto que le regaló el padre para mí no es rock, dejémonos de joder. Hay muy pocas bandas que piensan "¿Para qué hacemos rock?". Para mí, esto es una forma de vida, y siempre va a estar la música antes que nada.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar