"Nunca especulé, ni quiero, con la fama de mi padre"

| En pocos meses, Paula Morales, hija del glorioso Víctor Hugo, logró una convivencia feliz, fue mamá, lo goza, y trabaja con Tinelli.

Cuando esta hermosa mujer de 26 años se convirtió en madre primeriza a fines del año pasado, nunca soñó que en marzo del 2007 estaría en "Bailando por un sueño" con Tinelli. Paula terminaba de formar pareja con un compañero de facultad, nunca especuló con su apellido y, aunque no pasa desapercibido que es la hija del famoso relator Víctor Hugo Morales, tampoco le saca ventajas. En charla amena con Sábado Show hablábamos.

-En un chasquido de dedos te apareció todo de golpe. La convivencia con tu pareja, la maternidad y a tres meses del nacimiento de Benicio estás con Tinelli en "Bailando por un sueño".

-Es que cada etapa en la vida tiene principio, su maduración y la consagración. Yo entré en algunas cosas en los tramos de definición y estoy feliz porque supe plantarme con responsabilidad y decisión ante cada desafío.

-Empecemos por su pareja, Martín Lembo.

-Nos conocimos estudiando Psicología en la UBA y primero fue un compañero de aula fantástico, después pasamos a la etapa de conocernos más y un día nos dimos cuenta que nos queríamos, y aquí estamos con Martín, un ser alucinante, buena persona, buena pareja, buen padre y excelente estudiante.

-¿Y la maternidad no fue muy temprana adentro de la pareja?

-Cuando hay amor, siempre es buen tiempo para recibir a un hijo. Y desde que llegó Benicio sólo lo disfrutamos, salvo alguna noche que tenga "Bailando...", de tantos brazos que hay en la familia. Nos vienen a visitar, brazos acá, brazos de allá, el tema es que cuando se van los brazos de cariño, el muchachito sigue pidiendo brazos… Pero mi hijo me cambió la vida.

-¿Ser la hija de Víctor Hugo Morales te juega a favor?

-Yo no oculto mi apellido y mucho menos a mi papá… Ambos están donde deben estar. Pero tampoco ando careteando con que soy la hija de… Nunca especulé, ni quiero, con la fama de mi padre.

-Muchos hubieran tratado de sacarle el jugo a ese apellido.

-Yo no, lo que logré fue golpeando puertas, estudiando y esforzándome… Y además, si conocés un poco a mi papá, sabrás que a él tampoco le hubiese gustado. Si hay alguien que es el fruto de su trabajo, dedicación y tesón, es él.

-Con el glorioso relato de "Ta-ta" Morales en tu casa, ¿te gusta el fútbol?

-Me crié yendo a las canchas y al teatro a ver ballets y a escuchar óperas… No me gusta el fútbol y de clásico muy poco. Mis gustos van por otros lados.

-Siempre dijiste que tu vocación era ser actriz, hoy te vemos "Bailando por un sueño" con Tinelli… ¿Te gusta ese camino?

-¿Por qué no? El baile es una expresión más de la actuación. A mí me encanta bailar, firmé un buen contrato y además tenía la posibilidad de hacerle cumplir un sueño a alguien que lo necesitaba, puse primera y le di para adelante.

-¿Te ves en la final del concurso que en esta temporada aparece muy duro?

-No sé si estoy entre los mejores, pero con mi compañero vamos a competir con armas nobles y con la mayor destreza que nos salga.

-Cuando decís que vas a competir con armas nobles, ¿es una manera indirecta de referirte a las guerras que se arman entre jurados y participantes?

-Yo hablo por mí. Cada uno defiende su juego como mejor sepa y le parezca. Entrar en una disputa sin retorno al aire con alguien no me saldría, porque no es mi naturaleza. Con tantos años de Psicología sería muy tonto de mi parte no saberla aplicar.

-¿El haber llegado a la conducción en Tendencia fue un objetivo?

-En realidad fue una sorpresa. La propuesta surgió de repente, no la esperaba, y la acepté porque me pareció maravillosa, que conocía por haber estudiando, por el ámbito de mi papá… Aprendí muchísimo y espero seguir creciendo en el rubro.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar