Claribel Medina y Héctor Pilatti presentan Envenenados de amor, la historia de pasión y odio de una pareja de cantantes: Clarita Miranda y Héctor "El Chingolo" Flores. Todo comienza en un teatro de barrio, cuando la presentación del dúo se ve interrumpida por la presencia en la platea de la amante de él. A partir de allí se inicia una sucesión de reclamos, peleas e intentos de reconciliación, hasta llegar a un final muy policial. Se trata de una creación inédita de Edgardo Dib (director), Medina y Pilatti, construida a partir de canciones de todos los tiempos y reconocidos musicales. Va desde mañana, en el Velma Café (Palermo Hollywood), miércoles y domingos.
Los hermanos José Luis y Lana Ferrando son los elogiados responsables del vestuario de "Bailando..." y "Patinando por un sueño" de ShowMatch. Confeccionan unos 50 trajes por semana, lo que lleva a la utilización de 150 metros de tela o 200 si el vestuario requiere de volados (caso del jazz). Cosen con tres semanas de anticipación, aunque hay cosas que pueden surgir en el momento. Trabajan con catorce costureros y dirigen siete talleres de costura. Lana, que tiene una visión más televisiva, se ocupa de los trajes de los varones, y José Luis, más cercano al glamour del teatro, tiene a su cargo los de las mujeres. Tratan de no usar los colores blanco y amarillo -a menos de que se trate de una jovencita- y revelan que Carmen Barbieri prefería los colores rojo y negro.
Los Ferrando se dedicaban a la alta costura. En uno de sus desfiles, en "Buenos Aires News", llegó a buscarlos María Vilariño, actual vestuarista de Marcelo Tinelli que en ese entonces trabajaba con Gerardo Sofovich, y los llevó a trabajar a los programas de este último. José Luis fue vestuarista de muchas obras de Sofovich, así como de estrellas como Susana Giménez, Antonio Gasalla y Moria Casán. Este año fue responsable del vestuario de las obras Morocha y pasional, Irresistible, otra historia de humor y El champán las pone mimosas.