-¿Qué se siente protagonizar el radioteatro publicitario de Doña Cristina y Melgarejo?
-En los años que tengo de edad (76) y de profesión, nunca me había ocurrido algo así. Para mí es nuevo que un spot publicitario haya provocado lo que provocó. Me siento muy cómoda, sorprendida y halagada.
-¿Se planteó desde el principio que fuera así?
-Primero grabamos seis piezas y empezó a tomar fuerza. Entonces, el creativo Daniel Arrúa creó más piezas y se fue entusiasmando el cliente. Al principio yo era sólo una voz que hacía de Doña Cristina, pero como la propietaria de Baño & Company tenía una amiga que creyó que el personaje se llamaba así por ella, se le ocurrió que dijera que era Cristina Morán.
-Y le han pasado más cosas increíbles.
- Sí. Un señor estaba buscando a la señora que hacía de Doña Cristina para otra publicidad ¡sin saber que era yo y que vivía a 50 metros de su casa! En otra oportunidad, estaba en un club y un señor me preguntó: "¿no tendría unas chatitas de taco bajo?". Y a Alejandro Gabard, que hace de Melgarejo, le han surgido nuevos trabajos.
-¿Es comparable con la publicidad que por años la identificó con Grandes Tiendas Montevideo?
-Fueron 20 años, fue distinto. En aquella época creían que era la dueña de la tienda y aparecieron una cantidad de señoras que iban y decían "Yo soy la tía de Cristina", para que le hicieran descuento y había que hacérselo. Fue un fenómeno que me costó que durante años no me llamaran para otra cosa, espero que ahora no pase lo mismo.
-¿Hay planes para el 2007?
-Estoy viendo algo en teatro, está la publicidad para la que me buscaba mi vecino y sigo con los micros "Al rescate" en el programa de Canal 5 de Julia Moller, Periscopio.
-¿Doña Cristina y Melgarejo terminan juntos?
-Pienso que no. Un amigo me dice "¡no tenés que dejarte convencer por Melgarejo!". Yo no quiero que terminemos juntos, prefiero que sigamos así.