Diego Maradonga serÍa el técnico de la celeste. Lo acompañarían Terrajinelli como director de Canal 5, Bobovich como rector de la Universidad y Moria Casán como Ministra de Cultura.
Estamos en condiciones de aseverar que la bomba publicada en la Sección Deportes de EL PAÍS va en vías de estallar, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1… ¡BOOOOOOM!
Diego Maradonga se hará cargo de la selección apenas fleten al Maestro Tabárez por no mimar al Chino.
Por fin se acabarán los entrenamientos aburridos y los jugadores que han tenido sus problemitas con sustancias tóxicas ya no se sentirán discriminados.
Las aburridas carreras, lagartijas y abdominales, y las tediosas concentraciones cambiarán de cara. Con el uso de esteroides y anfetas no habrá problemas de rendimiento. Y con unos mogra de cocaína y pasta base para las ocasiones especiales, las concentraciones serán un delirio, realmente.
Ah, en lugar de agua mineral, jugos naturales y bebidas diet, las comidas serán acompañadas por el mejor escabio, traído directamente desde La Tablada y otras instituciones modelo por el estilo.
El nombramiento de Maradonga cuenta con el entusiasta apoyo del periodismo, sabiendo que cada conferencia de prensa será para hacerse un picnic.
Con el arribo de Diego Maradonga al timón de la selección nacional se pondría la piedra fundamental de todo un proceso de renovación.
Dicho proceso por fin nos dejaría a tono con nuestra verdadera identidad como colonia televisiva de Buenos Aires.
Se espera que el cholulaje nacional abrace entusiasta este programa de renovación, recambio y rejuvenecimiento impulsado por el Partido Viva La Pepa.
La noticia bomba, ruidosamente festejada en los ambientes cholulos, no termina con el nombramiento de Maradonga.
La renovación, con talento mayormente importado desde nuestra capital televisiva, Buenos Aires, incluye otras insignes personalidades.
Marcelo Terrajinelli ocuparía el sillón de Sonia Breccia en Canal 5 y los días del rector de la Universidad están contados, Gerardo Bobovich lo remplazaría en la dirección de esa Alta Casa de Estudios.
Moria Casán ira al Ministerio de Cultura y el peluquero Roberto Giordano será el ministro de Turismo.
Carlos Menem, que sabe como hacerlo y puede volver a hacerlo, será el encargado de la Solución Final para los jubilados y pensionistas, renovando todo el aparato de la Previsión Social. O sea, privatizándolo de una vez por todas, en beneficio de sus amigos. Que para algo están los amigos. Y quién no se acuerda de sus amigos es un malnacido.
Susana Giménez, a falta de otra vacante, irá como Directora del Piñeiro del Campo. Experiencia le sobra.
Nazarena Vélez ha sido propuesta para el INAME y para ministra de Defensa, pero todavía no ha decidido dónde va a funcionar mejor su baile del caño.
Para el Departamento de Inteligencia Militar suena el nombre de Carlitos Balá.
A propósito de Carlitos Balá, en la Wikipedia acaba de triunfar una votación para borrar su ficha. Dicen que no tiene méritos… la ingratitud de la gente es infinita.
El Director del SODRE sería Charly García, que lo primero que ha comentado es "Man, ¿para qué queremos a todos esos pelados, man, me entendés??".
Evangelina Carrozo, la bikinuda ambientalista, será la nueva intendenta de Montevideo, total, Reina del Carnaval ya es…
Para los bancos del Estado se cuenta con talento nacional. Por suerte los Peirano son una familia grande, así que uno iría al Banco República, otro al Banco de Seguros y otro al Banco Central.
Para el Ministerio de Economía, dada su admirable gestión administrativa en el Club Atlético Peñarol, suena el Contador Damiani. O su hijo.
Otro personaje vernáculo en el nuevo gabinete sería Sánchez Padilla, como canciller, claro. Con su tacto proverbial constituiría una indudable mejora sobre el actual ocupante del cargo, dicen.
En este sustancioso programa de renovación hay un puesto que ya tiene nombre: el de ministro de Deportes.
Sí, ese mismo. El que están pensando.