Lo que en la mayoría de los casos suele ser una virtud, termina convertido en un problema si no se sabe apretar el freno. Le pasó a mi compañero y amigo Daniel Gómez Rinaldi, o si preferís el "susanólogo" o el recordado "abejorro" de otras épocas. Somos gente de empujar siempre para adelante, olvidándonos que, de vez en cuando y en condiciones desfavorables, conviene parar. Tomarnos respiro, esperar que afloje el temporal y volver a salir al mar...
¡No escarmentamos! Hace unos meses, Daniel se descompuso cuando Intrusos estaba al aire. Rial y yo creímos que era un infarto y dejamos de salir al aire mientras atendían a nuestro compañero con un equipo médico que se lo llevó para internarlo. Fue estrés, ataque de pánico...
A las pocas semanas, una infección pulmonar y un neumotórax hizo que a Daniel lo internaran de vuelta y en este caso lo operaran. Muchas horas de trabajo, mucho vértigo y la angustia de arrastrar la agonía de su papá sin desenchufarse del trabajo. ¿Y el freno?
Y lo digo porque me pasa todo el tiempo. Por eso, cuando caemos los que estamos hechos en ese crisol de esfuerzos y empujes nos cuesta tanto salir, recuperarnos. Nos quedamos cuando el embrague y el acelerador ya no funcionan. Le pasa a las Susanas, a las Mirthas, a las Morias y a los Tinellis, que son gente de asistencias perfectas. Cuando pasan lista, siempre están y luchan y van a buscar nuevas cosas... aunque no siempre se sientan bien.
Estuve con Daniel, charlamos, pero cuando lo encontré ya se había leído todos los diarios, había grabado los programas que no pudo ver el día anterior y se disponía a visualizarlos... Estaba en su casa pero trabajando al fin, como no podía ser de otra manera. ¡Lo quiero en mi equipo!
No me pidan que lo explique, también sé que no está bien que no escarmiente, pero a esta altura de la vida es muy difícil cambiar una forma de vivir, de entender las cosas. Le pasa y me pasa... Lo hablaba hace un rato con Rial en una de nuestras prolongadas charlas telefónicas del día a día: "Te tenés que tomar unos días y descansar, Luis... ¡Aflojá un poco!" . Justo él, que tiene 3 horas de Intrusos todos los días, que la pelea palmo a palmo con Gran Hermano, que tiene tiempo para sumar en Paparazzi y rema sin respiros...
Es la logia de los "pocodescansos", que aún heridos siguen sumando y tratando de ser útiles. Por eso, reconozco el problema de no saber apretar el freno, pero a determinada edad, cambiar es imposible, aunque la familia y los amigos no siempre lo entiendan. Chau, hasta el Sábado... Show.